Archivo - Especialista señala que una dieta equilibrada sin productos deportivos específicos es suficiente para el ejercicio suave - RIDOFRANZ/ISTOCK - Archivo
MADRID 2 Sep. (EUROPA PRESS) -
La nutricionista de Blua de Sanitas, Ingrid Daniele, ha manifestado que en sesiones deportivas suaves y cortas, "especialmente inferiores a una hora", una alimentación diaria equilibrada "suele ser suficiente, sin necesidad de añadir productos deportivos específicos".
En este sentido, y debido a que a la vuelta del verano suelen recuperarse los hábitos relacionados con la actividad física, ha indicado que antes del ejercicio, la elección alimentaria depende sobre todo del momento del día y del tipo de actividad. "Si faltan entre dos y cuatro horas, resulta adecuado realizar una comida completa que incluya hidratos de carbono, una fuente de proteína y cantidades moderadas de grasa y fibra, adaptadas a la tolerancia individual", ha explicado.
"Si queda menos tiempo, es mejor opciones más simples y fáciles de digerir, como fruta, yogur con fruta, pan con queso fresco o pavo magro, leche con cereales o tostadas con crema de cacahuete", ha señalado. En cualquier caso, ha subrayado que la alimentación "es fundamental", ya que el ejercicio con una intensidad superior a la habitual sin adaptarla adecuadamente "puede favorecer la aparición de fatiga temprana, molestias digestivas, sensación de falta de energía o una recuperación más lenta".
A su juicio, "no se trata de cambiar por completo la dieta, sino de ordenar las tomas para que el cuerpo llegue a la sesión con energía suficiente y pueda reparar el esfuerzo posteriormente". En este punto, ha puesto de relieve también la importancia de una correcta hidratación, algo a tener en cuenta también después del entrenamiento.
TRAS EL ENTRENAMIENTO
"En este punto, es conveniente combinar hidratos de carbono con una fuente de proteína de calidad en la siguiente comida, especialmente cuando el entrenamiento ha sido exigente, prolongado o se va a volver a entrenar en las siguientes horas", ha continuado, para añadir que "algunas opciones prácticas son un plato de pasta con atún y verduras, arroz con huevo y una guarnición vegetal, legumbres con verduras, pescado con patata y ensalada, o yogur con fruta si no apetece una comida completa en ese momento".
Con todo, Daniele ha resumido los consejos a seguir en cuanto a la relación entre el ejercicio y la alimentación, y ha indicado que es necesario adaptar la comida al horario del entrenamiento, priorizar hidratos de carbono antes de sesiones exigentes, incluir proteína en la recuperación, rehidratarse de forma progresiva y evitar probar alimentos nuevos en septiembre al no ser el mejor momento para improvisar suplementos o bebidas desconocidas.
Por último, el entrenador personal de Blua de Sanitas, Jesús Hernández, ha recordado que "cuando hay enfermedades crónicas, objetivos de pérdida de peso, entrenamientos frecuentes o molestias repetidas durante el ejercicio, una valoración profesional, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta, es esencial para ajustar la progresión física y la alimentación con más seguridad".