Actualizado 13/01/2010 11:54 CET

Más del 3% de muertes súbitas están asociadas a la cocaína

Cocaína
EMCDDA

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Más del 3 por ciento de las muertes súbitas en el sudoeste español están asociadas con el uso de la cocaína, según un estudio del Instituto de Medicina Legal de Sevilla que se publica en la revista 'European Heart Journal'. Los autores creen que sus descubrimientos pueden extrapolarse al resto de Europa, lo que indica que el uso de la droga se está convirtiendo en un creciente problema de salud pública en Europa y que no existe el uso recreacional 'seguro' con pequeñas cantidades.

Los investigadores investigaron las circunstancias que rodeaban una serie consecutiva de muertes repentinas entre 2003 y 2006. Durante las pruebas post-morten los científicos analizaron la sangre y orina en busca de sustancias tóxicas y estudiaron los órganos, centrándose en el sistema cardiovascular y el análisis toxicológico. También se recopiló información sobre el abuso de sustancias antes de la muerte, las circunstancias de ésta y las investigaciones en el lugar del deceso.

De las 668 muertes súbitas que se produjeron durante el periodo de estudio, un 3,1 por ciento de ellas estaban asociadas con la cocaína y se produjeron en hombres de entre 21 y 45 años. La mayoría de estas muertes asociadas a la droga se debieron a problemas cardiacos y sus sistemas asociados.

"Nuestros descubrimientos muestran que el uso de la cocaína produce cambios perjudiciales en el corazón y arterias que conducen a la muerte súbita", explica Joaquín Lucena, director del Servicio de Patología Forense del Instituto de Medicina Legal de Sevilla y responsable del estudio.

El equipo de Lucena descubrió que los niveles medios de cocaína en sangre u orina eran del 0,1 y el 1,15 mg/L respectivamente, con un rango que variaba ampliamente pero que dependía de un número de factores asociados con la droga (método de consumo, su metabolización y las sustancias que se tomaban a la vez) y las personas (índice de masa corporal, consumo crónico o puntual, enfermedades subyacentes, edad y sexo).

Los autores señalan que cualquier cantidad de droga puede considerarse tóxico dado que algunos pacientes se muestran más o menos tolerantes. Los resultados también muestran que el 81 por ciento de los hombres que murieron después del consumo de cocaína también fumaban y el 76 por ciento habían bebido alcohol.

El etanol de las bebidas alcohólicas aumenta el 'subidón' que proporciona la cocaína mientras que minimiza el posterior 'bajón'. Sin embargo, tanto alcohol como tabaco se asocian con la enfermedad cardiaca y Lucena señala: "la combinación de cocaína con estos hábitos se puede considerar un cóctel letal que promueve el desarrollo de enfermedad cardiaca prematura".

El estudio es el primero que investiga la prevalencia de las muertes súbitas asociadas a la cocaína en tanto detalle y de forma metódica. Los autores subrayan la importancia de este método para el estudio de las muertes súbitas.

Lucena concluye que dado que el número estimado de adultos jóvenes europeos consumidores de cocaína es similar en España, Reino Unido e Italia, no existe razón para considerar que la mortalidad súbita asociada a la cocaína en Reino Unido e Italia sería diferente a la descubierta en la investigación en el sudoeste de España.