Publicado 15/04/2020 11:05:09 +02:00CET

Los geriatras avisan a las autoridades de que mantener casos de COVID en residencias puede tener "responsabilidad penal"

Un anciano espera cuando se cumple un mes desde el inicio del estado de alarma decretado a consecuencia del coronavirus
Un anciano espera cuando se cumple un mes desde el inicio del estado de alarma decretado a consecuencia del coronavirus - Eduardo Parra - Europa Press

Su presidente ve "imprudente" el confinamiento en los geriátricos: "Son centros de ámbito social que no tienen recursos sanitarios"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría (SGXX), Miguel Ángel Vázquez, avisa a las autoridades de salud pública de que mantener en las residencias a ancianos que han contraído el Covid-19 "puede tener responsabilidades penales" por "desatención sanitaria".

En una entrevista concedida a Europa Press, el dirigente de este colectivo de profesionales insta a las familias de los usuarios de los geriátricos a "denunciar en vía penal" a los responsables sanitarios, si bien admite que "aún no es el momento" de judicializar la situación.

En Galicia, los datos oficiales de contagios de coronavirus reportan más de 1.100 casos en residencias de la tercera edad, contando con usuarios y trabajadores, y casi 90 fallecidos. Además, hasta el momento la Xunta ha habilitado un total de cinco residencias integradas que han pasado a estar bajo la tutela de la Consellería de Sanidade: la Porta do Camiño de Santiago, la de la Fundación San Rosendo en Baños de Molgas (Ourense) y otras tres privadas que han sido intervenidas, concretamente las de Domus Vi en Cangas (Pontevedra) y Vigo y la Nuestra Señora de Fátima, en O Barco de Valdeorras (Ourense).

Sin embargo, hay geriátricos que mantienen aislados en sus instalaciones a decenas de personas que se han infectado de un virus que, según explica el presidente de la SGXX, "es una enfermedad infecto-contagiosa" ante la cual los mayores están en una posición "de especial vulnerabilidad".

"Como todas las enfermedades, la competencia de la gestión clínica, el diagnóstico y el tratamiento es del sistema de salud", afirma Vázquez, al tiempo que recalca que mantener a un anciano contagiado en estas residencias "no parece la mejor idea". "Es un disparate. Se va a estudiar en los libros de epidemiología como la mayor barbaridad del siglo XXI", apostilla.

Además, recuerda que una resolución de la Dirección General del Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO) publicada en el BOE en 1987 ya establecía como criterio de admisión en un centro "no padecer enfermedad infecto-contagiosa".

Según asevera en la entrevista con Europa Press, las residencias "son centros del ámbito social que no tienen recursos sanitarios" y "ninguna" en toda España tiene médicos "de presencia 24 horas". De hecho, explica que "en las más pequeñas, por ley, no tienen que tener ni médico ni enfermera".

"EVACUARLO A LA MAYOR URGENCIA"

Por ello, el presidente de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría explica cómo se debe actuar: "Primero, hay que hacer un diagnóstico precoz en las residencias y hay que hacerle la prueba a todos los residentes. Y segundo, si tienes un caso positivo, tienes que evacuarlo a la mayor urgencia y llevarlo a un sitio para que sea tratado por sanitarios".

Lo que ocurre al mantener a un enfermo en las propias instalaciones, asevera Miguel Ángel Vázquez, es "un atentado contra la salud" porque el modelo español de geriátricos "es más hostelero que sanitario", con profesionales del ámbito social que "no son capaces de manejar este tipo de enfermedades".

"¿Los hospitales estan colapsados? No. ¿Pues entonces? Se sigue muriendo gente, no hay derecho", añade, mientras que dice "no ser capaz de entender" a las autoridades.

También pone el foco en los empleados para censurar que "se obliga" al personal a tratar con mayores infectados, en algunos casos "sin mascarilla ni guantes", por lo que "su vida peligra". "Si ocurre una desgracia y muere un trabajador, nos daremos cuenta de lo peligroso de coger un COVID", augura.

"NI ESTRUCTURA NI INFRAESTRUCTURA"

Y es que, según el presidente de la SGXX, "en las residencias no se puede aislar" a los mayores porque "no tienen ni estructura ni infraestructura" para ello, ni tampoco "médicos ni enfermeras porque no son centros sanitarios", sino que ahí viven personas que comparten espacios comunes e, incluso, habitaciones.

En este contexto, cree que "sin duda" la intervención por parte de la Administración de los geriátricos --en Galicia, la Xunta ya lo ha hecho con tres y no descarta hacerlo con más-- mejora la atención de los enfermos por coronavirus.

Vázquez saluda que las autoridades "se diesen cuenta de que tienen que poner a un médico" a cargo de las residencias con infectados por COVID-19, ya que en un panorama de pandemia "no se puede decirle a un director del ámbito social" que se haga cargo de la situación.

Preguntado sobre si la Xunta desoyó al sector de la gerontología, asegura que la propia asociación que dirige le sugirió "que habilitase" infraestructuras para confinar a los contagiados por coronavirus y celebra que ahora "el sistema de salud reconoce, aunque tarde, que es necesario sacar a los mayores con COVID-19 de las residencias".

"Le hemos mandado una carta a la Consellería de Sanidade y ni nos han contestado a nuestra propuesta técnica. La Consellería de Política Social sí atendió a nuestra propuesta y sí abrió las residencias integradas", agrega, para también valorar que la Xunta conoce "de sobra" la postura de la Sociedade de Xeriatría e Xerontoloxía.

LA CULPA "SOLO ES DEL VIRUS"

Con casi 90 mayores con COVID-19 fallecidos en el interior de los geriátricos, quiere dejar claro que "la culpa" de que haya víctimas "solo es del virus" y que "no es correcto" atribuirla a los propios centros. "La sensación que tengo es que la sociedad culpa a las residencias. Eso es como culpar a un vaso de tener agua envenenada y no a quien tiene la obligación de retirar el vaso", explica, tirando de metáfora.

Eso sí, anima a que las familias de los ancianos, tanto de los enfermos de coronavirus como de los sanos, pongan "los hechos en conocimiento del juez", porque lo actual "es condenarles a quedarse en un lugar donde pueden morirse o pueden infectar a otros que también pueden morirse".

"Una persona no tiene por qué morirse en esas condiciones: sola, en una residencia, sin derecho a una atención sanitaria y con la sensación de que pueden contagiar a otro", continúa.

En esta misma línea, ha avanzado que la SGXX va a colgar en su página web un documento para que los directores de residencias "que quieran proteger" a sus usuarios puedan comunicar "al fiscal o al juez" correspondiente que tienen a una persona con COVID-19, así como su "incapacidad" para tratarlos.

Asimismo, Vázquez apela al Ministerio de Sanidad a "sacar un protocolo" concreto para centros de tercera edad en el que figure que hay que hacer "un diagnóstico precoz", que tienen que ser retirados de los centros "cuanto antes" si contraen la enfermedad y que establezca que, en caso de los negativos, "se invite a las familias a que se los lleven a sus casas, porque estarán más seguros".

'REPENSAR' EL MODELO

En el actual contexto de pandemia, hay voces no solo de carácter político que hacen una petición expresa para 'repensar' el modelo gallego de residencias. Sin embargo, Miguel Ángel Vázquez dice que "no hay ningún modelo gallego", sino que "hay un modelo español" nacido a finales de los 80 y que "proviene del ámbito hostelero", aunque "fueron caminando hacia modelos de mayor perfil sociosanitario".

A su modo de ver, el modelo más "operativo" es aquel que imita a los países nórdicos y en el que el propio sistema sanitario público "da cobertura" a los ancianos de las residencias: "Cuando una persona mayor necesita asistencia médica, el trabajador social que le corresponde tiene que llevarlo a su médico de cabecera".

Aparte de que estas personas "han tenido que pagar la Seguridad Social" a lo largo de su vida, de este modo se conseguiría que los geriátricos "sean mucho más permeables" y "formen parte de la vida social" en comunidad. "Queremos un modelo integrador", sentencia.