La Reina insta a la inserción laboral de pacientes con cáncer: "Es importante un entorno que les apoye"

Acto de la AECC por el Día Mundial Contra el Cáncer
Acto de la AECC por el Día Mundial Contra el Cáncer - @CONTRACANCERE
Actualizado: jueves, 1 febrero 2024 12:32

MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La reina Letizia ha destacado la importancia de la inserción laboral de los pacientes con cáncer y ha llamado a "no perder de vista" que son "personas vulnerables", por lo que es "importante" que cuenten con un "entorno que les apoye".

Así se ha pronunciado en el marco del acto que ha presidido con motivo del Día Mundial del Cáncer, organizado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

En España, el 38 por ciento de las personas diagnosticadas de cáncer en 2023 se encuentra en edad laboral, lo que se traduce en 110.000 pacientes, según datos de Observatorio del Cáncer. Además, el cáncer es la enfermedad que tiene una mayor prevalencia de pérdida de trabajo, ya que el riesgo de estar en desempleo es un 34 por ciento mayor en supervivientes de cáncer, según la AECC.

En este punto, la reina ha hecho hincapié en la repercusión que puede tener un diagnóstico de cáncer en el ámbito laboral. "Podemos imaginar la diversidad de situaciones en cada una de las personas que padecen la enfermedad", ha señalado, para recordar "los cambios físicos, psicológicos, económicos y sociales" que provocan la enfermedad, y que acaban afectando a todas las esferas de la vida de los pacientes.

"Todas las personas que estamos en esta sala conocemos a gente muy querida que ha tenido un diagnóstico de cáncer y que estaban asalariadas en una pequeña, mediana o gran empresa, o trabajaba en el sector público, o eran trabajadores por cuenta propia, autónomos. Todos saben lo que ha sucedido", ha expresado la Reina. Sin embargo, ha defendido que estos pacientes, "cuando han sentido confianza y han estado en el centro del proceso oncológico y han tenido el apoyo del entorno personal y social, todo ha ido mejor".

UN 28,4% DE LOS PACIENTES HAN PERDIDO O DEJADO EL TRABAJO

De hecho un 28,4 por ciento de los pacientes de cáncer afirman haber perdido o dejado el trabajo después de la enfermedad. Además, la reducción del 25 por ciento de la nómina en las incapacidades temporales, unido al largo periodo de las mismas a causa de la enfermedad, hace que muchos pacientes puedan encontrarse en una situación económicamente vulnerable.

El cáncer provoca un coste económico al 41 por ciento de las familias superior a 10.000 euros durante la enfermedad. Esto puede provocar que muchas familias se encuentren en una situación de riesgo de exclusión social

El presidente de la AECC, Ramón Reyes, ha recordado que hay pacientes que se encuentran con la duda de si compartir el diagnóstico con su jefe y compañeros. "A esta circunstancia se une el desconocimiento sobre los derechos laborales que nos amparan cuando es necesario pedir permisos para ir a las citas médicas y las sesiones del tratamiento, aumentando la ansiedad y el sufrimiento que ya tenemos por el propio diagnóstico", ha lamentado.

En este punto empiezan también los "miedos" sobre los efectos secundarios de los tratamientos y, por tanto, sobre la capacidad para seguir trabajando cuando empiecen los ingresos hospitalarios o las citas médicas sean más frecuentes. En muchos casos, se hace necesaria una baja por incapacidad temporal, con las repercusiones económicas que ello conlleva.

Con todo, una vez finalizado el tratamiento, llega el momento de enfrentarse a las secuelas, "que pueden retrasar o dificultar la reincorporación al puesto de trabajo con las funciones habituales".

Por todo ello, ha puesto sobre la mesa la necesidad de "poner en marcha todas las medidas posibles para que las personas con cáncer que lo quieran puedan reincorporarse más fácilmente a su puesto de trabajo, eliminando posibles obstáculos como la estigmatización o discriminación". "Hagamos que las personas con cáncer no tengan que preocuparse por su trabajo, además de por su enfermedad", ha señalado.

Ante esta realidad, ha hecho un llamamiento a todos los actores sociales para que se unan con el objetivo de aliviar o reducir el impacto laboral en las personas y supervivientes de cáncer. Se calcula que en Europa hay más de 12 millones de supervivientes de cáncer y, en España, se estima que hay más de 2,2 millones de personas a las que se les ha diagnosticado un cáncer a lo largo de su vida.

EL CÁNCER TAMBIÉN AFECTA A LAS PERSONAS CUIDADORAS

En este sentido vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economia Social, Yolanda Díaz, ha señalado en la clausura del acto que un diagnóstico de cáncer "puede afectar de formas muy diversas a la vida laboral, no solo de quien lo padece, sino también de las personas cuidadoras".

"Todas ellas deben ser tratadas con dignidad en el trabajo, sin anular su proyecto de vida y de su entorno. Las personas con cáncer tienen derecho a recibir una atención médica adecuada. Tienen derecho a la privacidad y confidencialidad de su información médica. Y tienen, también, el derecho a solicitar el reconocimiento del grado de discapacidad por cáncer. No solo por sus posibles afectaciones o secuelas físicas, sino también por otras de carácter emocional y psicológico", ha apuntado Díaz.

En este punto, Díaz ha puesto de manifiesto la "estrecha" relación de colaboración entre la AECC y su Ministerio, que se han consolidado a través de "las actividades puestas en marcha desde el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo".

La ministra ha ensalzado la importancia de la realización de proyectos de prevención de cáncer de origen laboral como del retorno al trabajo de quien se ve afectado por la enfermedad. "El cáncer no es solo un problema de salud. Es sobre todo un problema social. En el cáncer interactúan factores sociales, económicos y ambientales que afectan a la prevención, el diagnóstico al tratamiento y a la calidad de vida", ha apuntado.

También ha recordado que el 35,3 por ciento de los diagnósticos de cáncer se producen entre los 45 y 64 años, y que la edad aumenta la probabilidad de desarrollar un cáncer.

"En 10 años, el grupo de edad de mayor peso en la población trabajadora se situará en los 55-59 años. Es evidente que este envejecimiento llevará consigo un incremento en la posibilidad de desarrollar la enfermedad en las personas trabajadoras", ha advertido.

También ha recalcado que hay evidencias científicas suficientes que confirman que la actividad laboral tiene un papel "esencial" en las personas que padecen o superan un cáncer. También ha instado a facilitar la vuleta al trabajo y, cuando sea necesario, a la adaptación y organizacion de las tareas en el trabajo.

NECESIDADES DE LOS PACIENTES Y SUPERVIVIENTES DE CÁNCER

En cuanto a los aspectos que impiden la reincorporación inmediata al puesto de trabajo y a las funciones habituales, destacan el dolor, las dificultades de concentración o movilidad y el cansancio, que dificultan el desempeño de una jornada laboral.

Los largos periodos de inactividad suponen un inconveniente a la hora de retomar la rutina laboral. En el caso de la incapacidad permanente, los pacientes se enfrentan a diferentes situaciones, como no poder retomar su empleo habitual o no poder trabajar en ningún empleo, debido a grandes secuelas o enfermedad crónica derivada del cáncer.

También surge la necesidad de buscar otra profesión, debido a la incapacidad permanente. Las personas que viven esta realidad se enfrentan a largos procesos de resolución de las incapacidades, lo que se traduce en un conflicto continuo para poder reincorporarse a la vida profesional.

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