Actualizado 24/07/2013 15:17

GESIDA muestra que la terapia de la hepatitis C en pacientes coinfectados con VIH aporta beneficios clínicos

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una investigación pionera en la que han participado especialistas del Grupo de Estudio del SIDA (GESIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) de 19 hospitales españoles, y recientemente publicada 'Journal of Hepatology', ha mostrado por primera vez que el tratamiento habitual de la hepatitis C aporta beneficios clínicos a estos pacientes aun cuando estos no consigan la erradicación del virus.

El estudio, liderado por el doctor del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, Juan Berenguer, y el experto del Hospital Universitario La Paz, Juan González, es un descubrimiento "muy relevante" desde el punto de vista sanitario, porque la hepatitis C continúa siendo la principal comorbilidad de los pacientes infectados por el VIH y una de las principales causas de muerte en este grupo de población.

De hecho, en pacientes sin infección por VIH la respuesta viral sostenida aporta unos beneficios muy bien establecidos como son la reversión de la fibrosis hepática (incluso de la cirrosis en algunos pacientes), la mejoría en la supervivencia y la reducción del riesgo de descompensación hepática y de carcinoma hepatocelular en pacientes con fibrosis avanzada y cirrosis.

En los pacientes infectados por VIH, la respuesta viral sostenida reduce no solo la progresión de la fibrosis, la mortalidad, las descompensaciones y el carcinoma hepatocelular, sino también la progresión del VIH y las muertes no relacionadas con el hígado ni con el VIH como por ejemplo las debidas a eventos cardiovasculares o tumores no relacionados con el VIH.

Hay, sin embargo, una proporción "importante" de pacientes con hepatitis C que logran que el VHC sea indetectable en la sangre durante el tratamiento, pero una vez suspendido este, experimentan una recidiva de la replicación viral. Es decir, tal y como han explicado los expertos, el virus vuelve a detectarse en sangre. La frecuencia con que ocurre este fenómeno de recidiva en pacientes con hepatitis C que reciben tratamiento varía entre el 20 por ciento y el 30 por ciento para los infectados por VHC genotipo 1 y entre el 3 por ciento y el 13 por ciento para los infectados por VHC genotipo 2 o 3.

Hasta la fecha se desconocía si los pacientes con recidiva obtenían algún tipo de beneficio clínico, tal y como se ha demostrado para los pacientes con respuesta viral sostenida. El estudio muestra por primera vez que los pacientes coinfectados de VIH y VHC obtienen beneficios clínicos del tratamiento de la hepatitis C aun cuando no consigan con éste la erradicación del virus.

SEGUIMIENTO DE PACIENTE DURANTE 8 AÑOS

Para llegar a esta conclusión, los investigadores de GESIDA hicieron un seguimiento de los pacientes de la cohorte de GESIDA de Coinfectados que empezaron su primer tratamiento para la hepatitis C con interferón y ribavirina entre los años 2000 y 2008 en 19 centros sanitarios españoles.

Todos los pacientes fueron divididos en tres grupos según su respuesta al tratamiento de la hepatitis C: los que lograban la deseada respuesta viral sostenida (siendo el VHC indetectable tras la suspensión del tratamiento); los que experimentaban recidiva (VHC era indetectable durante el tratamiento, pero detectable en las primeras 24 semanas después de la suspensión); y los que no tenían ninguna respuesta. Los primeros representaban el 36 por ciento de los pacientes; los segundos, el 16 por ciento; y los terceros, el 48 por ciento.

Después de realizar un seguimiento de cada grupo durante cinco años, y de analizar en cada uno de ellos la mortalidad, los eventos hepáticos (mortalidad de causa hepática, descompensación hepática, carcinoma hepatocelular, trasplante hepático) y el desarrollo de nuevas enfermedades diagnósticas de sida, el estudio acredita que los mejores resultados se obtienen cuando se produce la respuesta viral sostenida, algo que ya se sabía.

Sin embargo, también ha reflejado que los resultados de la recidiva son claramente superiores a la no respuesta, concluyendo por tanto que la recidiva aporta beneficios clínicos evidentes que si bien no son tan buenos como los obtenidos con la respuesta viral sostenida, son claramente superiores a lo que se obtiene con la no respuesta.

Según los autores del estudio, estos resultados refuerzan la idea de la importancia de administrar tratamiento para la hepatitis C en pacientes coinfectados con VIH y deben ser una fuente de optimismo para los pacientes con recidiva, los cuales representan un grupo importante dentro de los coinfectados que reciben tratamiento de la hepatitis C, pues muestra que los esfuerzos y recursos invertidos en el tratamiento no han sido en vano.