La mayoría de las muertes en incendios son por inhalación de humo

Actualizado 24/07/2012 19:11:23 CET
EUROPA PRESS

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Ante un incendio el principal problema no siempre es el fuego, la mayor parte de las personas hospitalizadas y fallecidas tras un siniestro de este tipo son por el síndrome de inhalación de humos sobre todo por falta de oxigeno o por la concentración de cianuro presente en el humo.

Según ha explicado a Europa Press, el subdirector general del SAMUR Protección Civil, el doctor Ervigio Corral, es "curioso" que siempre se señalen las quemaduras como el gran problema de un incendio, "sin embargo, la mayoría de las personas que fallecen por problemas derivados de los incendios es por este síndrome".

El síndrome de inhalación de humos se caracteriza por provocar una intoxicación múltiple por los múltiples tóxicos contenidos en el humo de los incendios. Así, por una parte, hay que tener en cuenta que este humo tiene déficit de oxigeno; además, contiene un alto porcentaje de cianuro --"la mayoría de las muertes, sobre todo en incendios de domicilios, es por estos compuestos", explica--; y, en incendios en bajas temperaturas, se puede observar monóxido de carbono.

El otro problema "serio" son las quemaduras, en estos casos esta claro que los afectados serán sobre todo aquellos que se encuentran asistiendo el incendio o atrapados en él. La gravedad y las complicaciones en la atención dependerán de la cercanía al fuego y de si se trata de múltiples quemaduras.

La principal prioridad a la que se pueden enfrentar los servicios de atención en el paciente 'gran quemado', "es sin duda reponerle todo el volumen perdido por esa gran quemadura". No obstante, advierte, estos pacientes tienen una alta probabilidad de fallecer por obstrucción de la vía área por las altas temperaturas.

Por este motivo, destaca que lo que se debe hacer en los primeros minutos es atender esta obstrucción, provocada principalmente por la alta temperatura del aire que respira el paciente. Corral destaca que estos pacientes pueden haber sido sometidos a temperaturas de hasta los 600 grados, "cuando la mucosa de la tráquea no soporta temperaturas de más de 150 grados".

Ante las altas temperaturas, "se produce una inflamación de la laringe, se obstruye la vía aérea y el paciente muere". Por esto, antes de cualquier otra acción, los sanitarios lo primero que deben hacer es comprobar estas vías y, en caso necesario, intubar al paciente.

En cuanto a las quemaduras, destaca que si son de primer o segundo grado, lo principal es darles analgesia a los pacientes, ya que "duelen mucho y pueden provocar un shock por la quemazón". Sin embargo, en el caso del tercer grado, Corral señala que estos pacientes normalmente no refieren dolor alguno pero son los que están más expuestos a fallecer en las siguientes horas a la atención.

¿QUÉ HACER ANTE LA INHALACIÓN DE HUMO?

Corral recuerda que el monóxido de carbono tiene un antidoto claro que es el oxígeno. "El monóxido desvía la hemoglobina y, por lo tanto, hay que intentar dar oxigeno para recuperar esta pérdida cuanto antes para volver a recuperar el transporte de oxígeno", explica.

Otro factor que produce letalidad son los compuestos derivados del cianuro, estos pueden producir la muerte pero tiene un antídoto que ya está bastante extendido en los servicios de asistencia que es la hidroxicobalamina. "Es un antídoto que puesto a dosis masiva, que comercialmente ya existen (5 gramos para pacientes de 70 kilos), consigue un efecto antibiótico casi instantáneo aunque hay que usarlo cuanto antes", explica.

Otra recomendación fundamental, en este caso para la población general, es no mover al paciente afectado, llamar a los servicios de emergencia, y esperar a que acudan, porque "un paciente puede tener una obstrucción de la vía aérea y morirse por el camino".

"Lo antes posible hay que ponerse en manos del experto; lo único que puede hacer es retirarles del fuego lo antes posible, o del humo para que no se sigan intoxicando", ha añadido Corral.

El seguimiento y control de estos pacientes dependerá de los problemas asociados, y la gravedad de las lesiones, la mayoría de los pacientes quemados deberán acudir a las Unidades de Quemados, donde se van a tratar los problemas vitales y la recuperación plástica necesaria.

Estas unidades son muy necesarias puesto que "los cuidados de estas personas durante las siguientes horas son muy importantes", por tanto aboga por su uso, pese a no haber en todas las comunidades autónomas.

En el caso de los pacientes con el síndrome de inhalación de humos, recuerda que en estos casos la atención podrá darse en cualquier Unidad de Cuidados Intensivos, procurando que se disminuyan los problemas ocasionados por los tóxicos que contiene el humo. Para ello, considera necesario que todos los servicios de emergencia cuenten con medios de "diagnóstico más sofisticados", que detecten "lo antes posible" la concentración de derivados del cianuro o la intoxicación por monóxido de carbono.