Publicado 12/04/2022 14:03

Gobierno vasco afirma que "no hay nada" que haga pensar que se está "a las puertas de una nueva ola" de covid

Archivo - Comparecencia de prensa del viceconsejero de Salud, José Luis Quintas
Archivo - Comparecencia de prensa del viceconsejero de Salud, José Luis Quintas - IREKIA - Archivo

Cree que de no entrar otra variante "más agresiva" se podría "pensar en control de vigilancia epidemiológica del estilo" del de la gripe

BILBAO, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

El viceconsejero de Salud del Gobierno vasco, José Luis Quintas, ha asegurado "no hay nada", en la actualidad, que haga pensar que se está "a las puertas de una nueva ola" de la pandemia ocasionada por el coronavirus. Además, tras señalar que ahora todos los contagios son Ómicron e incluso de Ómicron (B.2), ha afirmado que de no entrar otra variante "más agresiva", se podría "empezar a pensar en un control de vigilancia epidemiológica "del estilo" del de la gripe.

En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Quintas ha afirmado que, actualmente, la pandemia tiene unas características diferentes a las que ha habido hasta la última ola.

Según ha señalado, esa ola empezó con Delta pero rápidamente Ómicron sustituyó "muy rápidamente" a esa variante y ahora mismo no hay ni una sola determinación analítica que haya verificado que haya virus Delta.

Quintas ha afirmado que ahora todos los contagios son Ómicron e incluso una subvariante de Ómicron (B.2), de manera que ya se ha hecho totalmente mayoritaria en más del 98% de la gente.

Ello ha hecho que haya cambiado el paradigma de lo que se entiende por pico epidémico o pandemia porque el virus es "mucho más transmisible que los anteriores pero mucho menos letal" y provoca "menos enfermedad grave que requiere hospitalización". Ha añadido que también incide el estado vacunal, que también es mayor que teníamos el año pasado.

Según ha explicado, ello hace que epidemiológicamente las tasas de incidencia de población total sean "poco significativas". Quintas ha indicado que ahora mismo hay un "efecto paradójico" y es que la población de más de 60 años "tiene una tasa de incidencia de casi el doble de la población menor de 60 años" pero ello "no obedece a la realidad, no es así".

Quintas ha indicado que lo que ocurre es que se están "haciendo menos pruebas" y el cambio de paradigma ha hecho que cambie la vigilancia epidemiologica, de manera que ya no se exigen pruebas para contactos estrechos, para la gente que es asintomática o para los menores de 60 años, pero, en cambio, sí se sigue haciendo "una vigilancia más estrecha a la población vulnerable por edad o por factores asociados de patologías".

El viceconsejero ha añadido que eso hace que el "contaje" de los positivos sea "mucho más exacto" en la población mayor de 60 años y "se cuente mucho menos en la de menores de 60".

INCIDENCIA

"De hecho pensamos que la cifra real de tasa incidencia en menores de 60 puede estar en el doble de la que la que figura, de la que medimos, ahora estamos alrededor de 300 casos por 100.000 habitantes a 14 días y seguramente realmente serán 600 o más incluso porque no tiene ningún sentido que la población de más de 60 años tenga el doble de incidencia cuando las condiciones de transmisibilidad, de vacunación y de virus son las mismas", ha apuntado Quintas, que ha reconocido que puede haber "muchísimos casos" sin detectar y contabilizar.

El viceconsejero ha afirmado que "ahora mismo no hay nada" que haga pensar que se está "a las puertas de una nueva ola". Ha admitido que en la última semana "ha subido algo el número ingresados en planta", más de un 50%, pero no el de UCI, con nueve pacientes en la actualidad en todo Euskadi. Se trata de personas mayores de 60 años, "más vacunadas que no vacunadas", aunque el riesgo sigue siendo superior si no se está vacunado.

El viceconsejero cree que puede darse, "en principio", un mensaje de "tranquilidad" sin olvidar que "esto no ha acabado" porque, aunque "el bicho no es tan peligroso" como en anteriores ocasiones, las tasas incidencia "son muy altas".

"El bicho es todavía muy transmisible. Posiblemente, si estuviéramos todavía con Delta e incluso con la variante británica, las tasas serían mucho más bajas porque eran menos transmisibles, aunque más letales y más graves", ha dicho.

La Ómicron "se transmite con la mirada", según Quintas, pero "presenta una sintomatología muy leve, e incluso muchísimos casos de positivos son asintomáticos".

José Luis Quintas cree que, de no entrar otra variante "más agresiva, "se podría "ir pensando en un sistema de control de vigilancia epidemiológica del estilo que siempre ha habido en Euskadi con la gripe". "Pero es que decir que esto va a ser así indefectiblemente, no lo podemos decir (...) No estamos en manos de que no haya otra mutación que nos haga volver a una situación de tomar más medidas", ha apuntado.

MASCARILLA

Quintas cree, respecto a la retirada de la mascarilla en interiores -con excepciones-, que "ha habido un paso que ha hecho que está medida puede resultar aceptable". En su opinión, al suprimir los aforos en la hostelería y otros lugares, "ya no se respeta la distancia, y la mascarilla tampoco". "En el ambiente que más interactividad tenemos los humanos se estaba ya en una situación casi sin mascarilla", ha apuntado.

Respecto a la vacuna, el viceconsejero cree que ya no se hablaría de "una cuarta dosis", sino de una "primera de recuerdo en una situación endémica, similar a la de la gripe". Aunque ha admitido que mejora la inmunidad, ha apuntado que "no tanto como para que merezca una campaña masiva" y, "de utilizarla, habrá que empezar por la gente que tiene más riesgo".

El viceconsejero de Salud también se ha referido a la situación en China, con confinamientos masivos en Shanghai, que "no preocupa demasiado a los epidemiólogos ni al Departamento de Salud".

A su juicio, en China ha llegado la variante Ómicron que "es súper contagiosa", su población está "mucho menos inmunizada que la Europea", porque su vacuna es "un poco menos eficaz", y no tiene casi inmunidad natural provocada por las infecciones ya que "han hecho siempre una política de tolerancia cero al coronavirus".