Publicado 13/07/2021 08:13CET

Por qué las enfermeras no deben ser invisibles para el sistema público de salud

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   MADRID, 13 Jul. (EDIZIONES) -

   La OMS declaró el pasado 2020 como el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona, una forma de apoyar la labor diaria de estos sanitarios y una oportunidad para empoderar a la profesión.

    No obstante, se trata de una celebración que se vio truncada por la pandemia de COVID-19 y que demostró, una vez más, que las enfermeras son fundamentales en la cadena asistencial, pero también nos recuerda que cumplen otros roles imprescindibles, aparte del de cuidar, según advierte en una entrevista con Infosalus la enfermera especialista en salud mental Vanessa Ibáñez, doctora en Enfermería por la Universitat de Valencia, actualmente volcada en la investigación y formación de futuras enfermeras, tras más de una década dedicada a la labor asistencial en el sistema público de salud valenciano.

    "Bueno es combatir el olvido colectivo y alejar a las enfermeras de la situación de invisibilidad donde se las sitúa tan frecuentemente en el contexto social en el que vivimos", reza el prólogo de 'Enfermeras invisibles' (Plan B), que precisamente ha escrito Ibáñez, junto con la diplomada en Enfermería Olga Navarro, un manual en el que se muestra la historia de más de una decena de enfermeras que fueron "inventoras, invencibles e increíbles" para la Historia, y que protagonizan unos roles más allá del asistencial que todos conocemos.

   Con el libro, según confiesa Ibáñez, quieren poner en valor a los profesionales que están en primera línea cuidando y dejándose la piel en ello, más en esta pandemia, así como visibilizar que la Enfermería protagoniza otros roles más allá del asistencial: "Actúan para prevenir enfermedades, no solo para curar, son fundamentales a la hora de educar a nuestra sociedad para un envejecimiento activo".

   Así, destaca la doctora en Enfermería que uno de los principales problemas del colectivo de la Enfermería es que no se contempla el que las enfermeras puedan tener roles autónomos en la promoción de salud, o en la prevención de enfermedades, por ejemplo, y solo se contempla su papel como administradoras de tratamientos pautados por un médico, que también los realizan, si bien son fundamentales a la hora de prevenir por ejemplo las úlceras por presión en un paciente hospitalizado.

LA CATEGORIA PROFESIONAL, UNA REIVINDICACIÓN HISTÓRICA

   "La gente no lo ve. Solo es consciente de que la enfermera administra tratamientos médicos, pone inyecciones y goteros, cuando las enfermeras también son gestoras en las unidades de enfermería, supervisoras. Todavía en los cargos de gestión hay pocas mujeres por desgracia, cuando son las que están a pie de cama y saben de las necesidades reales del hospital. Son quienes conocen perfectamente el funcionamiento del hospital, las que están las 24 horas los 365 días del año atendiendo al paciente", reivindica Vanessa Ibáñez.

   Además, lamenta que en la actualidad solo en algunas comunidades autónomas se permite el acceso de las enfermeras a los puestos de dirección, y debido a una exigencia ya histórica, de más de una década, sobre la categoría profesional de las enfermeras, "a quienes se les sigue sin reconocer el grupo profesional que está correlacionado con el nivel de estudios de grado universitario".

   A juicio del sindicato SATSE, esta situación representa "una clara discriminación es aspectos como el acceso a puestos directivos, grupos de investigación o convocatorias de acceso a puestos públicos".

   El origen del problema fue con el Plan Bolonia, según cuenta Ibáñez, que convirtió la diplomatura de Enfermería en un grado, igual que el resto de carreras universitarias. No obstante, el personal sanitario sigue anclado en las antiguas categorías funcionariales 'A1', equivalente a licenciado (médicos), y 'A2', diplomado, que se les concede a las enfermeras, pese a que los dos son graduados, "algo que se transforma en una mayor exigencia a la hora de entrar a formar parte de las plantillas, así como en una retribución económica menor que otros compañeros sanitarios", lamenta SATSE.

FALTAN ENFERMERAS

   Otro de los problemas frecuentes, según denuncia el colectivo, y recuerda la catedrática de Enfermería, es que faltan muchas enfermeras a nivel asistencial, sobre todo a nivel comunitario, donde más prevención se debería hacer, en la Atención Primaria, en los centros de salud. "Te encuentras que tienes tanta presión asistencial que tienes que priorizar y asistes a los que tienen patologías pero no tienes tiempo para ir a domicilios, o a colegios para la formación y prevención de enfermedades, unas funciones súper necesarias", reclama la enfermera.

   En su opinión, si se supiera de verdad lo que se puede prevenir y el gasto que se puede ahorrar con la prevención en este sentido "la situación se vería de otra forma", y más ante el envejecimiento de la población que será cada vez más acusado, con patologías crónicas y con el deterioro que conlleva.

   "Las enfermeras tienen un papel fundamental y habrá que darle la vuelta porque sino no se sostendrá el sistema con la población tan envejecida, con patologías crónicas y el deterioro, todo esto se deberá ir valorando y planteando. Por eso, cuanto antes nos demos cuenta, mejor. La enfermera no es solo la que cuida, sino también la promotora y educadora en salud, que mejora la calidad de vida en las personas", agrega Vanessa Ibáñez.

   Con todo ello, resalta que otra de las reivindicaciones del colectivo es la conciliación, como en tantas otras profesiones, siendo además una profesión con turnos, que en algunos casos pueden llegar a afectar a la salud de la profesional. "Es una profesión que es muy sacrificada, muy vocacional, pero este tema de los turnos afecta a la salud y hay estudios científicos que lo demuestran, cómo perjudica al sueño con lo importante que es para la calidad de vida", agrega.

   "Las enfermeras contemporáneas protagonizan roles diferentes al asistencial, también es docente, gestora, investigadora, pero ha sido líder frente a la pandemia de COVID-19. Las enfermeras demostraron que son imprescindibles al cuidar, que es lo que mejor hacen, incluso al principio sin recursos, con bolsas de basura como equipos de protección individual, y ahí han estado al pie del cañón, como lo están siempre", agrega.

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