Dieta equilibrada y ejercicio

Una vida saludable es posible

Familia, bicicleta, actividad, ejercicio
Foto: GETTY
Actualizado 05/04/2015 11:26:19 CET

MADRID, 5 Abr. (INFOSALUS) -

   Siempre es un buen momento para empezar a llevar hábitos de vida saludables, mantener una vida sana, alejada de excesos alimenticios, sedentarismo, tabaco, falta de sueño, etc. Por ese motivo, cada año el día 7 de abril se celebra el 'Día Mundial de la Salud' que precisamente nos viene a poner de relieve las carencias de nuestros hábitos diarios que, en muchas ocasiones, distan de ser los más recomendados por los expertos médicos.

   Con el objetivo de recordar los aspectos fundamentales a tener en cuenta, el Instituto DKV de la Vida Saludable propone 5 pilares básicos para cuidar nuestra salud, prevenir enfermedades y mantenerse en forma.

1. Llevar una dieta equilibrada

   Es recomendable realizar una alimentación variada y equilibrada, en cantidades adecuadas a nuestras características físicas, es un factor vital para nuestra salud. Los expertos aconsejan moderar el consumo de carnes grasas, pastelería, bollería, azúcares y bebidas refrescantes. También se recomienda ingerir diariamente derivados de cereales y patatas, verduras, hortalizas, frutas, leche y derivados lácteos, y aceite de oliva.

2. Realizar ejercicio físico

   El ejercicio regular es imprescindible para mantener el tono y la masa muscular, evitando problemas posturales y dolores de espalda. Además, disminuye la presión arterial, favorece un nivel adecuado de azúcar en sangre, mejora la densidad ósea, refuerza el sistema inmunitario, mejora el estado de ánimo, reduce las posibilidades de depresión y ayuda a regular el apetito.

   Lo expertos aconsejan realizar un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física, en el caso de la población infantil y adolescente, y de 30 a 60 minutos al día en la población adulta, es una de las recomendaciones de La Organización Mundial de la Salud (OMS).

3. Descansar las horas necesarias

   La recomendación es dormir de 7 a 9 horas al día, además de reservar un tiempo para la siesta con una duración de media hora "como máximo", pues si se supera este tiempo "se reduce la presión para el sueño nocturno". Conciliar el sueño es fundamental para que se puedan realizar procesos metabólicos vitales que repercuten en nuestra vida diaria activa.

4. Mantener una higiene personal

   Tres básicos: cuerpo, manos y boca. Mediante la ducha evitamos la presencia de bacterias y gérmenes que afectan a la salud de nuestra piel; la higiene de las manos es la mejor barrera para evitar muchas enfermedades ya que es la vía de contacto más habitual con las bacterias; y la limpieza bucodental es indispensable para evitar infecciones.

5. Evitar malos hábitos

   El sedentarismo, el consumo de tabaco o la ingesta excesiva de alcohol son los hábitos insalubres más comunes que ponen en peligro a nuestro organismo. El consumo de cigarrillos se considera una drogodependencia y su consumo crónico implica una alta toxicidad. El consumo prolongado de alcohol aumenta la probabilidad de sangrado de esófago, inflamación y daños en hígado y páncreas, desnutrición o cáncer de esófago, colon, cabeza, cuello o mamas.

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