Cómo es la cefalea en racimos, el dolor de cabeza más "atroz" que existe

Publicado 22/11/2019 8:29:50CET
Dolor de cabeza
Dolor de cabeza - GETTY - Archivo

   MADRID, 22 Nov. (EDIZIONES) -

   La cefalea en racimos es un tipo de dolor de cabeza extremadamente incapacitante que también se suele conocer como cefalea suicida. Es poco frecuente, su prevalencia es de 124 casos por cada 100.000 habitantes, y no tiene tratamiento curativo.

   Así lo especifica la coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la doctora Sonia Santos, que explica en una entrevista con Infosalus qué caracteriza a este dolor de cabeza que implica principalmente al trigémino y el hipotálamo.

   Según la experta, la cefalea en racimos, que predomina en los varones y suele iniciarse en torno a los 30 años, se caracteriza "por ataques de dolor estrictamente unilaterales, centrados en región orbitaria y periorbitaria, acompañados de uno o varios siglos y síntomas vegetativos ipsilaterales, como inyección conjuntival, lagrimeo, rinorrea, obstrucción nasal, edema palpebral, sudoración frontal o facial, ptosis o miosis".

   Además, durante un ataque de este tipo de cefalea, el que lo padece no tolera estar tumbado boca arriba "y presentan una gran inquietud motora", agrega la doctora Santos, que destaca que "los episodios duran entre 15 y 180 minutos y recurren con frecuencia variable entre un ataque cada dos días a ocho ataques diarios". "La sintomatología se presenta con predominio vespertino o nocturno, incluso con una sorprendente puntualidad", añade la miembro de la SEN.

   Por su parte, los racimos de la denominación de la patología están relacionados con que los ataques de esta cefalea "aparecen en serie y se prolongan durante semanas o meses separados por períodos de remisión que suelen durar meses o años", continúa la doctora Santos. Sin embargo, "alrededor de entre un 10 y un 15 por ciento de los pacientes padece cefalea en racimos crónica sin estos períodos de remisión", lamenta la experta.

   Y, en efecto, "junto con la neuralgia del trigémino, la cefalea en racimos es, sin duda, el dolor de cabeza más atroz que existe", confirma la doctora Santos, que califica el trastorno de "extremadamente invalidante" y "muy discapacitante". Según la experta, tiene "un elevado impacto en la calidad de vida del paciente y de su cuidador o pareja".

IDEACIÓN SUICIDA

   Además, "interfiere en la esfera laboral, familiar, personal y social", agrega la miembro de la SEN, que recuerda que la cefalea en racimos "conlleva un elevado consumo de recursos sanitarios directos e indirectos".

   En este contexto, respecto a que también se conozca como cefalea suicida, la doctora Santos menciona un estudio internacional, realizado por la Fundación Cerebro y la Asociación Cefalea en Racimos Ayuda en 2017, que concluía la elevada tasa de ideación suicida de las personas que padecían cefalea en racimos: el 72,6 por ciento de los encuestados reconoció haber presentado ideas de suicidio.

NO TIENE TRATAMIENTO

   La cefalea en racimos no tiene tratamiento curativo. Lo único que puede hacer el paciente en este sentido es evitar los factores desencadenantes de la misma: el sueño, los vasodilatadores, como el alcohol o la nitroglicerina, y la altitud. Todos ellos "favorecen o precipitan los ataques de cefalea en racimos en las fases sintomáticas", precisa la doctora Santos.

   Así, "durante la fase activa del proceso debemos educar al paciente en la naturaleza de su cefalea para que evite los factores desencadenantes, como el consumo de alcohol y dormir la siesta, proporcionar un tratamiento sintomático efectivo para reducir la duración e intensidad de cada ataque e instaurar un tratamiento profiláctico durante el período sintomático para disminuir el número de ataques y la intensidad del dolor", especifica la miembro de la SEN.

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