Actualizado 10/01/2013 13:43:29 +00:00 CET

Sanidad y Educación colaborarán para la detección temprana e intervención en los trastornos del espectro autista

Palacios y Sotoca, en rueda de prensa
EUROPA PRESS

Los Centros de Salud Mental Infanto-Juvenil diagnostican cada año unos 80 nuevos casos de menores con TEA

MURCIA, 10 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las consejerías de Sanidad y Educación de Murcia colaborarán para la detección e intervención temprana en los trastornos del espectro autista basándose en la coordinación entre los ámbitos educativos, sanitarios y familiares.

Estos trastornos que se pueden manifestar de distintas maneras y en muy diversos niveles de gravedad, y no como una patología concreta y definida. La dificultad en su detección añade importancia al diagnóstico precoz, que comenzaría con una detección inicial basada en la sospecha, al que le seguiría el desarrollo de un tratamiento clínico y educativo conforme a su edad.

Se trata de unas actuaciones recogidas en el 'Protocolo de coordinación de las actuaciones educativas y sanitarias para la detección e intervención temprana en los trastornos del espectro autista', según lo han hecho saber en rueda de prensa la consejera de Sanidad y Política Social, María Ángeles Palacios, y el consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca.

Los trastornos de espectro autista (TEA) afectan al desarrollo infantil y no puede ser definidos más que por la observación de sus comportamientos. Por ello la importancia de un diagnóstico temprano es de vital importancia, siendo la edad de 2 años el momento perfecto, aunque en la región la edad media de reconocimiento se sitúa en los 3 años de edad.

La necesidad de poner sobre el papel las actuaciones sanitarias y educativas que tienen que realizarse sobre los niños afectados se justificaría gracias a su utilidad para familiares, médicos y educadores. Debido a la complejidad del trastorno se debe realizar "un abordaje multidisciplinar que evolucione junto al desarrollo del paciente", aseguraba María Ángeles Palacios.

El protocolo, que es pionero a nivel nacional, representa un paso decisivo desde el punto de vista educativo y social. Las actuaciones se basarían en la creación de diferentes itinerarios, pautas e informes que procederían de la actuación conjunta entre los equipos sanitarios y educativos. Esto permitiría "una valoración permanente y la adaptación del sistema educativo a las necesidades del paciente", afirmaba el consejero de Educación Constantino Sotoca.

En la Región de Murcia se diagnostican unos 80 nuevos casos de TEA cada año, lo que supone el 2,5 por ciento de las primeras consultas que se realizan en los Centros de Salud Mental Infanto-Juvenil, derivadas desde los Centros de Atención Primaria. En total, entre diagnóstico, tratamiento y seguimiento, estos Centros de Salud Mental atienden unos 650 pacientes con TEA al año, que representan el 6 por ciento del total de las consultas.

La red asistencial regional de Salud Mental Infanto-Juvenil está formada por 10 centros en Murcia (San Andrés), Cartagena, Lorca, Águilas, Caravaca, Mula, Yecla, Jumilla, Molina de Segura y Cieza, que se puso en funcionamiento en noviembre pasado, y un Centro de Día Infanto-Juvenil, también ubicado en Murcia (San Andrés). Por esta red pasan cada año unos 10.000 niños y jóvenes que generan casi 40.000 consultas anuales.

Además, el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) subvenciona el Servicio de Atención Temprana de la asociación Astrade, donde, en 2012, fueron tratados 37 niños con autismo. A estos recursos se añaden, para los casos en los que es necesario institucionalizar a la persona afectada, 35 plazas residenciales y 20 en Centro de Día, a través de las asociaciones Astrade y Afapade, especializadas en estos trastornos, así como 35 plazas residenciales en los centros propios del IMAS.

MEJOR RESPUESTA EDUCATIVA

Por su parte, el consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca, aseguró que "este protocolo va a garantizar, por encima de todo, una atención integral y una mejor respuesta educativa de todos los alumnos con Trastorno del Espectro Autista".

Así, señaló su "carácter pionero", y destacó que "somos la única Comunidad Autónoma que ha desarrollado un instrumento interdisciplinar de estas características, lo que nos vuelve a situar en un lugar destacado a nivel nacional en materia de atención a la diversidad del alumnado".

Sotoca aseguró que en la Región de Murcia hay escolarizados 1.470 alumnos con TAE, en cualquiera de las modalidades de escolarización, que van desde las Aulas ordinarias y Aulas abiertas, hasta los Centros de Educación Especial, dependiendo del grado de afectación. En este sentido, destacó que "el 86 por ciento de todos ellos están escolarizados en centros ordinarios", lo que a su juicio supone "un grado de integración educativa muy significativo".

Para el titular de Educación, el objetivo es que "cada uno de estos alumnos consiga el mayor nivel de desarrollo posible de sus potencialidades, para lo que es necesario, además, una valoración permanente del grado de desarrollo de sus capacidades, una adaptación constante del currículo y del estilo de aprendizaje, así como apoyos y recursos especializados".

En este sentido, recordó algunas iniciativas significativas que la Consejería ha puesto en marcha y que "han sido decisivas para avanzar en una mejor atención educativa, como el Decreto que regula la respuesta educativa a la diversidad del alumnado, o la puesta en marcha del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica Específico de Autismo y Trastornos Graves del Desarrollo"

Además, el consejero subrayó la creación del Centro de Recursos de Autismo (CEREA), y la puesta en marcha de más de 20 aulas abiertas específicas para alumnado con este trastorno, "que, junto a los numerosos convenios que en el último año hemos firmado con las principales asociaciones que trabajan con este colectivo, nos están permitiendo llevar más y mejores recursos a nuestros centros educativos", indicó Sotoca.

INDICADORES DE ALARMA

El Protocolo es un documento novedoso que contiene las orientaciones pertinentes para profesores, personal sanitario y para familias, con una serie de anexos con "indicadores de alarma" en los menores de diferentes rangos de edad, modelos de informes, de derivaciones, de interconsultas y clasificaciones diagnósticas.

El proceso de intervención establecido en el protocolo, elaborado por los equipos de Salud Mental, de la Consejería de Sanidad y Política Social y los de Orientación, de la Consejería de Educación, Formación y Empleo, se resume en tres fases en las que dependiendo de la edad del menor, desde los 6 meses hasta más de tres años, se establece cómo deben canalizarse los casos sobre los que existe una posible sospecha de TEA.

Una primera fase de Detección Inicial, una segunda de Diagnóstico y la tercera comprendería la Intervención con un tratamiento clínico y educativo, así como el seguimiento del paciente en ambos niveles: sanitario y educativo.