MADRID, 22 Ago. (EUROPA PRESS) - Las personas con depresión son más propensas a experimentar dolor de espalda, y este suele ser más intenso y duradero, según ha advertido el profesor de Fisioterapia de la Universidad Europea Carlos Villarón. "La depresión puede afectar la forma en que el cerebro procesa las señales de dolor, haciéndolo más sensible y aumentando la percepción de este", ha señalado. Además, los síntomas de la depresión, como la falta de energía, la desgana y la dificultad para concentrarse, pueden dificultar el manejo del dolor de espalda y la recuperación.