Consiguen la primera prueba directa

Identifican al culpable de las complicaciones de salud en el VIH

Actualizado 06/10/2014 21:05:34 CET

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

Un equipo dirigido por expertos del Centro para la Investigación de Vacunas (CVR, por sus siglas en inglés) de la la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, ha obtenido la primera prueba directa de qué causa las múltiples complicaciones de salud relacionadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El hallazgo apoya las terapias complementarias a los medicamentos antirretrovirales para disminuir significativamente la progresión del VIH.

El estudio, que se publicará en la edición de junio de la revista 'Journal of Clinical Investigation' pero que ya está disponible en la edición digital, detectó que un fármaco comúnmente dado a los pacientes que reciben diálisis renal disminuye significativamente los niveles de bacterias que se escapan de los intestinos y reduce las complicaciones de salud en primates no humanos infectados con la forma de simio del VIH.

"Ahora tenemos evidencia directa de un gran culpable de los malos resultados de algunas personas infectadas por el VIH, lo cual es un avance importante en la lucha contra el sida", valora Ivona Pandrea , profesora de Patología en el CVR. "Los investigadores y los médicos pueden realizar más pruebas para diseñar posibles terapias para detener o mitigar una de las principales causas de muerte y de enfermedades del corazón en personas con VIH", agrega.

La activación crónica del sistema inmune y la inflamación son los principales determinantes de la progresión de la infección por el VIH para provocar el sida y también juegan un papel importante en la inducción de la coagulación excesiva de la sangre y la enfermedad del corazón en pacientes con VIH. Los médicos creían que se debía a la translocación microbiana, que se produce cuando las bacterias en el intestino se salen por el cuerpo a través de la mucosa intestinal dañada por el VIH, pero no había ninguna prueba directa de esto.

La doctora Pandrea y sus colegas mostraron que bloquear la salida de las bacterias del intestino reduce la activación inmune crónica y la inflamación gracias a la administración del fármaco 'Sevelamer', también conocido por los nombres de marca 'Renvela' y 'Renagel', a monos infectados con el virus de la inmunodeficiencia simia (VIS), la forma de VIH en los primates.

Se trata de un medicamento oral aprobado por la agencia norteamericana del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar los niveles elevados de fosfato en la sangre de los pacientes con enfermedad renal crónica. Las bacterias intestinales se unen a 'Sevelamer' , por lo que es mucho más difícil escapar por el cuerpo y causan problemas graves, como enfermedades del corazón, debilitar aún más el sistema inmunológico y permitir que el VIH progrese al desarrollo completo del sida.

En los monos infectados con SIV tratados con este fármaco, se mantuvieron bajos los niveles de una proteína que indica la translocación microbiana, mientras que en los monos no tratados, los niveles aumentaron casi cuatro veces a la semana después de la infección con SIV.

Los monos tratados con las tasas más bajas de la translocación microbiana también presentaban menores niveles de un biomarcador asociado con la coagulación excesiva de la sangre, lo que demuestra que los ataques cardiacos y los accidentes cerebrovasculares en pacientes con VIH tienen más probabilidades de suceder con la activación e inflamación crónica del sistema inmune, en lugar de por los medicamentos contra el VIH .

"Estos resultados demuestran claramente que detener la salida de las bacterias del intestino reduce las tasas de muchas comorbilidades del VIH", afirma la doctora Pandrea, cuya investigación fue financiada por los Institutos Nacionales de Salud norteamericanos (NIH, por sus siglas en inglés).

No obstante, explica que estos tratamientos pueden no ser tan eficaces más adelante en la infección, en alusión a que la mayoría de las intervenciones en las personas infectadas con VIH comienzan después de que la persona ha alcanzado fases crónicas de la infección cuando el intestino está ya gravemente dañado. "Nuestros estudio apunta a la importancia de un tratamiento precoz y sostenida de drogas en las personas infectadas con el VIH", afirma.

Otros enfoques, como el acoplamiento de 'Sevelamer' con antibióticos, medicamentos antiinflamatorios, probióticos o los medicamentos existentes contra el VIH/sida podrían reducir aún más la probabilidad de la translocación microbiana. Para evaluar estas posibles estrategias, los investigadores están realizando estudios clínicos.

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