Cuando el olfato alerta de la enfermedad

Rata, ratón, ratita
Foto: GETTY//IMAGINA8ION
Actualizado 09/01/2015 17:51:17 CET

MADRID, 9 Ene. (INFOSALUS) -  

   Los animales sociales encuentran muchas ventajas en vivir juntos, pero una estrecha interacción los pone en alto riesgo de transmisión de agentes patógenos. Durante la evolución, han surgido diversas estrategias originales de defensa: algunas especies de langosta evitan compañeros que llevan un virus letal, mientras que las hembras de diferentes especies de aves rechazan a los machos parasitados, identificándolos por un ornamiento sexual alterado.

   La vida en un grupo implica el importante riesgo de ser expuestos a patógenos contagiosos, por lo que, para contrarrestar este peligro, distintas especies sociales han desarrollado diferentes estrategias. En el caso de los roedores, las señales olfativas específicas emitidas por individuos enfermos inducen a conductas de evitar a sus pares, según un estudio publicado en 'Current Biology'.

   El equipo de Iván Rodríguez, profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ginebra (UNIGE), en Suiza, desvela los mecanismos neurales que subyace a este comportamiento: el sistema vomeronasal, especializado en la detección de feromonas, identifica signos de enfermedad y desempeña un papel clave en la respuesta del ratón de esquivar a sus compañeros. Estos resultados revelan una nueva función de este sistema neural.

   En el caso de los roedores, las señales olfativas específicas emitidas por individuos enfermos inducen conductas de evitación entre sus pares. Para determinar los mecanismos neurales que subyace a esta capacidad, el grupo de Iván Rodríguez, profesor del Departamento de Genética y Evolución de UNIGE, llevó a cabo una serie de experimentos.

   Primero, los expertos compararon el comportamiento de los ratones con respecto a sus pares sanos o enfermos. "Tanto los animales infectados con el virus de la hepatitis murina como en los que se promovió la enfermedad artificialmente fueron fuertemente evitados por sus pares sanos", resume Madlaina Boillat, investigadora y primera autora del estudio.

SISTEMA OLFATIVO Y SISTEMA VOMERONASAL

   En los mamíferos, la percepción de moléculas presentes en el medio ambiente se produce a través del sistema olfativo principal y el sistema vomeronasal. Este último regula comportamientos sociales innatos a través de feromonas detectadas por un sensor situado en el extremo interior de la nariz y llamado órgano vomeronasal (OVN).

   Para determinar qué circuitos neuronales estaban involucrados en la respuesta de evitación, los científicos alteraron, física y genéticamente, el funcionamiento del OVN de ratones, lo que provocó que los ratones ya no mostraran ninguna preferencia por sus semejantes sanos.

   "Hemos identificado el sistema neuronal que permite a los roedores reconocer a sus compañeros enfermos y evitarlos --afirma Iván Rodríguez--. En cuanto a los receptores químicos involucrados en este proceso, hay muchos candidatos, pero en este momento estamos probando la posible participación de una familia de receptores vomeronasales llamado FPRs, que descubrimos en 2009, en el reconocimiento de los compuestos relacionados con las enfermedades".

   Esta nueva función se suma así a otras funciones del sistema vomeronasal, conocido por mediar en la discriminación sexual de hombres, mujeres y crías, así como evitar a los depredadores. En el caso de los humanos, hasta ahora, sólo se ha demostrado en nuestra especia una única evidencia de la interacción de las feromonas.

   La feromona involucrada se produce en las axilas de mujeres y afecta al ritmo menstrual de otras mujeres. Esta molécula aún no se ha identificado, pero es percibida por el sistema olfativo. En cuanto a si el OVN está involucrado, es poco probable, ya que este órgano ha retrocedido rápidamente durante el desarrollo humano, por lo que el misterio sigue sin resolverse.