La edad de la mujer influye en el éxito de embarazo a la hora de congelar óvulos

Mujer embarazada
Foto: TORSTEN MANGNER/ FLICKR
Actualizado: miércoles, 18 febrero 2015 14:42

MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

   A la hora de congelar los óvulos los expertos de la clínica Ginefiv aseguran que la edad de la mujer sí influye en el éxito de embarazo porque esta afecta a la calidad de los óvulos. Por eso es importante que la mujer que va a someterse a una vitrificación de óvulos sea menor de 35-36 años para que si, en un futuro desea utilizarlos, tenga una mayor posibilidad de éxito, ya que cada año que una mujer retrasa la maternidad, las posibilidades de embarazo natural se reducen hasta en un 5 por ciento.

   La vitrificación de óvulos es una técnica en pleno auge cuya demanda se ha incrementado en el último año. "Se trata de un proceso sencillo que consiste en hacer una estimulación ovárica con un tratamiento hormonal y una extracción de óvulos mediante una punción ovárica bajo anestesia local", ha explicado la coordinadora de Ginecología de la clínica Ginefiv, la Doctora Verdú. "Los óvulos maduros recuperados en el laboratorio, se vitrifican y se almacenan en nitrógeno líquido hasta el momento en que la paciente decida utilizarlos", ha añadido.

   En lo referente a los anticonceptivos, los expertos apuntan que para poder llevar a cabo la congelación de los óvulos es necesario suspender la toma de anticonceptivos al menos durante el mes en el que se vaya a realizar la estimulación ovárica, aunque esta técnica sí es posible realizarla cuando la mujer es portadora de un DIU.

   Otro de los falsos mitos relacionados con esta técnica es que la congelación de óvulos sólo es útil para pacientes oncológicos, pero hoy en día se recomienda la vitrificación para cualquier mujer que desee postergar su maternidad y así mitigar los efectos de la edad sobre la fertilidad, bien por razones personales o profesionales. Además,

   En un tratamiento de congelación de ovocitos tan sólo se extraen unos pocos óvulos de los 400.000 de la reserva que posee una mujer y que van madurando desde su primera menstruación, por lo que una vez congelados los óvulos es completamente que la mujer se quede embarazada de forma natural.

   El proceso de esta técnica tiene una duración de unas dos horas aproximadamente, tras las que la paciente puede abandonar la clínica y continuar con su vida normal, por lo que no existen efectos secundarios a largo plazo, siempre y cuando se cumplan las indicaciones de los médicos en todo momento.

   La vitrificación de óvulos permite mantener las mismas características que tenían los óvulos en el momento de su congelación por lo que se estima que los óvulos tienen una tasa de supervivencia del 80 por ciento tras la descongelación.

EMBARAZOS NORMALES

   Muchas de las dudas que surgen alrededor de la vitrificación de óvulos es si el embarazo se desarrolla igual que el de una mujer que se ha quedado embarazada de forma natural. Una vez que la mujer decide quedarse embarazada con sus propios óvulos vitrificados, estos son descongelados, fertilizados con semen de su pareja o de donante, incubados, y transferidos los embriones resultantes al útero. En este punto, si se produce el embarazo, este seguirá su proceso como el de cualquier otra mujer.

   En cuanto a los bebés nacidos mediante esta técnica, no presentan ninguna alternación de salud derivada de este proceso por lo que se puede afirmar que la salud de los niños nacidos gracias a la vitrificación es equiparable a la de los niños concebidos de forma natural.

   Además, de acuerdo con la ley de reproducción asistida, una vez vitrificados, los óvulos se podrán conservar durante toda la vida fértil de la mujer, y en el caso de que esta decida no utilizar los óvulos congelados, se pueden donar con fines reproductivos si la donante tiene menos de 35 años.

   También es posible donarlos para la investigación, o bien solicitar el cese de su conservación si la mujer que ha vitrificado presenta problemas muy graves para volver a gestar, para lo que será necesaria la acreditación de dos especialistas.