Es importante que los profesores se formen en el cuidado del niño alérgico, según expertos

Actualizado 14/02/2011 19:04:16 CET

MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

La implicación del profesorado en el tratamiento del niño alérgico y asmático es esencial para la salud de los menores que sufren este tipo de enfermedades, según han puesto de manifiesto un grupo de expertos reunidos en las Jornadas de Pediatría SENP-SEICAP, que se han celebrado, este fin de semana, con el patrocinio de MSD.

A pesar de la importancia de que los cuidadores sepan cómo enfrentarse a una crisis asmática o a una alergia a alimentos, "en términos generales hay un desconocimiento muy importante por parte del profesorado en relación a las enfermedades alérgicas", según ha indicado el presidente de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP), Marcel Ibero.

Por ejemplo, en el caso del asma "no hay muchos profesores de educación física que estén familiarizados con el asma", lo cual es especialmente relevante cuando el ejercicio se realiza "al aire libre y con un ambiente de aire frío", asegura Ibero. De hecho, los datos indican que el 64 por ciento de los profesores admite no conocer los pasos necesarios para atender una crisis asmática.

Asimismo, en el caso de los niños alérgicos el presidente de SEICAP destaca la importancia de saber tratar a los niños alérgicos a alimentos, que pueden padecer una anafilaxia si por error ingieren un alimento al que son alérgicos.

"Estos niños están obligados a recibir un tratamiento de emergencia que tendrían que saber aplicar el personal docente o el personal cuidador del comedor, porque en este caso se trata de algo realmente urgente. Una anafilaxia no tratada puede llevar a un cuadro incluso de muerte", advierte Ibero.

Por otro lado, las jornadas también han recogido la importancia de prevenir las exacerbaciones provocadas por el asma. Para ello, es necesario que el paciente siga la terapia prescrita por su médico. Sin embargo, la realidad es que la mitad de los pacientes asmáticos no cumplen adecuadamente con su tratamiento.

"Esto ocurre con todas las enfermedades crónicas. Es muy importante dedicar tiempo a la educación y a explicarles claramente a los pacientes en qué consiste la enfermedad, y cuáles son los riesgos de no seguir el tratamiento adecuadamente", afirma el presidente de la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), Manuel Sánchez-Solís.

En este sentido, Sanchís ha asegurado, en relación al tiempo que exige la formación del paciente, que se trata de una "laguna importante". "Esto es en gran parte responsabilidad del médico. Se debe dar al paciente una adecuada información sobre la enfermedad, cómo actúa la medicación y cómo evitar los desencadenantes", reconoce la jefa de Sección de Alergología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, Paloma Ibáñez.

Una de las indicaciones, según Ibáñez, es evitar la exposición a alérgenos que desencadenan el asma. "La estrategia más frecuente es no exponerse a los alérgenos de exterior, como los pólenes, evitando jugar y correr en el campo o ir en moto o en los coches con las ventanas abiertas en primavera. Por otro lado, la utilización de fundas especiales en los colchones, el uso de acaricidas o de aspiradores con filtros especiales no suelen disminuir suficientemente el nivel de ácaros como para que tenga una repercusión clínica importante, aunque siempre hay que recomendarlas", recomienda la experta.

INFECCIONES Y ASMA

En los niños más pequeños, en cambio, las infecciones virales son las que con más frecuencia pueden desencadenar asma, llegando a causar hasta el 80 por ciento de los episodios de asma en niños. "Otra causa importante de crisis asmáticas en los niños es el ejercicio, sobre todo la carrera libre", ha apuntado Ibáñez.

Además, la prevalencia de rinitis en enfermos asmáticos es muy alta: dos estudios recientes mostraron respectivamente que un 71 y un 89 por ciento de los pacientes con rinitis padece al mismo tiempo asma. De hecho, según Ibero, "actualmente se piensa que asma y rinitis es una misma enfermedad: en muchos casos se piensa que la rinitis puede preceder al asma o ser una fase inicial de asma".

"Hay datos -prosigue el experto- que sugieren que una rinitis mal controlada puede empeorar el control del asma por lo que lo más acertado es abordar el tratamiento de ambas enfermedades de forma conjunta. Si un paciente tiene rinitis y asma y no se controla bien la rinitis, no se controlará bien el asma".

Finalmente, otra de las cuestiones abordadas por los expertos es la tendencia a individualizar los tratamientos. "El tratamiento desde hace ya mucho tiempo está enfocado a controlar cada uno de los enfermos, por tanto la dosis o la asociación de fármacos se hace en función de cómo es cada uno de los pacientes", ha explicado Sánchez-Solís.

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