Razones por las que el cerebro debe mantenerse hidratado

Cerebro hidratación
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Publicado 19/04/2018 8:42:32CET

   MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Dicen que el cerebro es el órgano más desconocido del cuerpo humano. Si no funciona bien, la mayor parte de funciones del organismo podrían acabar colapsándose. Por ello es tan importante cuidarlo: ¡Somos capaces de obrar milagros en el día a día gracias a él!

   Así lo asegura el médico especialista francés Michel Cymes en 'Mima tu cerebro. Cómo cuidarlo para vivir mejor' (Zenith) quien celebra que el funcionamiento del cerebro humano sea cada vez menos impenetrable gracias a la gran cantidad de descubrimientos que se han hecho sobre él.

   El también fundador asociado de Betterise, el servicio digital de asistencia sanitaria personalizada de Francia, y que además presenta diversos programas sobre medicina en France Télévisions, destaca en este sentido la importancia de mantener bien hidratado el cerebro a la hora de mantener y preservar su/nuestra salud.

   "El agua es la fuente de la vida y es indispensable para el cerebro, que la consume en grandes cantidades. Además, el cerebro es agua en un 80 por ciento. Así que es inconcebible que pueda verse privado de ella. Coma lo que coma, el cerebro siempre se servirá el primero. Obtiene hidratación de la mayoría de alimentos que ingerimos, tanto si se trata de carne como de verdura, de pescado o de fruta, por ejemplo", indica el experto.

Por sólidos que nos puedan parecer todos esos alimentos, Cymes indica que contienen una proporción importante de agua. Sin embargo, advierte de que el cerebro necesita más, por lo que aconseja beber con regularidad. "De lo contrario, nos arriesgamos a sufrir consecuencias mucho más desastrosas de lo que podamos imaginar", alerta.

   De hecho, para poder entenderlo, pone de ejemplo el dolor de cabeza de una resaca. "¿Alguna vez se ha despertado con dolor de cabeza después de haber bebido alcohol la noche anterior? Seguro que sí. Pues bien, ha de saber que el dolor de cabeza se debe a que el cerebro se ha deshidratado. Y, cuando el cerebro se deshidrata, las capacidades de razonamiento se ven afectadas, o por ejemplo, la memoria no funciona bien", señala.

   A partir de ahí, dice que todo es un efecto dominó y ya presentamos dificultades para concentrarnos, o la atención disminuye, por ejemplo. Luego dice que llega el cansancio, que a su vez conduce a la somnolencia, que también precede al nerviosismo que alimenta a la ansiedad, que finalmente lleva al estrés.

   "Entonces, dormimos mal por la noche y acabamos desarrollando una depresión. Quizás crea que he pintado una imagen que pretende dar miedo o que es exagerada, pero en absoluto es así. Por eso le animo a que no espere tener sed para beber. En general, cuando pensamos 'Tengo sed, necesito un vaso de agua', ya hemos esperado demasiado y las capacidades del cerebro ya se han visto mermadas", alerta el especialista.

   Cymes destaca que el cerebro es como el resto del organismo y le gustan las buenas costumbres, y se quedará contento con las que le demos. "Si le damos buenas costumbres, las adoptará encantado. Si le damos malas costumbres, las aceptará con la misma docilidad. Con la salud sucede lo mismo que con el resto de cosas en la vida: recogemos lo que sembramos. Así que vale más optar por buenas costumbres, como el sueño de calidad, la actividad física y la apertura a todas las formas de cultura", sentencia.

   Finalmente, reclama que se intente vivir lo más alejado del estrés ya que, según alerta, resulta "devastador" para el cerebro. "El tamaño, el funcionamiento e incluso la estructura del cerebro pueden cambiar debido al estrés. Y no precisamente para bien. Todo lo que pueda ayudarnos a despejar la mente, a no caer en la trampa de la comunicación violenta o a, sencillamente, decir que no, nos hará bien. Cuando no gestionamos el estrés, se instala en el organismo y abre la puerta a la depresión", explica el especialista francés.

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