Publicado 20/07/2022 11:40

La AEP destaca la necesidad de promocionar los hábitos de vida saludable desde Pediatría de AP y hospitales

Archivo - Niño en el Pediatra.
Archivo - Niño en el Pediatra. - GERBE86/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha destacado la necesidad de promocionar los estilos de vida saludables desde la Pediatría de Atención Primaria (AP) y establecer Unidades Asistenciales Especializadas Pediátricas en los hospitales.

Y es que, el exceso de peso afecta a cuatro de cada diez niños y tres de cada diez adolescentes en España. Una situación especialmente acusada en aquellos que viven en hogares con rentas bajas, que tienen el doble de posibilidades de desarrollar obesidad.

Para tratar de poner freno a este problema, cada vez más prevalente, de salud pública, que se ha visto agravado a causa de la pandemia COVID-19, el Gobierno de España ha presentado recientemente el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil (2022-2030), que se propone reducir la incidencia de esta enfermedad en un 25 por ciento en la próxima década.

En la elaboración de este plan, que plantea la hoja de ruta para el cambio en la próxima década, han colaborado 18 sociedades e instituciones científicas del ámbito de la salud, entre ellas la AEP que, desde hace décadas, centra gran parte de sus esfuerzos en promover hábitos de vida saludables que contribuyan a la mejora de la salud infanto-juvenil.

"La obesidad constituye una pandemia que afecta a todos los países, a todas las edades y a todos los grupos sociales, sin embargo, cada vez se inicia a edades más tempranas, lo que supone un riesgo importante para la salud del niño y de este cuando sea adulto", ha avisado la coordinadora del Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP, Rosaura Leis Trabazo.

Para revertir y prevenir esta situación, prosigue, es de "gran importancia" identificar los grupos vulnerables e implementar estrategias de prevención, así como evaluar el efecto de estas. También establecer un recorrido asistencial entre la Pediatría de Atención Primaria y la Hospitalaria para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los niños y adolescentes con obesidad, estableciendo Unidades Asistenciales Especializadas Pediátricas en los Hospitales, con la colaboración de personal de enfermería, dietistas y graduados en actividad física.

"Se trata de una enfermedad social (la mayor prevalencia se produce en los niveles socioeconómicos y culturales más bajos) y que las medidas deben incluir no solo estilos de vida saludables (alimentación, actividad física, y control del uso de pantallas), sino también económicas y educacionales. Es el momento para la acción coordinada de todos y los pediatras debemos abanderar esta lucha", ha sentenciado la doctora.

Entre las líneas maestras de actuación coordinada que propone el plan, se encuentran: generar un sistema social promotor de la actividad física y de la alimentación saludable; promover el bienestar emocional y el descanso; reforzar el sistema público para promover estilos de vida saludables; garantizar la protección de la salud de la infancia; y crear un cambio de cultura hacia estilos de vida saludables.

Para conseguirlas, el documento sugiere una serie de medidas en los principales entornos en los que los niños adolescentes viven y crecen: familiar, educativo, sanitario, de ocio activo y deporte, urbano, digital y macrosocial.

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