Actualizado 26/06/2013 9:17:49 +00:00 CET

Niños, sanitarios y maestros, los que tienen mayor riesgo de contraer enfermedades respiratorias

Aula de un colegio infantil
EUROPA PRESS/JUNTADEANDALUCIA

MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Tras la preocupación por la gripe H7N9 en el sudeste Asia y las infecciones más comunes como el sarampión y la gripe estacional, es más importante que nunca poder predecir y entender cómo las infecciones transmiten a través de la población. Por ello, investigadores de la Universidad de Warwick y la Universidad de Liverpool, en Reino Unido, han mapeado las redes de contactos diarios de miles de personas para arrojar luz sobre qué grupos pueden estar en mayor riesgo de contraer y propagar enfermedades respiratorias.

Estos científicos usaron una web anónima y una encuesta postal de 5.027 residentes del Reino Unido para recoger información sobre los tipos de relaciones sociales que puedan dar lugar a la transmisión de las infecciones respiratorias. Según estos expertos, se trata del estudio nacional más grande de su tipo hasta la fecha, que permitió a los científicos, por primera vez, cuantificar los patrones de contacto sociales y ver cómo estos variaban con la edad y el trabajo.

A pesar de que es de sentido común que algunos puestos de trabajo pueden estar asociadas con más contactos sociales, existe un enorme valor en la posesión de los datos en el número y la duración de contactos sociales, ya que permite a las complejas interacciones de la población del Reino Unido ser analizadas matemáticamente en el caso de un brote. Un contacto social se define como una conversación cara a cara dentro de una distancia de dos metros o un contacto físico de piel con piel entre dos personas.

Según el estudio, publicado en 'Proceedings of the Royal Society B', los niños estaban en lo más alto de los contactos sociales, por lo que tenían más alto riesgo de contraer y transmitir la infección. Entre los adultos, las personas que trabajan en las escuelas, en el sector de la salud y de cara al cliente, en trabajos de servicio, tales como trabajadores de la tienda o con labores comerciales, estaban entre los que tenían el mayor número de contactos sociales.

Según los datos recogidos, durante una jornada de trabajo un profesor ve a una media de 62,1 personas diferentes, mientras que una persona jubilada sólo tiene relación con alrededor de 19,3. Así, estudiantes, desempleados y jubilados registraron los niveles más bajos de contactos sociales.

LOS NIÑOS, 47 HORAS DIARIAS DE RELACIONES SOCIALES

La longitud de tiempo que una persona pasa con un contacto es un factor de riesgo importante en la transmisión de la infección, por lo que los resultados se convirtieron en el total de horas de contacto, es decir, la suma de las duraciones de todos los contactos teniendo en cuenta las relaciones de un día.

La mayoría de las personas tienen un promedio de alrededor de 26 horas de contacto sociales al día, pero un pequeño número tiene un total de 50 horas al día, ya que las personas pueden pasar tiempo con más de una persona al mismo tiempo. Por ejemplo, los niños registran un promedio de más de 47 horas de contacto, un trabajador del sector de la salud tiene en promedio un poco menos de 33 horas de contacto de un día, un profesor suma 32 horas de contacto, mientras que los jubilados sobrepasan poco las 19 horas de relación social con otras personas.

Los investigadores también encontraron que la sociabilidad tiende a disminuir a medida que la gente envejece, con los niños en edad escolar que registran el mayor número de horas de contacto social y las personas en edad de jubilación que tienen la menor cantidad. Sin embargo, hay un repunte notable en horas de contacto social en las personas de edades comprendidas entre 35 y 45 años, que los investigadores sugieren que puede deberse a los padres con hijos en edad escolar.

El doctor Leon Danon, del Instituto de Matemáticas de la Universidad de Warwick, explica: "Las personas que trabajan como profesores o profesionales de la salud, sin duda, ya son conscientes de que tienen un mayor riesgo de recoger virus que provocan resfriados y gripe. Pero antes de que este estudio se realizara, había muy pocos datos sobre los patrones de contacto que los seres humanos tienen en su vida diaria".

"Al cuantificar las interacciones sociales, podemos predecir mejor el riesgo de contraer y propagar infecciones y en última instancia, mejorar las medidas de control de la epidemia de destino en el caso de una pandemia de gripe, por ejemplo", agrega el doctor Danon. A ello, Jeremy Dale, profesor de Atención Primaria en la Escuela de Medicina de Warwick, añadió: "Este estudio aporta luz sobre por qué algunos grupos pueden estar en mayor riesgo de exposición a las infecciones respiratorias y de otro tipo que estén vinculadas a un estrecho contacto social".

"Sin embargo, no debe hacer que las personas en estos grupos se preocupen excesivamente. Hay muchas medidas sensatas que estas personas pueden tomar para reducir el riesgo de contraer o transmitir este tipo de infecciones. Estos incluyen lavarse regularmente las manos con agua y jabón, mantener las superficies limpias y el uso de pañuelos de papel al toser o estornudar", recomienda el profesor Dale.

Los trabajadores del transporte, tales como conductores de taxis y autobuses, también se ubicaron en lo alto de la clasificación de contactos sociales, pero los investigadores se mostraron cautelosos acerca de la lectura en este grupo debido al pequeño número de encuestados en este sector.