Actualizado 04/10/2011 14:42:00 +00:00 CET

MSF denuncia que la ayuda humanitaria se ha convertido en un instrumento de política exterior y estrategia militar

Colera en Haití
MSF/FRANÇOIS SERVRANCKX

Advierte de que las "guerras humanitarias" no sirven para proteger a los civiles y complican el trabajo de las ONG

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Médicos sin Fronteras (MSF) denunció este martes que la ayuda humanitaria se ha convertido en "un instrumento de política exterior y de estrategia militar" y advirtió de que las "guerras humanitarias", como las de Libia o Afganistán, no solo no sirven para proteger a la población civil, sino dificultan el trabajo sobre el terreno de las organizaciones no gubernamentales.

"Tenemos muy poco que celebrar", declaró el presidente de MSF-España, José Antonio Bastos, durante la rueda de prensa celebrada en la sede de la organización en Madrid con motivo del cuadragésimo aniversario de la fundación de Médicos sin Fronteras.

La organización fue fundada en 1971 por un grupo de "médicos y periodistas que tenían mucho entusiasmo y mucha frustración", sobre todo porque el mandato del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), para el que trabajaban, les prohibía prestar testimonio sobre lo que veían sobre el terreno (el genocidio de Biafra de 1968) y por la "ineficacia" con que se atendía a las víctimas de los desastres (las inundaciones de Pakistán Oriental, actual Bangladesh, de 1970), explicó.

No obstante, cuatro décadas después del nacimiento de la ONG "muchos de los problemas de entonces siguen existiendo e incluso han empeorado", explicó Bastos. La principal causa de ese empeoramiento, denunció, es que "hoy en día, la ayuda humanitaria claramente se ha convertido en un instrumento de política exterior y de estrategia militar", denunció. "Nunca había estado tan explícitamente manipulada la ayuda humanitaria", aseveró.

Según Bastos, el uso de los ejércitos para ayudar a la población civil en las zonas de conflicto "no es nuevo". "Los militares siempre han querido ganar los corazones y las mentes" y, además, cuentan con los medios logísticos necesarios sobre el terreno.

No obstante, en los últimos años, sobre todo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la llamada 'guerra contra el terrorismo', la ayuda humanitaria ha empezado a formar parte de "la estrategia de la acción militar", una tendencia que, advirtió, pone en peligro a las organizaciones que operan sobre el terreno.

Resultado de esta tendencia, prosiguió, es la creciente falta de respeto a las misiones médicas", y más concretamente "el respeto a los pacientes, a los hospitales, a las ambulancias y al personal sanitario", que son "el corazón de las Convenciones de Ginebra". La primera víctima de estas estrategias es la población de los países en conflicto, que queda "desatendida y sin acceso a la atención básica", denunció MSF.

Esta estrategia de vincular la acción humanitaria con la estrategia bélica forma parte de la doctrina militar de la OTAN y de Estados Unidos e incluso "la nueva estrategia española de seguridad, por la cual se pone en marcha una unidad de respuesta integrada exterior, explícitamente define la acción humanitaria complementaria como acción de las fuerzas armadas", lamentó Bastos.

GUERRAS HUMANITARIAS

Ejemplo de ello, según el presidente de MSF-España, es la "proliferación de las guerras humanitarias", que oficialmente tienen el objetivo de proteger a la población civil, como son los casos de Afganistán y Libia.

Estas misiones "no son limpias, no las llevan a cabo ejércitos neutrales" y "no funcionan, no consiguen la protección de los civiles", advirtió Bastos, quien recordó como ejemplos el fracaso de la misión norteamericana en Somalia en 1992 y la incapacidad de la comunidad internacional para impedir genocidio de Ruanda en 1994 y la matanza de Srebrenica en 1995.

Aparte, advirtió, los "bombardeos en nombre de lo humanitario" dificultan el trabajo de las organizaciones de atención a los civiles, para las que resulta "difícil" convencer a las poblaciones de que no son "parte del conflicto". "No se les debería definir como acciones humanitarias, se les debería definir como acciones de apoyo a la población civil, como tampoco se califican como acciones humanitarias las actuaciones de la Policía cuando protege a la población", declaró.

POLITIZACIÓN DE LA AYUDA

En el mismo marco, Bastos denunció la "politización de la ayuda humanitaria" y el uso de las ayudas para "sacar beneficio político". Lo más grave en este caso, destacó, no son los casos en que se aportan ayudas por motivos políticos, sino los casos en que se deniegan por la misma causa. Ejemplo de ello, recordó, es que muchos países occidentales "esperaron al resultado de las elecciones en Haití para hacer llegar dinero que se necesitaba urgentemente para cubrir necesidades básicas".

Otro ejemplo es el de Somalia. Tras los atentados del 11 de septiembre, el Gobierno de Estados Unidos declaró "ilegal" cualquier forma de ayuda humanitaria en países incluidos en la lista de grupos terroristas de Washington, entre ellos Somalia.

El pasado mes de agosto, en el contexto de la actual crisis humanitaria, el Gobierno norteamericano decidió autorizar el envío de ayudas a las zonas controladas por la milicia islámica Al Shabaab. No obstante, la medida ha sido autorizada por la Tesorería, pero no cuenta con el apoyo del Departamento de Justicia, por lo que nada garantiza que las organizaciones estadounidense que operen en la zona no se acaben enfrentando a una "causa criminal", precisó José Antonio Bastos.

La politización de la ayuda contribuye, aparte, a una "visión selectiva sobre qué conflictos merecen ser atendidos y cuáles pueden seguir generando sufrimiento", denunció. Ejemplo de esos dobles raseros son Afganistán o Irak, por un lado, y Sri Lanka y República Democrática del Congo, por otro.

"Incluso dentro de un mismo conflicto, el de Libia, hemos asistido a la diferenciación entre los civiles a los que hay que proteger del dictador mediante una intervención militar internacional y los civiles que huyen de la guerra y a los que detienen en las mismas fronteras de Europa", declaró.