Publicado 01/10/2013 13:04:15 +02:00CET

Más de un millón de personas están infectadas por el virus de la hepatitis C en España

Cerca de un 80% no tiene síntomas y menos de la mitad sabe que la padece

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

En España más de un millón de personas están infectadas por el virus de la hepatitis C (VHC), lo que representa un 2,5% de la población española, por lo que este martes, Día Internacional de esta enfermedad, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), recuerda la importancia de extremar las precauciones ante esta infección.

En todo el mundo los infectados ascienden a 170 millones de personas --5 veces más de las que padecen VIH--, de los que cerca del 80% no tiene síntomas y un 50% de todos los afectados ignora que padece la enfermedad. De hecho, su diagnóstico suele ser casual, al detectarse una alteración de las pruebas hepáticas en un análisis de sangre.

La hepatitis C es la inflamación del hígado causada por el virus que se transmite cuando la sangre de una persona infectada entra en contacto con la de una persona no infectada. Los grupos de riesgos predominantes son drogodependientes que utilizan jeringuillas, personas que se han sometido a una transfusión y personal sanitario.

Actualmente, la hepatitis C continúa siendo la primera causa de comorbilidad de los pacientes infectados por el VIH, y una de las principales causas de muerte en este grupo de población. Se estima que 3 de cada 10 pacientes infectados por VIH en España tienen una infección activa por VHC.

En palabras del doctor Juan Berenguer, experto en enfermedades infecciosas y miembro de la SEIMC, "en estos pacientes es importantísimo considerar un tratamiento efectivo dado que cuando se logra erradicar al VHC, se reducen, no solo las complicaciones hepáticas, los trasplantes y la muerte de causa hepática sino también la progresión de la infección por VIH y la muerte por problemas cardiovasculares o tumores no relacionados con el VIH".

Existen hasta seis genotipos de la enfermedad, siendo el genotipo 1 el más extendido en todo el mundo y más común en Estados Unidos y Europa. Actualmente el tratamiento de elección para los pacientes infectados por VHC genotipo 1 es la combinación de interferón pegilado, ribavirina y un antiviral directo como telaprevir y boceprevir.

Los genotipos restantes, 2, 3 y 4, deben ser tratados con interferón pegilado y ribavirina. "Los efectos adversos del tratamiento son considerables e incluyen fiebre, malestar general, erupciones cutáneas y alteraciones hematológicas. La mayor parte de estos efectos adversos son atribuibles al interferón que debe administrarse mediante inyección subcutánea una vez a la semana", explica el también experto en enfermedades infecciosas y miembro de la SEIMC Juan González.

Desde el punto de vista socio-económico, los expertos de la SEIMC apuntan que se trata de un tratamiento caro y será más caro en el futuro próximo. "Como punto positivo, en muchos casos es una enfermedad curable que no necesita tratamiento de por vida. A medio/largo plazo el tratamiento de la población infectada resultará ventajoso desde el punto de vista económico, dado que se evitarán muchos casos de cirrosis hepática, cáncer de hígado, trasplantes hepáticos y muerte de causa hepática", explica el Dr. Berenguer.

La principal vía de transmisión es la exposición a sangre de pacientes infectados por el VHC, y, aunque también puede darse la transmisión por vía sexual, ésta, es mucho menos frecuente. Según los expertos de SEIMC, a día de hoy no existe vacuna para esta infección vírica ni tampoco indicios de que podamos tenerla en un futuro cercano. Por tanto, se considera fundamental hacer hincapié en la prevención que radica en dos pilares básicos: evitar la exposición a sangre y las relaciones sexuales sin protección.