DURANTE LA MENOPAUSIA

Los sofocos, asociados a un mayor riesgo de fractura de cadera

Actualizado 19/12/2014 14:54:04 CET

MADRID, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Las mujeres que sufren de sofocos y sudores nocturnos entre moderados y graves durante la menopausia tienden a tener una menor densidad mineral ósea y mayores tasas de fractura de cadera que aquellas que no padecen estos síntomas menopáusicos, según revela un nuevo estudio publicado en 'Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism', de la Sociedad de Endocrinología.

   La menopausia es la etapa de la vida en la que los ovarios de la mujer dejan de producir hormonas y se terminan sus periodos menstruales, por lo que, alrededor del 60 por ciento de las mujeres en esa etapa experimentan sofocos, que puede durar varios años. Las mujeres posmenopáusicas se enfrentan a un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, una enfermedad en la cual los huesos se vuelven estructuralmente débiles y más propensos a romperse que los de las mujeres o los hombres más jóvenes.

   El riesgo de este grupo es mayor debido a que la transición a la menopausia acelera el proceso normal del cuerpo de pérdida ósea. En las mujeres posmenopáusicas, el cuerpo tiende a romper el tejido del hueso viejo más rápido de lo que puede ser reemplazado.

   "Nuestros hallazgos sugieren que las mujeres que presentan síntomas menopáusicos moderados o graves son más propensas a padecer problemas con la salud de los huesos", afirma uno de los autores del estudio, la doctora Carolyn J. Crandall, de la Escuela David Geffen de Medicina en la Universidad de California, Los Ángeles, Estados Unidos.

   Este estudio de cohorte prospectivo examinó los datos de 23.573 participantes en el ensayo clínico 'Iniciativa de Salud de la Mujer' (WHI, por sus siglas en inglés), mujeres de 50 a 79 años. El análisis, que se llevó a cabo en 40 centros clínicos en todo el país, realizó visitas anuales a las mujeres durante un promedio de ocho años.

   Se preguntó a las participantes acerca de sus síntomas menopáusicos, incluidos sofocos y sudores nocturnos, durante la visita inicial y, a continuación, se monitorizaron las fracturas durante el periodo de seguimiento. Entre las involucradas en el estudio, 4.867 tenían medida su densidad mineral ósea como parte de un subestudio.

   El análisis encontró que las mujeres que dijeron haber tenido sofocos moderados o severos cuando entraron en el estudio tenían más probabilidades de fracturarse una cadera durante el tiempo de seguimiento que las no padecían síntomas de la menopausia. Tras ajustar los datos por edad, índice de masa corporal y factores demográficos, las mujeres con síntomas de moderados a graves tenían menor densidad de masa ósea en el cuello y la columna vertebral que las asintomáticas.

   "Se necesita más investigación para determinar la conexión entre la salud ósea y los síntomas de la menopausia como los sofocos --señala Crandall--. Entender mejor esto ayudaría a los médicos a aconsejar a las mujeres sobre cómo prevenir mejor la osteoporosis y otras enfermedades óseas. Las mujeres que tienen sofocos y quieren proteger sus huesos pueden beneficiarse de hábitos de vida saludables como evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, hacer ejercicio y tomar suficiente calcio y vitamina D".

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