Aumenta el diagnóstico precoz

¿Qué es la espondilitis anquilosante?

Espalda, vertebras, columna, espondilitis anquilosante
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Publicado 15/02/2016 7:14:33CET

   MADRID, 15 Feb. (EDIZIONES) -

   Es un tipo de artritis, enfermedad articular inflamatoria, que afecta a las articulaciones de la columna vertebral. Es la segunda patología articular inflamatoria más diagnosticada dentro de las enfermedades de las que se ocupa la Reumatología.

   Según explica a Infosalus el doctor José Ramón Maneiro, especialista del Servicio de Reumatología de la red de servicio sanitario EOXI Pontevedra e Salnes del Sistema de Salud Gallego, la espondilitis anquilosante se integra en el grupo de espondiloartritis entre las que también se encuentran la espondiloartritis psoriásica o las artritis que aparecen asociadas a las enfermedades inflamaciones intestinales.

   El doctor Maneiro apunta que las espondiloartropatías tienen una prevalencia entre la población general de entre el 0,5% y el 1,5% y son las artropatías inflamatorias más vistas por los reumatólogos después de la artritis reumatoide.

   "Se trata de una enfermedad que aunque antes se presentaba más en varones, ahora las formas precoces se diagnostican por igual entre ambos sexos y suele presentarse en personas jóvenes, entre la tercera y cuarta década de vida. Los avances en su diagnóstico han llevado a que cada vez se detecte de forma más precoz la enfermedad, lo que explica su identificación en más gente joven", señala Maneiro.

   Como en la mayoría de enfermedades inflamatorias en las que está implicada la autoinmunidad sus causas se desconocen aunque sí se cree que quienes la padecen son personas más susceptibles genéticamente en las que inciden factores ambientales no completamente conocidos que la desencadenan.

   El factor genético implicado en la espondilitis anquilosante es el HLAB27, un antígeno de histocompatibilidad que expresan algunas células y que puede detectarse mediante un análisis sanguíneo. El serotipo de HLAB27 varía en su frecuencia entre las distintas poblaciones humanas, en el norte de Europa es más frecuente mientras que en España se encuentra en una frecuencia intermedia entre la población. Sin embargo, el especialista señala que tener este serotipo no supone que la persona vaya a desarrollar la enfermedad.

   Por otro lado, aunque se desconocen los factores externos que pueden contribuir a que se desencadene la enfermedad, sí se sabe que quienes fuman tienen formas más agresivas y que el tabaquismo entre los pacientes es un factor de mal pronóstico.

DIAGNÓSTICO PRECOZ PARA DETENER DISCAPACIDAD

   La espondilitis anquilosante produce dolor lumbar o en la parte superior de las nalgas con características inflamatorias. Se distingue de otros dolores lumbares porque se mantiene en reposo y cuando la persona está activa mejora, además es común sufrir una rigidez matutina. Aunque de forma rara, la enfermedad inflamatoria puede presentar manifestaciones fuera de las articulaciones de la columna como en otras articulaciones del cuerpo, ojos (uveítis), pulmón o riñón.

   El diagnóstico es clínico a través de aquello que refiere el paciente pero lo confirma un estudio radiológico de las alteraciones sacroilíacas y de la columna, aunque si se observan ya anomalías en la radiografía es porque la enfermedad ya está evolucionada.

   El diagnóstico precoz se puede realizar a través de una resonancia magnética de la parte baja de la columna (sacroilíaca), al que se pueden añadir en casos concretos un análisis sanguíneo en el que se busquen los antígenos asociados a la enfermedad o una elevación de los marcadores inflamatorios (proteína C-reactiva o velocidad de sedimentación globular). Esta detección precoz limita la discapacidad funcional que podría derivarse de la enfermedad.

MÁS OPCIONES TERAPÉUTICAS PARA LOS CASOS RESISTENTES

   En el tratamiento de las espondiloartropatías se han realizado grandes avances y aunque éste depende del tipo de enfermedad la terapia de primera línea son los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), que en la mayoría de los casos consiguen controlar los síntomas y disminuir la progresión de la enfermedad.

Cuando no hay respuesta a los AINE se indican terapias biológicas que actúan sobre el sistema inmune como los antagonistas TNF. Se espera también para estos casos más resistentes la aparición próxima de un nuevo fármaco basado en inhibidores de las citoquinas (inhibidores IL-17).

   La enfermedad es crónica, pero hay pacientes que experimentan periodos de remisión, sin embargo, si no está bien controlada puede suponer para el paciente un mayor riesgo cardiovascular, la principal causa de morbimortalidad entre quienes padecen espondilitis anquilosante. No obstante, el doctor señala que tratada y controlada, la enfermedad no aumenta el riesgo de mortalidad.

   En ausencia de tratamiento, la enfermedad puede limitar en gran medida la calidad de vida de quienes la padecen pues los problemas en la columna además de disminuir la movilidad, puede ocasionar problemas para respirar.

 

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