Publicado 27/05/2021 07:39CET

Los beneficios del piel con piel en bebés prematuros

Archivo - Sanitarios recomiendan el método canguro (piel con piel)  entre madre y su bebé
Archivo - Sanitarios recomiendan el método canguro (piel con piel) entre madre y su bebé - EUROPA PRESS/JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

   MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

   El contacto continuo piel con piel que se inicia inmediatamente después del parto, incluso antes de que el bebé se haya estabilizado, puede reducir la mortalidad en un 25% en los bebés con un peso muy bajo al nacer. Así se desprende de un estudio realizado en países de ingresos bajos y medios y coordinado por la OMS a iniciativa de investigadores del Karolinska Institutet, en Suecia, y publicado en 'The New England Journal of Medicine'.

   El contacto continuo piel con piel entre el bebé y la madre, o 'cuidado de madre canguro' (CMC), es una de las formas más eficaces de prevenir la mortalidad infantil en todo el mundo. La recomendación actual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que el contacto piel con piel se inicie en cuanto el bebé de bajo peso esté suficientemente estable, lo que para los que pesan menos de 2 kg al nacer suele tardar varios días.

   "La idea de ofrecer el contacto piel con piel inmediatamente después del parto a los bebés muy pequeños e inestables ha encontrado una resistencia bastante fuerte, pero alrededor del 75% de las muertes se producen antes de que el bebé se considere suficientemente estable", afirma Nils Bergman, médico e investigador del Departamento de Salud de la Mujer y el Niño del Karolinska Institutet y uno de los iniciadores del estudio.

   El nuevo estudio, financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates y dirigido por la OMS, ha examinado si el Cuidado Madre Canguro inmediato (CMCI) tras el parto da lugar a tasas de supervivencia aún mejores para los bebés con un peso al nacer de entre 1 y 1,8 kg en los países de ingresos bajos y medios.

   El estudio se realizó en cinco hospitales universitarios de Ghana, India, Malawi, Nigeria y Tanzania, donde la mortalidad de estos bebés, antes del estudio, oscilaba entre el 20% y el 30%.

   Para mejorar y equiparar al máximo la atención entre los hospitales del estudio antes de su inicio, se impartió formación en cuidados neonatales básicos y se adquirieron equipos básicos para medir los niveles de oxígeno de los bebés y proporcionarles ventilación asistida.

   Los hospitales participantes también recibieron formación sobre el contacto seguro piel con piel de los bebés inestables. Los investigadores de KI, con el apoyo de un colega de la Universidad de Stavanger (Noruega), se encargaron de la formación y, mediante visitas frecuentes a los centros del estudio, de garantizar la calidad de los cuidados básicos en ambos grupos y de la técnica de CMCI en el grupo de intervención.

   En el estudio, 3.211 bebés fueron asignados aleatoriamente a dos grupos, uno que recibió CMCI y contacto piel con piel continuado en la unidad neonatal, donde las madres también recibían su atención médica, y un grupo de control que recibió la atención estándar, según la cual las madres y los bebés son atendidos en unidades separadas y sólo se reúnen durante la alimentación del bebé.

   En cuanto los bebés se estabilizaron lo suficiente, las madres y los bebés de ambos grupos fueron trasladados a la unidad normal del CMC. Durante las primeras 72 horas, los bebés del grupo de CMCI recibieron aproximadamente 17 horas de contacto piel con piel al día, frente a 1,5 horas en el grupo de control.

   La mortalidad durante los primeros 28 días fue del 12% en el grupo de iKMC, frente al 15,7% del grupo de control, lo que supone una reducción del 25%. También hubo un número significativamente menor de bebés en el grupo de CMCI con baja temperatura corporal o intoxicación bacteriana de la sangre.

   "El mensaje principal es que los recién nacidos de bajo peso deberían recibir el contacto piel con piel inmediatamente después del nacimiento y, posteriormente, en una unidad de atención conjunta madre-hijo, donde las madres y los bebés son atendidos juntos sin tener que ser separados --afirma Björn Westrup, consultor e investigador del Departamento de Salud de la Mujer y el Niño del Karolinska Institutet y co-iniciador del estudio con Nils Bergman--. Nuestros resultados sugieren que este modelo de atención, que en sí mismo no exige recursos, podría tener importantes efectos sobre la salud".

   Los investigadores estiman que el CMCI tiene el potencial de salvar la vida de otros 150.000 recién nacidos pequeños cada año. "Mantener a la madre y al bebé juntos desde el nacimiento, con cero separación, revolucionará la forma en que se practican los cuidados intensivos neonatales para los bebés nacidos antes de tiempo o de pequeño tamaño", dice el doctor Rajiv Bahl, Jefe de Investigación y Desarrollo de la Salud Materna y Neonatal de la OMS y coordinador del estudio.

   "Este estudio ilustra que los cuidados de la madre canguro tienen el potencial de salvar muchas más vidas si se inician inmediatamente después del nacimiento, un hallazgo con relevancia para los países de todos los niveles de ingresos", añade.

   La OMS está en proceso de revisar sus recomendaciones actuales sobre el cuidado de la madre canguro, publicadas en 2015, a la luz de las nuevas evidencias. La OMS recomienda el CMC para todos los bebés, pero el nuevo estudio aporta pruebas importantes sobre el papel salvador del CMCI para los bebés pequeños inestables.