#SaludSinBulos: combatir la información falsa que llega por las redes sociales

Fake news, móvil, bulos
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / VCHAL
Actualizado: lunes, 23 julio 2018 8:44

   MADRID, 23 Jul. (EDIZIONES) -

   La salud copa la mayoría de bulos en Internet, según alerta un informe de la Asociación de Internautas sobre bulos y fraudes en la Red. Por ello surge #SaludSinBulos, una iniciativa de la Asociación de Investigadores en Salud (AIES) puesta en marcha para combatir esos bulos y contribuir a que exista información veraz y contrastada sobre salud en la red.

   En una entrevista con Infosalus, Ricardo Mariscal, responsable de relaciones institucionales de 'Salud sin bulos', explica que muchos bulos tienen que ver con la alimentación y la nutrición de las personas, e indica que generalmente se distribuyen por Facebook y por WhatsApp. Dentro de estos bulos, priman los mensajes falsos sobre alertas sanitarias, y sobre las propiedades falsas de dietas o alimentos milagro.

   También se encontrarían aquellos que atribuyen propiedades a alimentos que no las tienen, ni se han comprobado científicamente. Mariscal recuerda cómo hace pocos años surgió una polémica en un programa de televisión porque se había dicho que oler limón prevenía el cáncer, una afirmación que se basaba en un estudio sin solvencia científica.

   A su vez, subraya que hace menos de un mes surgió un mensaje que promovía las propiedades del agua con clorofila a la hora de adelgazar, de mejorar la anemia en los niños, o de prevenir el cáncer. "Tras consultarlo, la única propiedad científica que se le puede atribuir es el calmar la sed. Atribuir propiedades a alimentos que no tienen es muy común", lamenta el especialista en comunicación.

   Dentro de los bulos vertidos sobre alimentación destaca también que es muy habitual encontrar mensajes con algo de verdad, pero distorsionados. Por ejemplo, señala que rondaba una cadena de mensajes falsos sobre una partida de fresas de Marruecos que habían detectado que tenía virus hepatitis A.

   "Está basado en una noticia de 2014 que se detectó en una única partida de fresas congeladas que lo tenía. Se detectó y se eliminó entonces y, a pesar de ello, desde entonces se repite el bulo", afirma Mariscal, a la vez que precisa que muchos de los bulos de salud también son estacionales y vuelven en diferentes épocas del año.

   Pero, ¿qué gana una persona difundiendo un bulo de salud por Internet y las redes sociales? A juicio de Mariscal, identificar las causas es "complicado" y el origen de estos mensajes suele ser difícil de detectar. "Lo que sí que está claro es que algunos buscan dañar productos de la competencia. Otros buscan sembrar el caos, que cunda el pánico; y en otros el objetivo es búsqueda de protagonismo por falsos médicos o nutricionistas que buscan notoriedad", señala.

   Desde la plataforma también señalan que las lagunas legislativas propician este tipo de cadenas falsas por lo que los usuarios deben estar alerta cuando naveguen por la Red, cuya capacidad para propagar una noticia es aprovechada enormemente en estos casos.

   "Algunos de estos rumores responden a personas que buscan protagonismo a toda costa, otros a quienes pretenden obtener beneficios económicos al fomentar el miedo o al dañar la reputación de sus competidores o que se basan en el spam; y no faltan los conspiranoicos, grupos a menudo ligados a pseudociencias y a despachos de abogados, que sostienen que la industria farmacéutica y los gobiernos conspiran para enriquecerse", señalan.

   Para todo esto, reitera Mariscal, se creó la iniciativa #SaludSinBulos, presentada en unas jornadas organizaciones por el Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (CODINMA), que consiste en una plataforma web donde se han reunido a periodistas, pacientes, y profesionales de la salud, donde se pueden desmontarlos de forma razonada y científica los mensajes falsos o bulos sobre salud. A ella se han adherido numerosas sociedades científicas.