Actualizado 20/06/2007 19:42 CET

Un experto advierte de los efectos nocivos de la contaminación atmosférica en la salud humana

PAMPLONA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El experto del Departamento de Química y Edafología de la Universidad de Navarra, Jesús Miguel Santamaría, destacó recientemente en una conferencia los efectos nocivos que la contaminación atmosférica puede causar sobre la salud humana así como su contribución a la aceleración del cambio climático.

La conferencia, titulada "La contaminación atmosférica y sus efectos" fue organizada por Civican (Fundación Caja Navarra) en colaboración con el Centro de Recursos Ambientales de Navarra.

Durante su intervención, señaló que los gases presentes en la troposfera como el ozono pueden llegar a ocasionar una reducción significativa en la cosecha de cultivos dedicados al consumo humano, y otros contaminantes gaseosos originar daños irreparables en monumentos históricos.

Según explicó Santamaría en la conferencia, aunque los problemas de la contaminación atmosférica surgen desde los comienzos de la civilización, a medida que la población aumenta esta se hace más crítica especialmente a partir de la revolución industrial, llegando a niveles que pueden alterar la salud humana y también la de los ecosistemas.

Entre los contaminantes identificados como perjudiciales para la salud y el bienestar de los seres humanos citó el monóxido de carbono, dióxido de azufre, ozono, compuestos orgánicos volátiles y las materias particuladas.

En este sentido, destacó que el ingreso de los contaminantes en el proceso respiratorio depende del estado en que éstos se encuentran, ya sea como gases o partículas. Respecto a los gases, los más solubles se quedan en las vías respiratorias superiores y los menos son capaces de acceder hasta los alvéolos.

Entre los gases que afectan a la salud humana mencionó de forma especial el ozono, contaminante secundario que aparece principalmente en verano, cuando la radiación solar es intensa. El ozono troposférico o de baja atmósfera se ubica en el aire que respira el ser humano y se trata de un contaminante del aire que, a determinados niveles, puede causar efectos perjudiciales para la salud de las personas, animales y bienes materiales.

A concentraciones elevadas puede producir afecciones respiratorias como irritación del sistema respiratorio, reducción de la función pulmonar, exarcebación del asma e inflamación del tejido pulmonar. Asimismo, puede producir irritación ocular y cefaleas y fatiga.

A este respecto, Santamaría recordó que las personas que lo deseen pueden obtener información sobre el ozono en tiempo real a través del teléfono 012-Infolocal, vía SMS, a través del teléfono móvil para lo que previamente hay que suscribirse a este servicio. Este año también se podrá recibir información a través del teléfono 010 del Ayuntamiento de Pamplona.

Además, según explicó Santamaría, el ozono troposférico, además de ser perjudicial para la salud de las personas en concentraciones elevadas, puede producir graves daños en la vegetación y los cultivos, llegando a causar pérdidas elevadas de las cosechas de cultivos comerciales tales como la patata, la alcachofa, la uva, el tomate, el trigo etc.

Este gas puede provocar en los cultivos diversos efectos directos e indirectos. Los efectos directos se manifiestan de forma muy visible en forma de clorosis y moteados necróticos muy característicos.

EL CAMBIO CLIMÁTICO

Según señaló Santamaría con relación al cambio climático a lo largo de la historia se han producido fluctuaciones en las concentraciones de dióxido de carbono (CO2), gas causante del cambio climático.

Sin embargo, sostuvo que nunca se había incrementado de forma tan rápida, como ocurre en la actualidad, lo que en su opinión aporta evidencias de que la actividad humana juega un papel preponderante en el incremento de dicho gas. En concreto, tres cuartas partes de las emisiones de CO2 generadas por el hombre en los últimos 20 años se deben al quemado de combustibles fósiles. El resto se debe principalmente a la deforestación.

Además del CO2, que contribuye en un 76 por ciento al efecto invernadero, existen otros gases que provocan también este efecto como los cloroflurocarbonos (CFCs), el metano, el óxido nitroso, etc. En este sentido, los CFCs tienen un potencial de efecto invernadero 15.000 veces superior a un gramo de CO2, mientras que los gases metano (CH4), y óxido nitroso (N2O) tienen un potencial 25 y 230 veces superior, respectivamente, frente a un gramo de CO2.

No obstante, las concentraciones de estos gases son muy inferiores a las de CO2, ya que en caso contrario, el efecto invernadero se incrementaría de manera mucho más acusadas.

Entre las consecuencias del calentamiento global el experto destacó que para 2100, según las predicciones, la región del Ártico será casi inexistente, se producirá un debilitamiento de las corrientes oceánicas, así como la pérdida de corales, sustento alimenticio de gran parte de la fauna marina.

En lo que se refiere a la destrucción de la capa de ozono, el experto señaló a los clorofluorocarbonos como principales culpables y destacó que la destrucción del ozono estratosférico también potencia el calentamiento global al permitir el paso de más radiación ultravioleta. Asimismo, el ozono troposférico también favorece el calentamiento global, esta vez por devolver hacia la superficie terrestre la radiación infrarroja reflejada.