Actualizado 12/12/2007 19:22:51 +00:00 CET

Entre un 10 y un 20% de la población española morirá súbitamente en la mayoría de casos por arritmia, según un experto

MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

"Entre el 10% y el 20% de todos nosotros vamos a morir súbitamente, en la mayoría de los casos como consecuencia de una arritmia. Aunque gracias a la investigación y al desarrollo de nuevas tecnologías, en la actualidad existen técnicas que permiten a los especialistas curar la mayoría de estas patologías cardíacas", según afirmó hoy el cardiólogo-electrofisiólogo cardíaco de la Unidad de Arritmias del Hospital La Paz de Madrid, el doctor José Luis Merino.

Las alteraciones del ritmo cardíaco, más conocidas como arritmias, son una de las patologías más frecuentes en los servicios de urgencias y de cardiología de los hospitales de nuestro país. "A partir de los 75 años al menos un 10% de los españoles sufren arritmias, mientras que en edades más tempranas la incidencia puede llegar a ser de 100.000 nuevos casos al año", añadió.

"La técnica de curación de las arritmias, se denomina ablación y se realiza mediante catéteres que eliminan los tejidos responsables de una gran variedad de arritmias cardíacas mediante la liberación, en sus orígenes de electrochoques de alta intensidad y, en la actualidad, de corriente indolora de radiofrecuencia", explicó el doctor Merino.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

Sin embargo, la tecnología que realmente ha marcado un nuevo salto adelante en la ablación con catéter son los navegadores, como el sistema 'EnSite', desarrollado por la compañía 'St. Jude Medical', "gracias a ellos podemos tratar arritmias que antes eran prácticamente incurables", aseguró Merino.

"Son sistemas computerizados de detección espacial 3D de la localización de los catéteres y que muestran una representación tridimensional de las cavidades cardíacas", continúa el especialista. Además, los navegadores también permiten representar sobre las cavidades cardíacas la actividad eléctrica del corazón y observar, de esta forma, cómo se está produciendo la arritmia.

Una de las ventajas más importantes de este sistema es que permite la intervención del especialista sin necesidad de recurrir a los rayos X, los cuales, a las dosis elevadas de la ablación, pueden ocasionar lesiones en la piel de los pacientes, así como potenciar el desarrollo de tumores en el futuro.

Al mismo tiempo, "como consecuencia de una exposición reiterada a estos rayos, el cardiólogo puede experimentar pérdida de vello en las manos, envejecimiento cutáneo, desarrollo precoz de cataratas, daños tiroideos e incluso aumentar las probabilidades de desarrollar tumores", comentó Merino.

ENSITE, UNA NOVEDAD EN 3D

Según la arritmia que se trate y su localización es necesario intervenir con un número determinado de catéteres, que en la mayoría de los casos es de igual o superior a dos. "Un avance muy importante es contar con un sistema que permite ver todos los catéteres, especialmente si lo hace en gran parte de su longitud, lo que es muy útil para desplazar los catéteres sin rayos X y saber la dirección como se dirigen", explicó Merino.

El navegador EnSite permite visualizar en 3D todos los catéteres utilizados en un procedimiento, así como todos los electrodos de estos. De este modo se incrementa la precisión, la consistencia y la reproducibilidad del procedimiento.

El sistema, "visualiza en tiempo real el movimiento y la posición de todos los catéteres con una precisión anatómica máxima sobre una representación prácticamente real del corazón y no sobre una relativamente burda obtenida mediante desplazamiento de los catéteres dentro del corazón", indicó.

España ha sido uno de los 12 países del mundo seleccionados para probar este novedoso sistema de fusión de imágenes y, en concreto, el Hospital Universitario La Paz de Madrid ha sido el primero en incorporar y utilizar esta nueva tecnología en nuestro país.

"Es pronto para afirmar los beneficios de esta nueva técnica pero resultados preeliminares demuestran una mayor eficacia y menores recurrencias que sin ella", concluyó el doctor Merino.