Publicado 29/01/2021 15:25CET

La Covid-19 amenaza con revertir los avances en la lucha contra las enfermedades tropicales

Dr. Ernest Nshimiyimana, MSF medical team leader, together with Leya Haileyesus, MSF clinical officer, checks kala azar patients in the ward for patients with kala azar co-infections, at the Abdurafi MSF health centre.
Dr. Ernest Nshimiyimana, MSF medical team leader, together with Leya Haileyesus, MSF clinical officer, checks kala azar patients in the ward for patients with kala azar co-infections, at the Abdurafi MSF health centre. - SUSANNE DOETTLING/MSF - Archivo

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

El nuevo informe de Médicos Sin Fronteras (MSF), publicado con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), que se conmemora este sábado, exige una mejor respuesta mundial a estas 20 patologías, abandonadas por afectar solamente a personas en situación de pobreza extrema y, por tanto, no ser rentables económicamente; asimismo, advierte de que la Covid-19 ha revertido los avances en esta materia.

"Las ETD afectan casi exclusivamente a personas que viven en la pobreza extrema; como resultado, no hay vacunas, las herramientas de diagnóstico son limitadas y los tratamientos están lejos de ser óptimos y, a menudo, no están disponibles o no son asequibles para los pacientes de muchas de estas enfermedades mortales y debilitantes", afirma el presidente internacional de MSF, el doctor Christos Christou.

Tal y como advierten desde la entidad, a pesar de los grandes avances en la lucha contra las ETD, algunas de las enfermedades más mortales siguen estando lejos de ser eliminadas o incluso controladas, y cientos de miles de personas siguen muriendo a consecuencia de ellas.

"Para algunas de estas enfermedades, los tratamientos son complicados, requieren hospitalizaciones muy largas y además con efectos secundarios que pueden ser muy graves", afirma la especialista en Medicina Tropical de MSF, Carolina Nanclares. "Por eso es importante seguir con la investigación y desarrollo para encontrar nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas para estos pacientes", ha añadido.

El lanzamiento de una nueva hoja de ruta de ETD (2021-2030) por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta una oportunidad para apoyar el desarrollo de tratamientos, vacunas y herramientas de diagnóstico para estas enfermedades. Entre sus ambiciosos objetivos se incluye eliminar al menos una ETD en 100 países y reducir en un 90 por ciento el número de personas que requieren intervenciones médicas para 2030.

Sin embargo, la nueva guía llega en un momento en que la pandemia de Covid-19 amenaza el progreso hacia el control y la eliminación de las ETD. De hecho, los programas de ETD se han interrumpido, los sistemas de salud están sometidos a una tensión aún mayor y existen indicios "alarmantes", según avisan desde MSF, de que los recursos para las ETD se desviarán y los fondos se reducirán.

"A pesar de los desafíos, podemos superar el olvido", afirma Christou. "Con compromisos, fondos y mejores herramientas para encontrar, diagnosticar y tratar pacientes; podemos convertir las ETD en enfermedades del pasado".

MSF trata a pacientes con enfermedades tropicales desatendidas desde hace más de 30 años, enfocándose en las dolencias más mortales y olvidadas de este grupo. Este trabajo incluye el tratamiento de pacientes, la investigación operacional, el apoyo para identificar nuevos tratamientos y diagnósticos y un papel activo en la reducción de la incidencia de ETD. Durante este tiempo, la organización ha tratado a cientos de miles de enfermos que de otro modo no hubieran sobrevivido.

Muchos tenían infecciones parasitarias potencialmente mortales como kala azar (leishmaniasis visceral o LV), enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana) o enfermedad del sueño (tripanosomiasis africana humana). Algunos se vieron afectados por noma, una enfermedad bacteriana mortal tan desatendida que aún no se reconoce como una ETD. Otros fueron víctimas de envenenamiento por mordedura de serpiente, la condición médica resultante de una mordedura de este reptil, que causa más muerte y discapacidad que cualquier otra ETD, con un total de 100.000 fallecimientos al año.

ALGUNAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS

Cada año, más de cinco millones de personas son mordidas por serpientes. Si bien existen tratamientos efectivos, el veneno de las mordeduras de serpientes mata a más de 100.000 personas en todo el mundo cada año, más que cualquier otra ETD, y pueden provocar discapacidad permanente como, por ejemplo, ceguera o amputaciones, y conducir al desarrollo de trastornos psicológicos importantes, que van desde pesadillas al trastorno de estrés postraumático.

Por otro lado, el noma es una infección de la cavidad bucal que progresa rápidamente hasta destruir huesos y tejidos. Afecta principalmente a niños que viven en la pobreza y sin tratamiento, hasta el 90 por ciento de los bebés con noma mueren en las dos primeras semanas de vida. Quienes sobreviven, deben vivir con severas malformaciones faciales que les dificultan comer, hablar, ver o respirar, sin olvidar el estigma, la discriminación y la exclusión social que se derivan de tener el rostro desfigurado.

Por su parte, la leishmaniasis cutánea y visceral (Kala azar) es una enfermedad tropical mortal presente en casi 100 países con más de un millón de casos al año. Sin tratamiento, la leishmaniasis conduce a la muerte (en caso de la leishmaniasis visceral) o enfermedades de la piel (en el caso de la leishmaniasis cutánea).

Ambas son tratables si se cogen a tiempo. En el caso del Kala azar, está casi erradicada en el sur de Asia, sin embargo, en África oriental está fuera de control, y para la mayoría de los pacientes es difícil acceder al tratamiento. MSF pide pruebas rápidas más eficaces y ciclos de tratamiento más cortos por vía oral.

La enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es la enfermedad parasitaria más común en América del Sur y Centroamérica, y la principal causa de insuficiencia cardíaca y muerte en países donde es endémica. Afecta principalmente a personas con acceso limitado al tratamiento y, en el 99 por ciento de los pacientes infectados, la enfermedad no se diagnostica

Tal y como advierten desde MSF, por cada 1.000 personas infectadas con Chagas, solo 2 reciben el tratamiento que necesitan. Con un diagnóstico y tratamiento oportunos, se puede curar, pero los síntomas a menudo no se manifiestan durante muchos años y la enfermedad solo se diagnostica cuando es incurable. MSF aboga por tratamientos orales breves, seguros y eficaces para las infecciones en las etapas inicial y avanzada.