El uso de cipreses en urbanizaciones aumenta las alergias al polen

Alergia, estornudo, halitosis
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Actualizado 17/01/2018 14:12:39 CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

La principal fuente de polen alergénico en meses de invierno son los árboles cipreses, un tipo de árbol cada vez más usado en urbanizaciones y jardines particulares; "debido a este uso la alergia al polen de Cupresáceas es cada vez más frecuente", según la doctora Inmaculada Herrera, médico especialista en Alergología de Clínica Creu Blanca.

Asimismo, se estima que la frecuencia de alergia el polen (Polinosis) por Cupresáceas se sitúa entre un 20 y un 40 por ciento, y en ciudades como Madrid y Barcelona, entre el 40 y el 50 por ciento de alérgicos al polen está sensibilizado con este tipo de árboles, según señalan desde la entidad.

La polinización de Cupresáceas se puede extender de noviembre a marzo, pero el recuento de polen ambiental es mayoritario en los meses de enero, febrero y marzo, siendo además los días secos y soleados en los que el polen ambiental es mayor.

Otros árboles y plantas que liberan polen al ambiente en meses de invierno son el Fresno, el Aliso, el Avellano, el Álamo, el Chopo, la Artemisa, el Sauce y la Parietaria.

"Pero los pólenes no son los únicos culpables de las alergias en invierno", señala la doctora, ya que durante esta estación las casas suelen estar menos soleadas y menos ventiladas. Esto, junto al uso de calefacciones, provoca un aumento en la concentración de ácaros, hongos y antígenos de animales; un ambiente que puede provocar un empeoramiento en pacientes alérgicos, concluye.