Actualizado 17/04/2013 16:58:08 +00:00 CET

Hasta el 7% de la población tiene algún problema de alineamiento de los dientes o la mandíbula

En muchos casos la intervención en la infancia puede evitar una cirugía en la edad adulta

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Hasta un 7 por ciento de la población sufre maloclusión esquelética, es decir que tienen una alteración de la mandíbula presentando un alteración anormal con respecto a la base craneal, o de las posiciones dentarias que impiden una correcta función del aparato masticatorio; este problema, sin consecuencias vitales, puede provocar de no ser corregido desde alteraciones en los dientes o las encías hasta dificultades respiratorias y musculares.

En estos términos se ha referido a Europa Press el doctor Néstor Montesdeoca, especialista de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial de la Clínica La Luz en Madrid, quien destaca que el objetivo de todo tratamiento debe ser que "los dientes encajen perfectamente".

Estos pacientes, generalmente, tienen problemas en la mordida, y, en consecuencia, dificultades a la hora de masticar; además, a la larga, puede ocasiones dolores articulares y, en el peor de los casos, puede provocar una incorrecta entrada de aire en la vía aérea que puede llegar a producir apnea del sueño.

Sin embargo, destaca el doctor Montesdeoca, al contrario de lo que se cree, estos pacientes suelen acudir a la consulta por motivos estéticos, ya que muchas veces estas alteraciones provocan mentones pequeños, exceso gingival en la sonrisa, mandíbulas prominentes, etc.

Para solucionar estos problemas, puede ser necesario, aparte de un tratamiento de ortodoncia convencional, un procedimiento quirúrgico (cirugía ortognática); gracias a la sincronía de ambas intervenciones, y al trabajo conjunto de ortodoncistas y cirujanos orales y maxilofaciales, "se consigue movilizar tanto el maxilar como la mandíbula, para conseguir, además de que los dientes encajen, un volumen y expresión facial del paciente lo más satisfactoria posible".

Además de alinear perfectamente todos los dientes, gracias a las nuevas técnicas de intervención se consigue volver a colocar los huesos de la cara en una posición estéticamente favorable, de modo que "se solucionan los problemas masticatorios, los futuros problemas que puede haber en la mandíbula y, finalmente, una mejora estética para el paciente".

"El paciente rejuvenece y le cambia la vida completamente", advierte, aunque antes deberá de pasar, en el caso del abordaje tradicional, por la preparación con tratamiento de ortodoncia, que puede durar de medio a un año, y, posteriormente, por la cirugía que dependerá de la gravedad del caso, siendo la intervención biomaxilar la intervención más compleja. Posteriormente, se realizará un pequeño ajuste ortodóncico para que los dientes encajen perfectamente tras la cirugía.

UN ÁREA CON GRAN EVOLUCIÓN

En los últimos 20 años se ha producido en esta área un gran cambio, se ha pasado de intervenciones que ocasionaban grades molestias al paciente a lo que se conoce como 'Surgery Fast', que supone la introducción de técnicas novedosas, menos invasivas y más rápidas.

Está técnica se empieza a usar en el caso de pacientes con ortodoncia previa o sin afinamiento dentario, así como en aquellos con problemas muy localizados (molar poco proyectado, poco volumen en el tercio medio facial).

No obstante, este experto destaca que los avances tecnológicos de los que se dispone (scanners, planificación 3D, software, etc) aseguran una exactitud en los tratamientos con muy buenos resultados. Asimismo, los tiempos quirúrgicos han disminuido, en cirugías pequeñas se hacen de forma ambulatoria, mientras que en las mayores ya no se excede de las 48 horas de hospitalización; además, al igual que los neurocirujanos, ya se utilizan técnicas de navegación intraoperatorio, así como sistemas de cirugía endoscópica.

En cuanto a cuándo es el momento más adecuado para realizar una intervención, "teniendo en cuenta el grado de severidad" puede ser en la infancia o la adolescencia la mejor época para realizar el tratamiento ya, en algunos casos, puede evitar una cirugía en la edad adulta.

"Sabemos que ortodoncicamente los problemas de los niños que tiene el maxilar comprimido, si se les expande el maxilar a una edad recomendable (7/8 años) se consiguen buenos resultados y es muy estable; también sabemos que en los niños con mordida invertida, si la oclusión no es muy grande, con nuevas técnicas de anclaje esquelético se consigue que el maxilar en crecimiento avance ligeramente e incluso en lo casos leves se solución evitando cirugías de mayores; desgraciadamente en los niños con la mandíbula muy pequeña, se tendrá que hacer intervenciones de adultos", advierte.

Montesdeoca ha participado este miércoles en la jornada Controversias de la Maloclusión Esquelética, organizado por la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial de la Clínica La Luz.