Un polímero de azúcar de la superficie celular de múltiples patógenos, clave crear una vacuna de amplio espectro

Actualizado 28/05/2013 13:19:06 CET

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hospital Brigham y de Mujeres (BWH), en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), han descubierto un polímero de azúcar que es común en la superficie celular de varios patógenos, lo que la convierte en un objetivo prometedor para el desarrollo de una vacuna de amplio espectro que puede proteger contra numerosos microbios mortales que expresan este azúcar en su superficie celular, según concluye el estudio, publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

Los científicos informan de que el azúcar, conocido como beta-1-6-vinculado poli-N-acetil glucosamina, o PNAG, se genera más por bacterias, hongos, y otros organismos microbianos de lo que se pensaba anteriormente. Según los investigadores, los anticuerpos producidos de forma natural por los seres humanos y los animales no ofrecen una protección completa contra los microbios que expresan PNAG en su superficie celular debido a que los anticuerpos naturales matan mal estos microbios.

Ante esto, los autores de este estudio crearon anticuerpos inducidos por la vacuna, de origen no humano, que respondan a una forma sintética de PNAG, y tengan las propiedades necesarias para matar los microbios. Los investigadores también probaron un anticuerpo derivado de ser humano que fuera capaz de unirse tanto a las formas naturales y sintéticas de PNAG y pudiera matar los microbios que producen PNAG.

Cuando los investigadores inyectaron a los ratones con estos anticuerpos, se observó protección contra las infecciones locales y sistémicas causadas por varios patógenos no relacionados, tales como Streptococcus pyogenes, la causa de la faringitis estreptocócica; Streptococcus pneumoniae, la causa de las neumonías mortales en los jóvenes y las personas mayores; Listeria monocytogenes, una causa de intoxicación alimentaria potencialmente mortal; Neisseria meningitidis serogrupo B, una causa grave de meningitis, Candida albicans, infecciones por hongos muy difíciles de tratar, y, lo más sorprendente, una variedad muy potente que causa la malaria en ratones, un sustituto de la forma más grave de malaria humana conocida como la malaria cerebral.

Los investigadores también han encontrado el polímero PNAG en la superficie de los microbios que causan la gonorrea, la tricomoniasis, infecciones gastrointestinales graves y la fiebre tifoidea. Además, detectaron material sobre bacterias PNAG en los tejidos de los seres humanos con infecciones como la otitis media (infecciones del oído) y la tuberculosis, un hallazgo importante ya que es fundamental que PNAG se produzca durante la infección para que los anticuerpos hagan su trabajo de matar y eliminar los agentes infecciosos.

"Si bien hemos sabido durante algún tiempo que los estafilococos y otras bacterias como E. coli y otros microbios que causan infecciones hospitalarias generan PNAG, el nuevo trabajo incrementa entre un 10 y un 20 por ciento la lista de muchas de las principales causas de la graves infecciones en humanos", dijo Gerald Pier, de la División de Enfermedades Infecciosas del Departamento de Medicina de BWH, profesor de Medicina, Microbiología e Inmunología en la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos) y autor principal del estudio.

"La posibilidad de utilizar un agente para apuntar tantos organismos diferentes, incluyendo la gonorrea, la tuberculosis y la malaria es muy emocionante y sin precedentes hasta ahora en el campo de las enfermedades infecciosas. Sin embargo, si una vacuna funciona para cualquiera de estos organismos, y muchos de ellos, sólo se conocerá una vez que las vacunas y los anticuerpos se prueben en humanos", matiza.

La inmunoterapia pasiva basada en PNAG formado por un anticuerpo monoclonal totalmente humano ha sido probada con éxito en ensayos clínicos en fase I para conocer la seguridad y la farmacocinética en voluntarios humanos, sin efectos adversos significativos. En el futuro se llevarán a cabo pruebas con el fin de testar aún más la seguridad, la dosis y la eficacia, además de que una vacuna basada en PNAG que puede ser inyectada en los seres humanos también está siendo producida con la expectativa de comenzar los ensayos clínicos en humanos en 2014.