Expertos recuerdan que ser madre a edad avanzada incrementa los riesgos de salud, aborto y enfermedades genéticas

Actualizado 25/01/2007 15:04:58 CET

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), el profesor Javier Ferrer, recordó hoy, con motivo del parto de gemelos de una mujer de 67 años tras someterse a un tratamiento de fecundación 'in vitro', que la maternidad a edades avanzadas incrementa los riesgos de salud para la madre y el niño, la posibilidad de abortos y de enfermedades genéticas en el bebé.

"La mujer tiene la última decisión y, teniendo en cuenta que cada caso debe analizarse deforma individualizada desde el punto de vista biológico, de la salud y psicológico, la mujer siempre debe estar informada de los riesgos que conllevan un embarazo en la menopausia, tanto para su salud como para la del niño", explica Ferrer en un comunicado.

En este sentido, recuerda que "la propia llegada de la menopausia trae consigo un incremento del riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares, diabetes, etc. Estos problemas se pueden acentuar con el embarazo y, pese a los controles médicos, suponer un riesgo en el parto, adelantándose ó alargándose y pudiendo producirse hemorragias en el útero. Estos factores hacen que el embarazo se considere de alto riesgo". Las mujeres mayores son más propensas a desarrollar diabetes gestacional y presión arterial alta inducida por el embarazo. Además, existe un mayor riesgo de presentar problemas con la placenta y sangrado durante el embarazo.

"En cuanto al neonato --afirma el presidente de la AEEM-- el embarazo ya en la perimenopausia (periodo anterior y próximo a la menopausia) conlleva un aumento importante del riesgo de enfermedades genéticas, sobre todo del Síndrome de Down".

Este experto reconoce que la incorporación de la mujer al mercado laboral ha contribuido a que se retrase la edad en que la mujer tiene su primer hijo de los 22-23 a los 32-33 años, lo que conlleva que la mujer pueda desear quedarse embarazada en la década de los 40 años. Así, el retraso en la maternidad y los avances científicos en el campo de la reproducción asistida han conllevado que cada vez más mujeres sean madres a edades más tardías.

Se estima que la edad fértil de la mujer termina alrededor de los 47 años, aunque desde los 35 la tasa de fertilidad espontánea desciende de forma rápida hasta valores del 5% a los 40 años. El descenso de fertilidad espontánea provoca que a los 40 años la esterilidad en la mujer sea de alrededor del 65-70%.

Según el profesor Ferrer, "la causa primaria de esta situación es la edad de los propios ovocitos. Así, la mujer nace con un número fijo de óvulos, de forma que el huevo que se ovula en un mes determinado está en la mujer prácticamente igual desde el inicio de su vida". Este hecho se suma a que en una mujer de más años se dan con frecuencia embriones anormales que dan lugar a fallos en la implantación e incremento del número de abortos.

"Además --añade-- con el paso de los años, disminuye progresivamente el número de óvulos en el ovario y se producen más ciclos sin ovulación".

Por otra parte, el endometrio, que es la mucosa que recubre por dentro la cavidad uterina, se va haciendo cada vez menos receptivo, con lo que es menor la probabilidad de implantación del embrión como consecuencia del deterioro de la distribución hormonal.