Actualizado 20/02/2012 17:28 CET

Los familiares deben explicar con claridad la muerte de un ser querido a los menores

Cementerio, Luto
Foto: IHQ/FLICKR

MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Ante la muerte de un ser querido, los familiares deben contarle la verdad a los menores sin utilizar metáforas que puedan confundirle y le impidan seguir el duelo con total normalidad, afirma Loreto Cid, autora de la guía didáctica 'Explícame qué ha pasado', que recoge consejos sobre cómo abordar el tema de la muerte con los más pequeños.

   En declaraciones a Europa Press, esta experta explica que los familiares deben suavizar la noticia, adaptándola a su ritmo emocional, pero no contarle "algo que el niño no alcance a comprender", al utilizar metáforas como que "su abuelo se ha ido al cielo", que los niños lo interpretan de "manera literal".

   En este sentido, incide en que, al no contar la verdad, se genera "una mayor confusión" en su proceso de duelo y se alimenta su "fantasía emocional", que brota de por sí sola. Así, la psicóloga explica que los padres deben integrar a los menores en los ritos, siempre que el niño de su visto bueno y se le ponga en antecedentes. "No hay que evitarles la despedida", apostilla.

   De esta manera, prosigue, el niño va a fijar la muerte en un espacio y en un tiempo concreto y aprende a atravesar el dolor. "Se trata de una lección de madurez", añade esta experta.  

   En relación a los posibles impactos emocionales que puede desencadenar la muerte de un familia en el menor, Cid señala que su respuesta depende de "sus recursos emocionales, su bagaje a la hora de afrontar problemas, su personalidad, su soporte familiar, su edad y el familiar perdido". En general, los problemas psicológicos que podrían desentrañarse pasan por trastornos de ansiedad, conducta o depresión. "El proceso de un duelo se lleva a lo largo de la vida (..) según vaya creciendo puede revitarse", argumenta esta experta.

   En general, la psicóloga considera que el tema de la muerte sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad. "Se trata de una experiencia de mal gusto que se evita a toda costa", precisa. En sus palabras, responde a un ritmo de vida rápido y a una visión de que "se puede ser joven con setenta años". Además, reconoce que ésto no pasaba hace 50 años, "cuando se moría en casa y se vivía la muerte más de cerca".

   Con el fin de facilitar la explicación de este fenómeno a los menores, la Fundación Mario Losantos del Campo ha publicado la guía didáctica gratuita 'Explícame qué ha pasado', que ha contado con la colaboración de Parcesa.

   "Para mucha gente hablar de la muerte implica dolor y por eso optan por evitar el tema. Esto es un error, ya que los niños necesitan saber qué ha pasado y deben enterarse por boca de las personas más cercanas a ellos. Mentirles para protegerles sólo empeora la situación", explica Rosa Orche, responsable de asistencia a las familias de Parcesa.

   La publicación de esta guía se enmarca dentro del proyecto 'Aprendiendo a vivir', una iniciativa que busca sensibilizar a la sociedad sobre la atención a menores en duelo. Además de la guía, el proyecto incluye la posibilidad de impartir en colegios charlas dirigidas a padres y profesores con el fin de proporcionarles las herramientas necesarias para explicar la muerte a los niños y prevenir que desarrollen un duelo complejo.