Actualizado 07/02/2017 16:28:48 CET

Aconsejan crear un Plan Familiar de Uso de Tecnologías para evitar la adicción de los niños a las nuevas tecnologías

A qué juegan en el móvil nuestros hijos
ISTOCK

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Nisa pediatría en la Comunidad Valenciana, los doctores Martínez Arenas y Javier Miranda, han aconsejado crear un Plan Familiar de Uso de Tecnologías con hábitos, localizaciones y guías específicas para evitar que los niños sean adictos a los dispositivos electrónicos.

Y es que, tal y como han recordado con motivo del Día Internacional de Internet Segura, algunos jóvenes pueden desarrollar conductas adictivas con las nuevas tecnologías, incrementando el tiempo dedicado a las mismas y fracasando al intentar reducir el tiempo de uso. Una actitud que puede manifestarse mediante la agitación y la tristeza, lo cual les puede llevar a la depresión.

"Un claro ejemplo es el fenómeno del 'vamping' (palabra derivada de vampiro) en alusión a los chicos que están en sus habitaciones con la luz apagada y con el móvil en plena actividad, duermen poco, se levantan rápido para ir al colegio, comen mal y tienen un bajo rendimiento escolar", han comentado.

Para prevenir estas situaciones, los doctores han destacado la necesidad de desarrollar una labor de información por parte de las familias, los colegios y los profesionales hacia los menores, explicando "claramente" las ventajas y los inconvenientes de las nuevas tecnologías.

En el periodo de edad entre los 0 a 5 años, explican, se da un desarrollo cerebral crucial, se construyen relaciones seguras y se establecen conductas saludables. En concreto, los niños menores de 2 años necesitan de la exploración vía palpación y la interacción social con cuidadores de confianza para desarrollar sus habilidades cognitivas, lingüísticas, motoras y sociales-emocionales.

"Debido a sus aún inmaduras habilidades simbólicas, memorísticas y de atención, los bebés y niños pequeños no pueden aprender a partir de los medios digitales convencionales de la misma forma que lo hacen a partir de los cuidadores. El factor principal que facilita a los niños pequeños el aprendizaje a partir de los medios comerciales es mediante la visualización junto con los padres y la re-enseñanza del contenido", han recalcado.

RETRASOS COGNITIVOS, DEL LENGUAJE Y DE HABILIDADES SOCIALES Y EMOCIONALES

Ahora bien, los programas de televisión bien diseñados, como 'Barrio Sésamo', pueden mejorar los resultados cognitivos, literarios y sociales en niños de 3 a 5 años de edad. Por el contrario, el uso excesivo de las nuevas tecnologías durante los años preescolares está asociado con un pequeño pero significativo incremento en el índice de masa corporal.

De hecho, estudios poblacionales continúan mostrando la asociación entre el visionado excesivo de televisión durante los primeros años y retrasos cognitivos, de lenguaje y habilidades sociales y emocionales, normalmente secundarios a una disminución en la interacción entre padres e hijos cuando la televisión esta encendida y un funcionamiento familiar peor en hogares con un mayor consumo de los medios.

Asimismo, el uso temprano de los medios, mayor acúmulo de horas de uso de los medios, y el contenido no adecuado son todos predictores independientes significativos del pobre rendimiento en preescolares. El cambio de un contenido violento por uno educativo/prosocial lleva a una mejora significativa de los síntomas de comportamiento, particularmente para niños con menos recursos económicos.

Por último, se sabe que el uso de la televisión por parte de los padres les distrae de las interacciones y juegos entre padres e hijos. El uso exagerado del móvil en padres se relaciona con menos interacciones, tanto verbales como no verbales entre padres e hijos y puede estar asociado con más conflictos entre ellos.

Por todo ello, no dejar a los menores de 18 años usar pantallas electrónicas; elegir, para los niños de entre 18 a 24 meses aplicaciones de "gran calidad" y utilizarlas junto a ellos; buscar productos con contenidos de calidad certificada; limitar en niños de 2 a cinco años el uso de dispositivos a menos de una hora al día; no dejarles que los usen durante las comidas, cenas y en las habitaciones; y encontrar actividades alternativas para calmar a los niños que no sean juegos digitales.