Recomendaciones para que no te piquen las orugas procesionaria

Oruga procesionaria.
FLICKR//ENRIQUE DANS - Archivo
Publicado 02/03/2018 12:24:16CET

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad ha aconsejado este viernes adoptar algunas medidas de precaución al pasar por pinares afectados por las orugas procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), llevando gafas, gorra y evitar frotarse los ojos.

Según ha informado la Consejería de Sanidad en un comunicado, la procesionaria del pino puede suponer un problema para la salud pública debido a los pelos urticantes que poseen, que causan trastornos alérgicos a las personas y animales domésticos, incluso en zonas alejadas ya que pueden ser transportados por el viento a largas distancias.

El principal consejo que ofrece la Dirección General de Salud Pública es no pasear bajo los pinos afectados o cerca de ellos, y en caso de transitar por estas zonas, cubrirse la mayor parte del cuerpo, llevar gorra y gafas y evitar frotarse los ojos durante el desplazamiento. Tras el paseo, conviene ducharse y lavarse la cabeza lo antes posible así como lavar la ropa utilizada.

Además, se ha recordado que "nunca" se debe tocar o acercarse a los nidos o a las orugas, y ha instado a tomar "especial precaución" con los niños y mascotas. Sólo personal especializado puede proceder a retirar los nidos o las orugas.

En caso de contacto con las orugas y manifestar síntomas, se debe consultar con el médico o farmacéutico para el tratamiento de la irritación, y acudir a un servicio médico si padece un caso grave de reacción alérgica. Con respecto a las mascotas, si el animal resulta afectado hay que acudir al veterinario.

Durante los meses de invierno y el comienzo de la primavera, es cuando las orugas de este lepidóptero nacen y empiezan a verse los primeros nidos en los extremos de las ramas, y las largas filas que forman en el suelo.

Como norma general, desde el mes de febrero (según las condiciones meteorológicas de cada temporada) las orugas están en la fase más urticante que coincide con su descenso al suelo, especialmente a medio día en los días de buen tiempo. Su presencia es peligrosa para las personas, y en especial para los niños, además de para los animales domésticos y para el ganado.