El virus que provoca mononucleosis, vinculado a otras siete enfermedades graves

Mononucleosis
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Publicado 23/04/2018 7:47:32CET

   MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio de gran alcance realizado por científicos del Hospital Infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, informa que el virus de Epstein-Barr (VEB), más conocido por causar mononucleosis, también aumenta los riesgos para algunas personas de desarrollar otras siete enfermedades importantes.

   Esas enfermedades son: lupus eritematoso sistémico (LES), esclerosis múltiple (EM), artritis reumatoide (AR), artritis idiopática juvenil (AIJ), enfermedad inflamatoria intestinal (EII), enfermedad celiaca y diabetes tipo 1, según se detalla en un artículo sobre este trabajo publicado en 'Nature Genetics'. En conjunto, estas siete enfermedades afectan a casi 8 millones de personas en Estados Unidos.

   El proyecto fue liderado por tres científicos: John Harley, director del Centro de Genómica y Etiología Autoinmune (CAGE, por sus siglas en inglés) en el Hospital Infantil Cincinnati y miembro de la facultad del Centro Médico de Cincinnati VA; Leah Kottyan, experta en Inmunobiología en CAGE; y Matthew Weirauch biólogo computacional con el centro. Las contribuciones críticas fueron proporcionadas por Xiaoting Chen y Mario Pujato, ambos también de CAGE.

   El estudio muestra que una proteína producida por el virus de Epstein-Barr, llamada EBNA2, se une a múltiples ubicaciones a lo largo del genoma humano que están ligadas a estas siete enfermedades. En general, el estudio arroja más luz sobre cómo los factores ambientales, como las infecciones virales o bacterianas, la mala alimentación, la contaminación u otras exposiciones peligrosas, pueden interactuar con el plan genético humano y tener consecuencias que influyen en la enfermedad.

   "Ahora, usando métodos genómicos que no estaban disponibles hace diez años, parece que los componentes fabricados por el virus interactúan con el ADN humano en los lugares donde aumenta el riesgo genético de la enfermedad --dice Harley--. Y no solo por el lupus, sino también por todas estas otras enfermedades".

   El impacto total de este estudio podría llevar años hasta que se explore. EBV es un virus muy común, ya que en Estados Unidos y otras naciones desarrolladas, más del 90 por ciento de la población se infecta a los 20 años. En las naciones menos desarrolladas, el 90 por ciento de las personas se infectan a los 2 años. Una vez infectado, el virus permanece en las personas durante toda su vida.

   La mononucleosis, que causa semanas de fatiga extrema, es la enfermedad más común causada por EBV. Fue apodada la "enfermedad del beso" hace años porque el virus se propaga principalmente a través del contacto con la saliva. A lo largo de los años, los científicos han relacionado el EBV con algunas otras afecciones raras, incluidos ciertos cánceres del sistema linfático.

   Harley, quien ha dedicado gran parte de su carrera al estudio del lupus, encontró posibles conexiones entre el lupus y el EBV hace años. Ese trabajo incluyó determinar mecanismos que usa el sistema inmune en respuesta al virus que causa el lupus, y que muestra que los niños con lupus casi siempre están infectados con EBV. El estudio de hoy añade peso a los hallazgos de lupus y agrega seis enfermedades más conocidas a la lista.

   "Este descubrimiento es probablemente lo suficientemente fundamental como para impulsar a muchos otros científicos de todo el mundo a reconsiderar este virus en estos trastornos --dice Harley--. Como consecuencia, y suponiendo que otros puedan replicar nuestros hallazgos, eso podría llevar a terapias, formas de prevención y formas de anticipar enfermedades que ahora no existen". Hasta el momento, no existe una vacuna que prevenga la infección por EBV.

   "Creo que hemos llegado a una base sólida para alentar a las personas a que hagan un mayor esfuerzo --dice Kottyan--. Algunas vacunas contra el VEB están en desarrollo. Creo que este estudio podría alentarlas a avanzar más rápido y con mayor dedicación de esfuerzo".

CÓMO EBV SECUENTRA NUESTRO SISTEMA INMUNE

   Cuando atacan las infecciones virales y bacterianas, nuestro cuerpo responde ordenando a las células B dentro de nuestro sistema inmune que generen anticuerpos para luchar contra los invasores; pero cuando se producen infecciones por EBV, ocurre algo inusual. El virus EBV invade las células B, las reprograma y toma el control de sus funciones. El equipo de investigación del Hospital Infantil de Cincinnati descubrió una nueva pista sobre cómo lo hace el virus, un proceso que involucra pequeñas proteínas llamadas factores de transcripción.

   Nuestros cuerpos tienen alrededor de 1.600 factores de transcripción conocidos que funcionan en nuestro genoma. Cada célula usa un subconjunto de ellos para convertirse en lo que son y para responder a su entorno. Estas proteínas se mueven constantemente a lo largo de las cadenas de nuestro ADN, activando y desactivando genes específicos para garantizar que las células funcionen como se espera.

   Sin embargo, cuando los factores de transcripción cambian lo que hacen, las funciones normales de la célula también pueden cambiar, y eso puede conducir a la enfermedad. El equipo de Cincinnati sospecha que el factor de transcripción EBNA2 del EBV ayuda a cambiar cómo funcionan las células B infectadas y cómo responde el cuerpo a esas células infectadas.

   El nuevo artículo muestra que siete estados de enfermedad aparentemente no relacionados comparten un conjunto común de factores de transcripción anormales, cada uno afectado por la proteína EBNA2 del virus de Epstein-Barr. Cuando estos grupos de factores de transcripción relacionados con EBNA2 se adhieren a una parte del código genético, el riesgo de lupus parece aumentar.

   Cuando esos mismos factores de transcripción aterrizan en otra parte del código, el riesgo de esclerosis múltiple parece crecer. Y así sucesivamente. "Normalmente, pensamos en los factores de transcripción que regulan la expresión génica humana como humanos --dice Kottyan--. Pero en este caso, cuando este virus infecta a las células, el virus crea sus propios factores de transcripción, y aquellos que se sientan en el genoma humano en variantes de riesgo de lupus (y en las variantes de otras enfermedades) y eso es lo que sospechamos que aumenta el riesgo de enfermedad".

   Aún no está claro cuántos casos de las siete enfermedades enumeradas en el estudio se pueden rastrear a una infección anterior por VEB. Se requerirán más análisis genómicos que involucren a muchos más pacientes con estas enfermedades para hacer estimaciones confiables.

   "El impacto del virus probablemente variará a través de las enfermedades --plantea Harley--. En el lupus y la esclerosis múltiple, por ejemplo, el virus podría representar un gran porcentaje de esos casos. No tenemos una idea de la proporción en que el virus podría ser importante en las otras enfermedades asociadas a EBNA2". Sin embargo, el avance en la identificación de factores de transcripción específicos relacionados con las infecciones por EBV abre nuevas líneas de estudio que podrían acelerar los esfuerzos para encontrar curas.