Publicado 16/03/2020 10:08:23 +01:00CET

Acción contra el Hambre urge reforzar los sistemas sanitarios para proteger a los menores desnutridos

Un niño desnutrido en República Democrática del Congo
Un niño desnutrido en República Democrática del Congo - UNICEF / VINCENT TREMEAU - Archivo

MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

Acción contra el Hambre ha urgido a los países a reforzar los sistemas sanitarios y los programas de higiene para evitar que el nuevo coronavirus, cuya enfermedad se conoce como Covid19, alcance "masivamente" a los menores desnutridos.

"Un estado de desnutrición es un factor de riesgo determinante, dado que aumenta exponencialmente la vulnerabilidad frente al coronavirus y sus consecuencias. Los niños y niñas menores cinco años podrían ser los primeros en morir si el virus se expande a países con una alta carga de desnutrición", ha explicado el responsable de salud y nutrición de Acción contra el Hambre, Antonio Vargas.

Y es que, tal y como ha alertado, la gestión de una epidemia de esta magnitud "no solo hace peligrar" los sistemas de salud de muchos de los países en los que Acción contra el Hambre interviene, sino también la producción y distribución de alimentos.

Por ello, la organización ha informado de que está preparándose para reforzar sus programas de promoción de higiene, distribución de kits de higiene y apoyo a los sistemas de salud en todos los países en los que trabaja. Esto supone garantizar infraestructuras de agua y saneamiento en los centros de salud y reforzar la distribución de material como mascarillas y guantes para proteger a personal sanitario.

EVITAR LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA EN PAÍSES EN DESARROLLO

Del mismo modo, si la epidemia del coronavirus se generaliza y repercute en las cadenas de producción de alimentos, Acción contra el Hambre ha destacado la necesidad de activar mecanismos de apoyo para evitar la inseguridad alimentaria en estos países en desarrollo.

Por otra parte, el responsable de los programas de higiene, agua y saneamiento de Acción contra el Hambre, Pablo Alcalde, ha subrayado la importancia de que la población tenga una "buena higiene" para frenar el contagio y, de esta manera, no colapsar los sistema público de salud.

"La experiencia sobre el terreno nos ha demostrado que la promoción del lavado de manos con jabón es la intervención más eficaz a la hora de combatir la morbilidad, con mejores resultados que otras intervenciones de salud preventiva y que cualquier otra acción en materia de agua, saneamiento e higiene", ha detallado Alcalde, para recordar que los lugares con concentración de personas refugiadas o migrantes como las de Siria o Venezuela podrían convertirse "muy pronto" en escenarios de alta transmisión comunitaria.

Del mismo modo, Vargas ha avisado de que será difícil dimensionar el alcance del virus en numerosas regiones porque carecen de recursos adecuados para el diagnóstico. A su juicio, será "complicado" saber el número exacto de contagios por este virus, pero cabe suponer que la tasa de mortalidad será más alta que la de Europa y China.

Así, Vargas ha descartado las comparaciones con otras epidemias que afectan recurrentemente a los países más pobres, como el cólera o el ébola porque tienen mecanismos de infección distintos. "Podría asimilarse más a un virus como el del sarampión: también es respiratorio y es bastante más contagioso pero, a diferencia del COVID-19 cuenta ya con una vacuna eficaz", ha zanjado.

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