Publicado 30/04/2021 11:58CET

Los adolescentes con diabetes reclaman a sus médicos que no sólo se dirijan a sus padres cuando acuden a consulta

Archivo - Control del nivel de glucemia en un paciente de diabetes con un glucómetro.
Archivo - Control del nivel de glucemia en un paciente de diabetes con un glucómetro. - SIMPSON33/ISTOCK - Archivo

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los adolescentes con diabetes reclaman a sus médicos que no sólo se dirijan a sus padres cuando acuden a consulta, según ha señalado el psicólogo y miembro del Consejo Asesor de la Fundación para la Diabetes Novo Nordisk (FDNN), Iñaki Lorente.

"Solamente cuando existe buena relación entre el profesional y el paciente, en especial en la adolescencia, el primero está en condiciones de influir positivamente y de colaborar con la adhesión al tratamiento del segundo. Por eso es tan importante cultivar y alimentar el vínculo terapéutico", ha dicho el experto.

Lorente se ha pronunciado así en el webinar 'Atención al adolescente con diabetes en consulta: ¿cómo afrontar el reto?', organizado por la FDNN con el aval de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP) y la Asociación Española de Pediatría (AEP), y donde ha presentado el documento 'Recomendaciones para el especialista por el propio adolescente'.

Dicho material proporciona a los endocrinólogos pediátricos herramientas eminentemente prácticas y de fácil ejecución para aprender a tratar al adolescente con diabetes adecuadamente si se pretende servirle de ayuda. Al respecto, Lorente ha manifestado que el objetivo es que el profesional reflexione y, en caso de precisarlo, le sirva para incentivar el cambio de algunas de las cuestiones relacionadas con la atención a los adolescentes

"La adolescencia es una etapa de riesgo para el buen control de la diabetes. A estas edades suelen entrar en juego conflictos con los padres quienes, generalmente, hasta entonces se hacían cargo de la diabetes. Asimismo, los adolescentes se suelen debatir entre la dependencia y la autonomía y, no olvidemos que en la diabetes es quien la tiene quien debe aprender a gestionarla", ha apostillado Lorente.

Otras de las cosas que los adolescentes con diabetes sugieren a sus médicos que tengan en cuenta cuando están en la consulta son no coger el teléfono, decirles tanto los aspectos positivos como los negativos, repasar todos los datos médicos y no sólo los de la última semana, no utilizar palabras demasiado técnicas o antes de iniciar la entrevista, preguntarle si tiene algo importante que comentar.

En opinión de Lorente, son quejas "francamente sensatas" que, si el profesional las tiene en cuenta, aumentarán el poder para influir y, por tanto, ayudar a sus pacientes adolescentes. Sobre todo, porque son fáciles de realizar y no implican más tiempo.

Desde su experiencia como psicólogo experto en diabetes, considera que los psicólogos tienen mucho que aportar en un equipo multidisciplinar para la gestión de la diabetes. "El éxito del control de esta enfermedad pasa por un abordaje biopsicosocial", ha añadido.

LAS DIFICULTADES DEL CONTROL METABÓLICO EN LOS ADOLESCENTES

También es un reto en los adolescentes con diabetes su control de la enfermedad dentro de los objetivos. Sólo el 20 por ciento de los chicos de 12-16 años y el 18 por ciento de los mayores de 16 años cumplen el objetivo glucémico propuesto por la Sociedad Internacional de Diabetes Pediátrica y del Adolescente (ISPAD).

Así lo constata un trabajo multicéntrico liderado recientemente por el jefe de la Unidad de Diabetes del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, Roque Cardona.

Se considera que un niño o adolescente no cumple el objetivo de control glucémico recomendado cuando su hemoglobina glicada es igual o superior a siete por ciento. "No obstante, este objetivo debe ser personalizado de acuerdo a las características concretas del niño o adolescente", ha puntualizado el doctor.

Entre las dificultades para lograr los objetivos de control, junto a los factores intrínsecos a la propia diabetes, la cual exige mucho esfuerzo y desgaste para lograr dichos objetivos, hay una serie de factores propios de la adolescencia.

"En primer lugar, el cambio puberal condiciona una resistencia importante a la insulina. Por otra parte, los patrones erráticos de comida, ejercicio o sueño suponen una dificultad añadida para seguir las pautas de tratamiento. Finalmente, es una época que también es muy sensible a la aparición de conductas de riesgo (alcohol, drogas y relaciones sexuales)", ha zanjado Cardona.

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