El sol puede ser muy perjudicial para los pacientes con enfermedades reumáticas

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ÓSCAR DEL POZO/EUROPA PRESS
Publicado 24/07/2018 10:57:23CET

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

La luz ultravioleta B (UV-B) solar es fundamental para la síntesis de vitamina D, que juega un papel importante en el sistema nervioso, muscular e inmunitario y ayuda al cuerpo a absorber el calcio, uno de los principales componentes de los huesos.

De ahí la importancia de tomar el sol, pero con moderación, puesto que la evidencia científica actual también sugiere que, además de la ya reconocida asociación entre el sol y enfermedades como el cáncer de piel, pueden existir otras enfermedades cuya aparición se vea favorecida por la exposición a la luz solar, como es el caso de las enfermedades autoinmunes reumáticas.

También hay que recordar que algunos medicamentos pueden incluir como efecto adverso una lesión en la piel al estar en contacto de forma directa y prolongada con la luz solar. Dentro de los tratamientos que pueden empeorar la fotosensibilidad se encuentran algunos de los empleados para pacientes con enfermedades reumáticas, como son todos los derivados de los salicilatos, el metotrexato, el dolquine y las tiacidas, fármacos con los cuales se deben tomar precauciones especiales respecto a la exposición al sol.

Por todo esto, desde la Sociedad Española de Reumatología, con ayuda de la doctora Fabiola Ojeda, han elaborado una lista de precauciones que deberían tomar los pacientes con enfermedades reumáticas a la hora de exponerse al sol. Unos consejos que, según la reumatóloga, "son igual de válidos para toda la familia, porque el uso y abuso del sol puede tener consecuencias negativas en la salud en general".

1. Usa sombrero o gorra y gafas de sol.

2. Si estás al aire libre, ponte camisetas frescas que protejan extremidades superiores y zona de escote.

4. Crema solar con protección 50+ en áreas expuestas. Se deberá aplicar al menos cada dos horas, y es importante no olvidarse de la zona de cuello y orejas.

5. Abundante consumo de líquidos, preferiblemente agua libre de azúcar.

6. Regular el consumo de alcohol.

7. Aumentar la ingesta de frutas con abundante contenido en agua.

8. Limitar el tiempo de exposición y evitar las horas con mayor incidencia de rayos solares.

9. Evitar las cámaras de bronceado.

10. Consultar con el reumatólogo si alguno de los fármacos que está tomando puede tener efectos adversos, como lesiones en la piel, al verse influido por la exposición solar.