Actualizado 12/06/2013 13:08:00 +00:00 CET

Los adultos supervivientes de cáncer infantil tienen mayor prevalencia de enfermedades crónicas

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un porcentaje muy alto de los supervivientes de cáncer infantil tienen una o más condiciones crónicas de salud en la edad adulta, con una incidencia acumulada estimada de alguna condición crónica de salud del 95 por ciento a la edad de 45 años, según los resultados de un estudio que incluyó a más de 1.700 adultos, publicado en la edición de este miércoles de la revista 'JAMA'.

Melissa M. Hudson, del Hospital de Investigación St. Jude Children y el Colegio Médico de la Universidad de Tennessee, en Memphis (Estados Unidos), y sus colegas realizaron un estudio para determinar, a través de la evaluación médica integral sistemática, el estado general de salud a largo plazo de los supervivientes de cáncer durante su infancia y la prevalencia de las complicaciones por exposiciones relacionadas con el tratamiento del cáncer.

La presencia de los resultados de salud se determinó mediante evaluaciones médicas basadas en la exposición sistemática entre 1.713 adultos (32 años de edad media) sobrevivientes de cáncer infantil (25 años de tiempo medio desde el diagnóstico) matriculados en el 'St. Jude Cohorte Study' desde el 1 de octubre 2007 y sometidos a seguimiento hasta el 31 de octubre de 2012. Los participantes fueron diagnosticados y tratados entre 1962 y 2001 y las medidas de resultado primarias fueron la prevalencia acumulada de los resultados adversos por órganos y sistemas.

Los problemas pulmonares, auditivos, cardíacos, endocrinos y en la función del sistema nervioso fueron más prevalentes, detectados en el 20 por ciento o más de los participantes. La prevalencia de los efectos adversos para la salud fue mayor en los pulmones, con función pulmonar anormal en el 65,2 por ciento; audición, con hipoacusia en el 62,1 por ciento, o endocrina reproductiva, cualquier condición endocrina, como trastornos del eje hipotálamo-hipófisis y disfunción de células germinales masculinas, con un 62 por ciento; cardíaca, como trastornos de las válvulas del corazón, con un 56,4 por ciento, y neurocognitivo, con un 48 por ciento con deterioro neurocognitivo.

"Entre los supervivientes en riesgo de resultados adversos siguientes a las modalidades de tratamiento específicas de cáncer, la incidencia acumulada estimada a la edad de 50 años fue del 21,6 por ciento para la cardiomiopatía; 83,5 por ciento para enfermedad de válvula cardiaca; 81,3 por ciento para la disfunción pulmonar; 76,8 por ciento de disfunción de la hipófisis; 86,5 por ciento para la pérdida de audición; 31,9 por ciento para la insuficiencia ovárica primaria; 31,1 por ciento para la insuficiencia de células de Leydig, y 40,9 por ciento para el cáncer de mama", escriben los autores.

Las anormalidades que implican la función hepática, esquelética, renal y hematopoyéticas fueron menos comunes (menos de 20 por ciento). "En esta cohorte evaluada clínicamente, el 98,2 por ciento de los participantes tenía una enfermedad crónica --señalan los investigadores--. La prevalencia acumulada general de una condición crónica se estima en 95,5 por ciento en la edad de 45 años, y 93,5 por ciento, 35 años después del diagnóstico del cáncer".

A la edad de 45 años, la prevalencia acumulada estimada fue de 80,5 por ciento para una condición crónica seria o potencialmente mortal. "Estos datos ponen de relieve la necesidad de un seguimiento clínico centrado, tanto por las condiciones que tienen una morbilidad significativa si no se detectan y tratan a tiempo, como segundos cánceres y enfermedades del corazón, y también para aquellos que si se remedian puede mejorar la calidad de la vida, como la pérdida de la visión y los déficits de audición", concluyen estos expertos.