Publicado 30/05/2022 11:20

Socidroalcohol recuerda que el consumo de tabaco genera consecuencias físicas, sociales y medioambientales

Archivo - Encendiendo un cigarrillo.
Archivo - Encendiendo un cigarrillo. - PIXABAY - Archivo

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

La organización Socidrogalcohol ha recordado, con motivo de la celebración, el 31 de mayo, del Día Mundial Sin Tabaco, que el consumo de cigarrillos provoca consecuencias físicas, sociales y medioambientales.

Además, se calcula que 29 enfermedades están directamente relacionadas con la sustancia, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer. Es la principal causa de muerte por cáncer de pulmón y es la responsable de más del 50 por ciento de las muertes por enfermedades cardiovasculares.

Algunas de las enfermedades más comunes son: úlcera gastrointestinal, enfermedad coronaria, hipertensión arterial, accidentes cerebrovasculares, bronquitis aguda y varios tipos de cáncer (pulmón, laringe, bucofaríngeo o renal.

"La adicción es un grave problema de salud pública que afecta en el caso del consumo de tabaco a miles de personas en España. Aún a día de hoy no se entiende socialmente que la persona siga consumiendo a pesar de saber y conocer de sobra las consecuencias sobre su salud física. La realidad es que no hablamos de falta de voluntad o de falta de información, sino que hablamos de una adicción, y como tal, dificulta y anula la voluntad de la persona a la hora de dejar de fumar", ha explicado el vicepresidente de Socidrogalcohol, Hugo López.

El inicio temprano en el consumo de la sustancia es un elemento que incrementa la probabilidad de que se desarrolle una adicción en la edad adulta. Los jóvenes que se inician creen que podrán dejar de fumar cuando quieran, sin embargo, la adicción a la nicotina les impide hacerlo y acaban por estar años consumiendo.

En algunas ocasiones el tabaco se mezcla con el cannabis: "Este debería de ser uno de los principales objetivos de cualquiera de las medidas que se tomen, rebajar la edad de inicio en el consumo, que se sitúa según las estadísticas del Plan Nacional sobre Drogas, en la edad adolescente, un momento de alta vulnerabilidad", ha argumentado López.

La industria tabacalera busca ahora nuevas formas de mercado. Ante la bajada del consumo (aunque algo irregular y oscilante en los últimos años) de los tradicionales cigarrillos, tras la Ley Antitabaco del 2010 en España, y también en otros países del mundo; empezaron a aparecer cigarrillos electrónicos y/o vaporizadores.

Estos dispositivos contaban con poca evidencia científica y se vendían como una forma que ayudaba a dejar de fumar, sin embargo, profesionales y organismo nacionales e internacionales de relevancia hablan en la actualidad de limitar sus ventas y restringirlas al mismo nivel que el tabaco tradicional: "Esto es lo que se hace con las restricciones en la nueva Ley de Comunicación Audiovisual. A pesar de los esfuerzos, "sigue siendo totalmente insuficiente", ha recalcado el experto.

Aunque es cierto que a finales del 2021 se hizo público el interés por parte del Ministerio de Sanidad de retomar las medidas y anunció un Plan Integral contra el Tabaquismo. El objetivo es seguir reduciendo el número de fumadores y controlar también los nuevos dispositivos (cigarrillos electrónicos, por ejemplo) que podrían sustituir al cigarrillo convencional y que también tienen riesgos para la salud. También se pretende que haya una reducción del consumo de tabaco del 30 por ciento en 2025. El borrador también contempla la gestión y eliminación de residuos-