Publicado 05/11/2020 16:47CET

Científicos desarrollan un método más rápido para encontrar anticuerpos contra el COVID-19

Imagen de recurso del coronavirus.
Imagen de recurso del coronavirus. - NARVIKK - Archivo

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) han descubierto la forma más rápida de identificar potentes anticuerpos monoclonales humanos neutralizantes contra el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19.

El método, así como un trío de exitosos estudios en animales sobre un anticuerpo llamado Ab1, se describen en un estudio publicado en la revista científica 'Proceedings of National Academy of Sciences'. El Ab1 está en camino para los ensayos clínicos en humanos a principios del próximo año.

En cualquier momento, el cuerpo humano contiene hasta 10 mil millones de anticuerpos diferentes. Con muestras de unos pocos cientos de personas, el autor principal, Dimiter Dimitrov, y su equipo durante los últimos años construyeron múltiples bibliotecas que contienen un total de 1 billón de anticuerpos humanos. Con un número tan grande, lo más probable es que estas bibliotecas contengan un anticuerpo efectivo contra cualquier patógeno: el desafío es identificar los anticuerpos correctos en las bibliotecas.

En contraste, el principal método utilizado este año para identificar los anticuerpos que neutralizan el SARS-CoV-2 fue encontrar a los pacientes que se han recuperado del COVID-19, aislar sus células que producen anticuerpos contra el virus y extraer los anticuerpos de esas células. Un gran número de anticuerpos deben ser examinados para encontrar aquellos que se unen más estrechamente al virus, lo que añade más tiempo al proceso de descubrimiento. Así que mientras el equipo de Pitt había identificado el Ab1 en febrero, las grandes empresas no tuvieron sus anticuerpos monoclonales hasta finales de marzo o principios de abril.

Cuando los científicos chinos publicaron la secuencia genética del SARS-CoV-2 en enero de este año, el equipo de Dimitrov generó rápidamente el dominio de unión al receptor del virus (parte de la proteína de punta que se une a las células humanas) y lo usó como 'cebo' para examinar sus múltiples bibliotecas de anticuerpos monoclonales. Dimitrov decidió centrarse solo en el dominio de unión al receptor como cebo porque su equipo fue el primero en identificarlo durante el brote original de SARS en 2003 y en demostrar que es la parte más importante de la proteína punta para atraer potentes anticuerpos neutralizantes.

El equipo de Dimitrov examinó sus bibliotecas en febrero contra el dominio de unión del receptor de la proteína punta, eliminando rápidamente los anticuerpos inútiles y buscando los candidatos más prometedores, que bloquean la unión del virus al receptor ACE2. El equipo consiguió 'oro' en solo seis días.

El Ab1 es un anticuerpo monoclonal totalmente humano que neutraliza el SARS-CoV-2 al unirse fuertemente al virus, evitando que infecte las células humanas. En pruebas realizadas en hámsters, ratones normales y ratones modificados genéticamente para expresar el receptor humano ACE2 (el punto de entrada del SARS-CoV-2 en las células) el Ab1 fue muy eficaz en la prevención y el tratamiento de COVID-19 o su análogo animal.

"Las principales diferencias entre nuestro método rápido y el proceso de 'screening' utilizado por la mayoría de las compañías este año para descubrir anticuerpos contra el SARS-CoV-2 es que el nuestro es mucho más rápido, y no tenemos que esperar a que los pacientes infectados se recuperen y produzcan anticuerpos. Encontramos nuestro anticuerpo monoclonal en menos de una semana en febrero, lo que validó lo bien que funcionan nuestros métodos de análisis. Esto ahorrará un tiempo precioso para que la terapia de anticuerpos llegue a las personas la próxima vez que surja un virus mortal", explica Dimitrov.

El mes pasado, estos investigadores anunciaron el descubrimiento del Ab8, un anticuerpo de menor tamaño pero muy potente aislado de sus bibliotecas de anticuerpos por el doctor Wei Li, director adjunto del Centro de Terapias de Anticuerpos, quien también descubrió el Ab1. El Ab8 no está tan avanzado en su desarrollo como el Ab1, pero al ser una molécula más pequeña, podría ser administrado potencialmente por vía subcutánea o incluso por inhalación, lo que podría hacer más práctico su uso generalizado.

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