El vínculo con la madre en la infancia influye en el consumo de alcohol de adultos

Bebé con su madre
CEDIDA POR ESTHER ROBLEDO - Archivo
Publicado 19/03/2018 17:07:26CET

MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) han descubierto en un estudio en ratones que la privación materna durante las primeras etapas de la infancia puede conducir a una depresión que conlleva una mayor vulnerabilidad al consumo de alcohol en la edad adulta.

Así se desprende de los resultados publicados en la revista 'European Neuropsychopharmacology', relativos a un estudio en el que buscaban analizar cómo esta adversidad en la infancia puede originar alteraciones persistentes en el comportamiento y en mecanismos neurales que se mantengan en la edad adulta.

Para ello, el equipo del Grupo de Investigación en Neurobiología del Comportamiento (GreNeC), liderados por Olga Valverde, desarrolló un modelo de separación maternal tras el nacimiento en roedores, que produce en el animal síntomas depresivos.

Usaron tests de evaluación de la conducta y analizaron su consumo de alcohol y la recaída después de la abstinencia, y también evaluaron la presencia de diferentes compuestos en áreas del cerebro.

Los resultados del estudio, en el que también participaron científicos del Instituto de Investigación Hospital del Mar (IMIM) y de la Universidad de Barcelona, muestran que la separación maternal produce en el roedor una afectación del sistema de recompensa, lo que hace que los animales sientan menor placer ante el consumo de estímulos positivos como el alcohol, por lo que realizan tomas más intensas.

"En un modelo de consumo de alcohol voluntario, los animales expuestos a la separación maternal consumieron más alcohol y mostraron una mayor facilidad para recaer en el consumo de alcohol tras la abstinencia", ha explicado Valverde.

Esto se vio asociado a una reducción en los niveles de varios compuestos del sistema monoaminérgico en el cuerpo estriado del cerebro de los roedores. Y también se observó una disminución de los niveles de endocannabinoides, implicados en el mantenimiento del humor y en los procesos de recompensa, en distintas estructuras cerebrales, concretamente en el cuerpo estriado y en la corteza prefrontal.

Del mismo modo, los ratones expuestos a privación materna mostraron alteraciones emocionales relacionadas con el comportamiento depresivo, déficits en el comportamiento social y una conducta de ansiedad en comparación con los animales control.

"Nuestros hallazgos enfatizan la relevancia de los primeros períodos de la vida en el desarrollo de algunos trastornos psiquiátricos, como los trastornos del estado de ánimo y los trastornos de abuso de sustancias", concluye Olga Valverde.