Publicado 02/06/2020 8:25:33 +02:00CET

Casos en los que está indicada la inseminación artificial: Infertilidad de causa desconocida o masculina

Inseminación artifical
Inseminación artifical - FRENTUSHA/GETTY - Archivo

   MADRID, 2 Jun. (EDIZIONES) -

   La inseminación artificial es uno de los procesos más sencillos que existen dentro de la reproducción asistida y está indicada para casos de infertilidad de causa desconocida o de un factor leve de infertilidad masculina, según remarca el HC Marbella International Hospital.

   El director de la unidad de HC Fertility, el doctor Luis García, especifica en una entrevista con Infosalus que esta técnica está indicada en alteraciones de la ovulación y/o cuando el semen tiene alteraciones no severas.

    "No obstante, hay situaciones que limitan mucho su éxito: Parejas con mujer mayor de de 38 años y parejas con mas de tres años de esterilidad. Pero diría que la principal indicación hoy día, pues tiene una buena tasa de éxito es la inseminación artificial con semen de donante, obligatoria en dos situaciones: Mujer sola que desea ser madre; y parejas de mujeres. En estas situaciones, incluso se puede hacer hasta los 40 años", reseña.

    Así, detalla que la inseminación artificial consiste en introducir semen (de la pareja o donado), optimizado en laboratorio, en el útero de la mujer, y justo en el momento de la ovulación, que hemos provocado mediante el uso de medicamentos. "De esta manera reunimos en el tiempo y en el espacio al óvulo, y a los mejores espermatozoides", defiende.

   En concreto, se considera una técnica de reproducción asistida "de baja complejidad", según remarca, y consta de las siguientes fases:

   1.- Estimulación del ovario mediante inyecciones, entre 6 y 10 días, habitualmente.

   2.- Programación de la ovulación mediante una última inyección.

   3.- 36 horas después de esa última inyección, justo cuando la mujer está ovulando, depositar el semen en el útero, mediante una cánula; un procedimiento indoloro y sencillo.

   El doctor García precisa en este sentido que, si bien la inseminación artificial es un procedimiento relativamente sencillo y económico, su tasa de éxito no supera el 15% en general, por lo que el ginecólogo experto en reproducción le aconsejará, en su caso particular, si es mas eficiente iniciar un ciclo de inseminación, o mejor un ciclo de fertilización in vitro, con una tasa de éxito tres veces superior", según advierte.

En el caso de inseminación artificial con semen de donante, de mujeres solas, y de parejas de lesbianas, o en casos de alteración muy grave del semen en parejas heterosexuales, sin otra causa asociada de esterilidad en la mujer, el director de la unidad de HC Fertility, el doctor Luis García, dice que sí parece eficiente empezar por la inseminación, puesto que la tasa de embarazo global puede llegar al 25%, y "es una técnica mucho menos compleja y costosa que la fertilización in vitro".

En el caso concreto de la inseminación artificial conyugal, la Sociedad Española de Fertilidad destaca que "hay suficiente nivel de evidencia" para indicar la idoneidad de esta técnica, cuando una pareja no consigue la gestación mediante relaciones sexuales espontáneas o con coito programado, después de 12-24 meses, "ya que ésta aumenta las probabilidades de embarazo frente a la actitud expectante".

    Antes de la misma, esta sociedad científica mantiene que se requiere estudiar el seminograma, la recuperación de espermatozoides móviles tras capacitado, hacer una exploración ginecológica completa, determinar las hormonas en la mujer en el tercer día del ciclo y estudiar la serología de ambos cónyuges, entre otros aspectos.

Si la opción es la inseminación artificial de donante por factor masculino, la Sociedad Española de Fertilidad remarca que antes de indicarla se recomienda la realización de un estudio andrológico exhaustivo, y cuando la indicación de la inseminación artificial de donante es genética debe valorarse la posibilidad de realizar diagnóstico genético preimplantacional. A su vez, reseña que antes de realizar una inseminación artificial por causa infecciosa, como la infección por VIH en el varón, debe considerarse la posibilidad de realizar técnicas de lavado seminal.