Alergias, rinitis y asma: los trastornos derivados de la dermatitis atópica que podrían prevenirse actuando sobre esta

Publicado 13/09/2019 14:41:05CET
Dermatitis atópica
Dermatitis atópicaGETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / AZMANL - Archivo

   MADRID, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Con motivo del Día Mundial de la Dermatitis Atópica el 14 de septiembre, los dermatólogos y alergólogos advierten de la importancia de concienciar sobre la enfermedad y señalan que un mejor control de la misma puede ser una forma de detener la "marcha atópica", un grupo de comorbilidades que se observan en los pacientes y que van desde la alergia de alimentos, la rinitis alérgica y el asma.

   "En este sentido, se está estudiando si interviniendo sobre la dermatitis se previenen los demás trastornos, pero es una vía que se debe intentar", apunta la alergóloga Milagros Lázaro, presidenta del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica (SEAIC).

   La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa con prurito intenso (picor) y puede asociar lesiones cutáneas y heridas que dificultan el día a día de sus pacientes. "Las personas que viven con esta patología ven sus efectos en la piel (enrojecimiento, hinchazón y lesiones,) pero también sienten el efecto debilitador que tiene en sus vidas diarias, como el picor persistente, la piel agrietada, gruesa y supurante", comenta la Lázaro.

   Además, añade que no solo tiene efectos cutáneos, sino que estos también pueden ser psicológicos: "esta afección puede provocar efectos psicológicos negativos hasta en el 50% de los pacientes, tales como alteraciones del sueño, ansiedad, depresión o aislamiento".

   La prevalencia de la dermatitis atópica en España se estima en un 3,4 por ciento de la población general, del cual el 60 por ciento de los casos son infantiles, destacando que en el 19,1 por ciento de estos casos se produce en niños de 0 a 5 años (71%) .

   Son pocos los que empiezan a manifestar la enfermedad a partir de los siete años (24%). Su aparición hace que la actividad infantil se vea limitada, afectando incluso a su integración social.

   Según los datos del Informe Alergológica 2015 los niños con DA en edad escolar faltaron una media de entre 10 y 24 días a clase al año. Esta patología afecta también a sus familiares, por lo que un 22% de los padres de los pacientes faltó una media de entre 9 y 17 días al año a su trabajo.

   Por otro lado, entre los pacientes adultos se produjo una media de 2,7 días al año de absentismo laboral a causa de los síntomas. "Esta dermatitis, que afecta hasta alrededor del 15 y 20 por ciento de los niños, se mantiene en muchos casos hasta más allá de la adolescencia y continúan con la misma hasta la edad adulta", indica Lázaro.

   La DA es una enfermedad multifactorial en la que el tratamiento debe ir dirigido a mejorar la barrera cutánea, evitar la deshidratación y tratar la inflamación en las fases agudas de la enfermedad. Los tratamientos suelen ser corticosteroides tópicos o inhibidores de la calcineurina.

   En cuanto a tratamientos tópicos, se han producido novedades y, además, hay otros fármacos en fases avanzadas de investigación. La alergóloga destaca que "los casos más graves exigen recurrir a tratamiento por vía sistémica administrando fármacos denominados inmunosupresores, y en este campo, disponemos de un futuro prometedor con la incorporación de los llamados medicamentos `biológicos*".