Actualizado 18/02/2007 14:16:02 +00:00 CET

Investigadores españoles descubren un mecanismo molecular que inhibe el desarrollo del cáncer

MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han descubierto un mecanismo molecular mediado por la proteína p38 MAPK que inhibe la iniciación tumoral impidiendo que se desarrolle el cáncer. Las conclusiones de la investigación, que podrían dar lugar al desarrollo de nuevas terapias anticancerígenas, se publican en la revista 'Cancer Cell'.

Según explicó a Europa Press Ángel R. Nebreda, director del estudio, el mecanismo por el que p38 MAPK detecta que se está iniciando un proceso cancerígeno se basa en su capacidad para detectar altos niveles de radicales libres dentro de la célula, lo que se conoce como estrés oxidativo. Estos radicales libres son producidos por numerosos estímulos carcinogénicos.

"Hemos confirmado que p38 MAPK inhibe la iniciación tumoral. Es decir, cuando la célula normal se está empezando a convertir en cancerígena, p38 MAPK detecta que algo va mal e induce la muerte de la célula contribuyendo así a que no se origine un cáncer", explica Nebreda.

La p38 MAPK no inhibe todos los tipos de cáncer, sino que juega un papel clave en aquellos procesos cancerígenos que van acompañados de la acumulación de altos niveles de estrés oxidativo.

Según el investigador, muchas células cancerosas expresan altos niveles de ciertas proteínas de la familia GST que neutralizan la capacidad de p38 MAPK para detectar los radicales libres e inducir muerte celular. Esto permitiría explicar, al menos en parte, por qué en muchos casos se desarrolla finalmente un cáncer a pesar de la capacidad antitumoral de p38 MAPK. Los resultados también sugieren la posible utilidad de p38 MAPK y ciertas proteínas GST como dianas terapéuticas en algunos tipos de cáncer.

ANTIOXIDANTES Y CÁNCER.

Según Nebreda, aunque suele considerarse que la ingesta de antioxidantes reduce el riesgo de desarrollar cáncer debido a los múltiples efectos cancerígenos que pueden tener los radicales libres, los resultados del estudio indican que el estrés oxidativo también puede tener un importante efecto anticancerígeno en determinadas etapas del desarrollo tumoral.

Así, señala el investigador, el efecto inhibidor de p38 MAPK en la iniciación del cáncer depende en gran medida de su capacidad para detectar un ambiente altamente oxidante que no existe normalmente en la célula. "De igual manera, la producción de estrés oxidativo parece ser importante en tratamientos de quimioterapia que inducen muerte celular. En estos contextos, los agentes antioxidantes interferirían con la eliminación de células cancerosas y podrían no tener los efectos beneficiosos que se esperaría", explica Nebreda.

El estudio, dirigido por Nebreda, ha sido realizado fundamentalmente por los estudiantes de doctorado Ignacio Dolado y Aneta Swat, con la colaboración de Ana Cuadrado y el apoyo técnico de Nuria Ajenjo, todos ellos del CNIO en Madrid.

El trabajo, realizado en su mayor parte en el centro español, se inició cuando el grupo de Nebreda se encontraba en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Heidelberg (Alemania).