Una especialista afirma que el cambio climático "fuerza la revisión" de los modelos alérgicos

Actualizado 15/10/2007 13:21:49 CET

VALENCIA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

La alergóloga del Hospital Casa de Salud de Valencia, Valentina Gutiérrez, dice que los actuales modelos alérgicos --que se clasifican en perennes y estacionales-- se encuentran actualmente en revisión debido al cambio climático, que "es el culpable" de que los pólenes se comporten de forma perenne y estén presentes todo el año, indicó en un comunicado.

"Con el otoño llegan los estornudos, lagrimeos, picores en la piel y en los ojos", indicó la doctora Gutiérrez, quien añadió que en un principio, tendemos a pensar que es la bajada de temperaturas la que produce un resfriado común. Sin embargo, en un porcentaje muy elevado (en ocasiones alcanza el 50%), se trata de un proceso alérgico.

"Hay ciertos pólenes que se comportan de forma perenne y están presentes todo el año. En otoño se dan condiciones de calor y humedad en zonas de la costa, que promueven el crecimiento de los ácaros", aseguró.

Los ácaros son organismos microscópicos que no producen ningún daño a la especie humana. "Sin embargo y por motivos diversos, hay algunas personas que desarrollan alergias o lo que es lo mismo una respuesta de defensa inmunológica exagerada". La especialista afirmó que "todos los alergólogos que trabajamos en ámbito mediterráneo hemos observado que los pacientes empeoran en otoño cuando hay una mayor humedad".

Otro tipo de alergias "muy frecuentes en esta época del año" son las que producen las esporas de hongos aerógenos. Estos pueden ser tanto de interior, como estar localizados en el exterior. "En la costa mediterránea, un otoño con calor y humedad es perfecto para la proliferación de las alergias", subrayó.

En cuanto a los síntomas, los más frecuentes, según explicó, son los picores de ojos, el lagrimeo, las erupciones y la conjuntivitis. "Son muy molestos para el paciente, y afectan gravemente a su calidad de vida, ya que puede pasarse varios meses con ellos, además de la somnolencia propia de la medicación", aseguró la experta.

Además, existen otras formas de alergia respiratoria con cuadros "un poco más complicados" como la bronquitis, cuyos síntomas son tos, fatiga y expectoración blanquecina.

A la hora de realizar un tratamiento correcto, la doctora aseguró que el primer paso es "conseguir un diagnóstico adecuado". "Se pueden confundir los síntomas con un resfriado común, por lo que si el paciente observa que el lagrimeo y los picores se dilatan en el tiempo, lo mejor será acudir a la consulta del alergólogo". En el caso de que se trate de alergia, el especialista localizará el tipo y su tratamiento médico.

En relación al tratamiento, se pueden distinguir el farmacológico y aquel que hace que se reduzca el componente ambiental que produce la alergia. Es decir, por una parte, las medidas preventivas que pasan por la disminución de la exposición al alergeno (o causa de la alergia). En segundo lugar se aplicarían las medidas farmacológicas, es decir, los tratamientos sintomáticos y antiinflamatorios "que también van a aliviar al paciente", aseveró.

Además, el alergólogo tiene la posibilidad de desensibilizar al paciente "o lo que es lo mismo, la aplicación de las vacunas alergénicas, una vez localizada la alergia". La doctora aseguró que en los últimos diez años este tipo de vacunas se ha perfeccionado mucho y, en cuanto a los resultados, hay muchos estudios realizados. Sin embargo, afirmó que "no toda alergia es vacunable".

Por otra parte, sobre la frecuencia y la intensidad en la que se dan las alergias a los ácaros en los dos sexos, declaró que "no hay grandes diferencias, afectan prácticamente igual a hombres que a mujeres (algunos estudios dicen que son más frecuentes en mujeres, pero otros no los confirman), con lo cual podemos asegurar que está equilibrado".

La alergia a los ácaros puede manifestarse a cualquier edad, sin embargo, y debido a que están en el ambiente, se trata de "la primera causa de alergias respiratorias en los niños". Es uno de los primeros alérgenos con los se topa el niño, a parte de la leche materna. Por eso Gutiérrez señaló que, en edad pediátrica, la primera causa de alergias son los ácaros en alergias respiratorias.

En esta edad "son frecuentes los cuadros de asma en los pacientes más pequeños". La doctora distingue dos tipos de pacientes. Por una parte, están los que ya son alérgicos. Más tarde se ponen en contacto con el alérgeno y es entonces cuando se producen los síntomas. La alergóloga indicó que, en este caso, "lo primero que hay que hacer es separarlos del foco que les produce la alergia (aunque no de una manera indiscriminada. Esto es: si el médico confirma que tengo alergia a los ácaros, intentaré que mi casa esté libre de ella pero no hará falta que saque al gato de casa como prevención, ya que la alergia es a los ácaros y no al gato)".

"Los pacientes deben saber que muchas veces renuncian a una calidad de vida mejor, cuando eliminan de su entorno cualquier cosa que, según su criterio, puede producir una reacción alérgica. El niño debe recibir todo aquello que le procure llevar una vida normal, esto es lo importante", aclaró.

LACTANTES Y PREESCOLARES

Otro caso distinto es el de los lactantes y preescolares. En dos de cada tres casos, en esos niños las alergias se producen por el propio proceso de maduración de las vías aéreas del sistema respiratorio y también del inmunológico (asociado a la mucosa). Es decir, señaló, "este proceso está asociado al propio crecimiento y maduración del paciente por lo que, en dos de cada tres niños el propio desarrollo de sus vías aéreas hará que el proceso remita. Es en estos casos, cuando a mí me gusta hablar de bronquitis asmática".

En cuanto a los factores que pueden desencadenar estos procesos, "lo único claro que existe hasta el momento es el tabaquismo de los padres". En cuanto a la lactancia materna como factor de prevención de alergias, en este momento los estudios "no dejan nada claro". Por lo tanto "no existen recomendaciones o medidas generales" y se tienen que aplicar en función de la alergia que se haya diagnosticado en cada caso. "No hay que olvidar que la alergia es un problema ambiental", apostilló.

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