Publicado 16/11/2020 14:54CET

Experto avisa de que la pandemia está teniendo "múltiples consecuencias" en la gestión sanitaria

JUNTA DE ANDALUCÍA

MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), José Soto Bonel, ha avisado de que la repercusión de la pandemia sobre la asistencia sanitaria está teniendo "múltiples consecuencias" en la gestión sanitaria que afectan a todos los implicados en el sistema sanitario.

Con el fin de analizar estas repercusiones, los retos que suponen y proponer soluciones desde diferentes perspectivas, la asistencia, los pacientes, los profesionales y los directivos de la salud, SEDISA, con la colaboración de Janssen, ha impulsado los 'Encuentros SEDISA de Gestión Sanitaria en tiempos de pandemia', cuatro foros de discusión en formato digital que tendrán lugar durante cuatro jueves.

En el primero de ellos, celebrado bajo el título Covid-19 y sus repercusiones en la asistencia sanitaria, se ha realizado una revisión de lo aprendido en base a la experiencia hasta ahora desde el punto de vista de la Virología, de la Infectología, de la Farmacia Hospitalaria y de la Salud Pública.

"La gripe A ha existido siempre. Fue la causante de la gripe rusa en 1889, de la gripe de 1918 y de la pandemia de gripe A en 2009. Pero han sido siempre oleadas autocontenidas porque cuando las personas jóvenes vulnerables ya están infectadas, disminuye la incidencia", ha dicho la viróloga, inmunóloga e investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM), Margarita del Val Latorre.

Según esta experta, frente a la gripe A, hay inmunidad celular frente a las proteínas conservadas. Así, los adultos tienen más inmunidad que los niños, que pueden no haberla pasado. Los adultos muy mayores, además, en 2009 tenían inmunidad de anticuerpos frente a gripe A H1N1 de antes de 1957.

"En la pandemia SARS-CoV-2, sin embargo, los mayores son los más afectados. Y nadie tiene inmunidad de ningún tipo, siendo los más mayores los más vulnerables. En este sentido, en el caso del Covid-19, no contábamos con el papel de la inmunidad celular. El sistema no estaba preparado para que el 100 por cien de la población fuera vulnerable", ha explicado la experta.

Ahora, añade, es necesario ganar tiempo y enlentecer la epidemia. En este sentido, en junio de 2020 solo el 5 por ciento de la población en España tenía inmunidad. "En diciembre se volverá a estudiar este aspecto y se calcula que como mucho se triplicará", ha detallado.

Respecto a la clínica, el investigador de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Emilio Bouza, ha destacado que en pacientes con coronavirus, la mortalidad es del 2,3 por ciento, el 5 por ciento de los pacientes llega a una fase crítica, el 14 por ciento a una fase grave y el 81 por ciento se queda en una fase no grave.

Entre las lecciones aprendidas para mejorar la asistencia sanitaria a estos pacientes, Bouza ha explicado que se trata de una enfermedad no respiratoria sino multisistémica, con desarrollo de trastornos cardiacos, tromboembólicos, cutáneos, hepáticos, etcétera y no afecta tanto a pacientes fumadores o pacientes que sufren enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC).

Desde el mes de marzo, desde el punto de vista terapéutico, también han sido muchos los aprendizajes, en la necesidad de un tratamiento que no existía y en la búsqueda de soluciones a través de medicamentos autorizados para otras patologías que han sido reutilizados para tratar la infección por Covid-19. De hecho, en la actualidad existen en todo el mundo casi 3.700 ensayos clínicos con medicamentos (no incluidas vacunas), de ellos 128 en España, donde se están llevando a cabo también 160 estudios observacionales.

En la actualidad, existen tres tipos de tratamiento: los antivirales, utilizados en las fases leves-moderadas para tratar de que el paciente no evolucione a fase grave o crítica, los moduladores de la respuesta antiinflamatoria, para el tratamiento de las fases graves y crítica, y la terapia de soporte.

"Los antivirales utilizados se dividen en 4 tipos: inhibidores de la proteasa, inhibidores de la entrada, inhibidores de la neuraminidasa e inhibidores de la RNA polimerasa dependiente de RNA. Además, otros que se están estudiando son antiparasitarios con acción antiviral, inhibidores de la proteasa de la serina y bloqueadores de la proteína S", ha explicado el jefe de Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Severo Ochoa, Benito García Díaz.

En este último grupo, detalla, destaca el bamlanivimab, un fármaco experimental con autorización urgente de uso por parte de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés), utilizado en pacientes leves o moderados no hospitalizados de alto riesgo y reciente diagnóstico. Su uso se dirige a disminuir las hospitalizaciones y las urgencias.

En cuanto a los moduladores de la respuesta inflamatoria, existen tres grupos de medicamentos: inhibidores de la IL-6, AntiTNF y Antiinterleukina-1. "Existe un gran número de líneas de investigación en esta área, con interferones, anticuerpos monoclonales, oncológicos, etc. Por último, en terapias de soporte, destacan las vitaminas, minerales y suplementos, productos sanguíneos, vasodilatadores pulmonares y antitrombóticos", ha dicho García Díaz.

LECCIONES EN ASISTENCIA Y SALUD PÚBLICA

El conocimiento adquirido y la experiencia vivida, aporta algunas claves para la mejora de la gestión de la pandemia desde el punto de vista de la Salud Pública y asistencia. "España muestra un patrón desigual con una relación inversamente proporcional entre nivel de renta e incidencia del Covid-19. Asimismo, el 61 por ciento de las mujeres contagiadas tuvo contacto estrecho con casos Covid-19 probable o confirmado, frente al 38,5 por ciento de los hombres", ha dicho el profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), Joan Carles March Cerdá.

Además, los pacientes crónicos han sido los grandes olvidados de la pandemia. "Han tenido dificultades para acceder al centro de salud a partir de junio, además de dificultad de hacer actividad física, con preocupación por el sobrepeso y relajación respecto a la alimentación saludable", ha comentado March.

Por otra parte, otro de los protagonistas más afectado ha sido, sin duda, los profesionales sanitarios. Y es que, March más de 63.000 profesionales se han infectado en España por la Covid-19. "Es fundamental analizar la situación, dado que la frecuencia de problemas de salud mental en profesionales sanitarios al frente de emergencias causadas por epidemias virales es especialmente alta: ansiedad (45%), depresión (38%) y estrés agudo (31%), entre otros", ha apostillado.

Entre las lecciones aprendidas, March ha destacado conectar el mundo sanitario y el de los cuidados, no discriminar pacientes por su origen, aislamiento radical, realización de test, contratar más personal para crear grupos burbuja y puesta en valor del trabajo de los profesionales.

"Atendiendo a un nivel más global del sistema sanitario no podemos olvidar que los cuatro pilares del sistema sanitario español (gobernanza, financiación, prestaciones y personal) ya estaban en una situación de fragilidad cuando el sistema se vio superado por la pandemia en marzo", ha detallado el experto.

Por último, desde el punto de vista de la intervención comunitaria y social, March ha hecho hincapié en que esta intervención no existe en los barrios. "Es necesario acercar la Salud Pública a la gente. Se trata de diseñar una estrategia de comunicación y acercamiento mediante trabajadores sociales o mediadores culturales que acuden puerta a puerta a informar, comunicar que se debe cumplir la cuarentena y que cuentan con las condiciones para ello y resolver dudas. Hay que conseguir que la población se involucre", ha zanjado.

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