Demostrada la relación entre la contaminación por ozono y la muerte prematura

Actualizado 23/04/2008 15:46:03 CET

WASHINGTON, 23 Abr. (OTR/PRESS) -

La exposición a corto plazo a los actuales niveles de ozono troposférico que se registran en muchas zonas urbanas contribuye probablemente a la muerte prematura. Una investigación del National Research Council de Estados Unidos, considera que esta evidencia es suficientemente grande como para que las autoridades medioambientales incluyan en futuros planes para reducir la polución del aire la mortalidad relacionada con altos niveles de ozono, causados por las emisiones de combustibles fósiles.

El ozono, un componente clave de la calima asociada a la contaminación, puede provocar problemas respiratorios entre otros efectos para la salud. Ahora un informe ha advertido de evidencias de una exposición breve --menos de 24 horas-- al ozono y con un riesgo cierto de muerte, concretamente provocado por dolencias derivadas de la insuficiencia pulmonar.

Estos hallazgos contradicen los argumentos de la administración estadounidense respecto a que dicha relación no ha sido probada de forma suficiente, y que el número de vidas que podrían salavarse no debería ser tenido en cuenta a la hora de establecer los beneficios de un aire más limpio, según la revista 'Time'.

AFECTA SOBRE TODO A ANCIANOS, NIÑOS Y ENFERMOS PULMONARES

El ozono troposférico está formado por óxido de nitrógeno y compuestos orgánicos derivados del uso de combústibles fósiles y se manifiresta a menudo en forma de neblina amarilla o calima sobre las ciudades y zonas aledañas. La exposición a este ozono es una causa fundamental de enfermedad respiratoria y afecta sobre todo a las personas mayores, a los enfermos de pulmón y a los niños, señala el estudio, recogido por otr/press en la web de 'The National Academies'.

Los trece miembros integrantes del National Research Council examinaron investigaciones badadas en grupos de poblcación para encontrar cómo los cambios en la concentración del aire podráin afectar a la mortalidad, específicamente para determinar la existencia de un umbral por debajo del cual la exposición a concentraciones de ozono carece de riesgo para la salud. Los expertos concluyeron que si ese umbral existe, está probablmente por debajo del actual nivel de concentración al que se somete a la población. Como la gente tiene una susceptibilidad individual a la exposición al ozono, nadie puede experimentar un riesgo alterado de muerte si la concentración de ozono en el aire cambia.

Las alertas por exceso de concentración de ozono troposférico no son raras en muchas ciudades españolas, especialmente durante los meses de invierno.