Actualizado 06/02/2010 19:04 CET

Las vacunas del papiloma humano podrían reducir un amplio rango de enfermedades genitales

EP

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las vacunas del virus del papiloma humano podrían reducir un amplio rango de enfermedades genitales, según un estudio del Instituto Nacional del Cáncer en Bogotá (Colombia) que se publica en la edición digital de la revista 'Journal of the National Cancer Institute'.

El trabajo muestra que las vacunaciones del virus del papiloma humano (VPH) de alta cobertura entre las adolescentes y mujeres jóvenes podrían dar lugar a una rápida reducción de las verrugas genitales, las anomalías celulares cervicales y los procedimientos de diagnóstico y terapéuticos. Algunas de estas anomalías genitales son precursoras del cáncer cervical, vulvar y vaginal.

El estudio tenía por objetivo determinar si la administración de la vacuna del VPH reducía el riesgo de neoplasia intraepitelial cervical (NIC), un precursor del cáncer cervical; lesiones anogenitales externas y vaginales de cualquier gravedad; anomalías citológicas; y procedimientos como la colposcopia y la terapia definitiva o escisión de lesiones.

Los investigadores, dirigidos por Nubia Muñoz, estudiaron a 17.622 mujeres de 15 años que fueron incluidas en uno de dos ensayos de eficacia de la vacuna para el HPV6/11/16/18. Todas las mujeres pasaron por muestras cervicovaginales y citológicas.

En el grupo que representaba a las mujeres no infectadas, la vacunación fue hasta un 100 por cien eficaz en reducir el riesgo de lesiones cervicales, vulgares y vaginales de alto grado asociadas al HPV16/18 y el riesgo de verrugas genitales asociadas al HPV6/11. En el grupo que representaba la población general, la vacunación reducía el riesgo de cualquier lesión, verrugas genitales, anomalías citológicas, y terapia definitiva, con independencia del tipo de VPH.

Según señalan los autores, los resultados proporcionan fuertes evidencias para sugerir que los programas de vacunación del VPH en marcha en chichas adolescentes y mujeres jóvenes darán lugar en pocos años a una notable reducción en las verrugas genitales, las anomalías cervicales citológicas y los procedimientos de diagnóstico y terapéuticos asociados a las lesiones precursoras en el cerviz, vulva y vagina. Se espera que estas reducciones den lugar a menores tasas de cáncer de cerviz, vulva y vagina.